Celebrar la vida

Que todos los días aprendemos cosas nuevas es algo conocido, pero cuando lo único que hacemos es discutir con los adolecentes y finalmente logramos aprender algo de ellos el resultado es una experiencia muy gratificante.

Hemos escuchado de boca de los psicólogos que la adolecencia es una época maravillosa, que los adolecentes son geniales, etcétera, cuando en realidad todos los oyentes están pensando que es solo para captar la atención porque la verdad es que son pequeños monstruos.

En general los padres coinciden que son egoistas, inconcientes y algo tiranos. Y por lo general es verdad. Es verdad que frases como “lo hago porque me divierte” desespera escuchar por nuestro afán de hacerlos más responsables y pensamos que deben hacer algo productivo con su vida. Pero si analizamos “responsablemente” la diversión podemos descubrir más cosas positivas que se esconden detrás de esa palabra que tantas veces la igualamos a ocio, o lo que para algunos es lo mismo, perder el tiempo.
Hay programas de nuestros hijos que no entendemos porque nos tomamos la vida demasiado en serio. Los momentos que al final de la vida verdaderamente importan son momentos en que pudimos divertirnos relacionándonos con los demás, momentos que recordaremos con una sonrisa. La diversión es lo que nos permite distendernos y es la fuerza que mueve los pasos de nuestra vida. La pasión hasta puede hacer que seamos mejores personas.

Permitamos a nuestros hijos, que a través, del disfrute de sus actividades, por más extravagantes que parezcan, nos den una lección de vida. Divirtámosnos hoy, solo por el hecho de que podemos hacerlo. La vida es única, y solo nos da una oportunidad terrenal de aprovecharla bien. Divertirse, pero ¿cómo?. Mediante el baile, el canto, un concierto, viajar o pasear, la risa, la cocina, el cine, el deporte -nadar, surf, paracaidismo o cualquier actividad por más “absurda” que pueda parecer-, jugar por el placer de jugar o practicar un hobbie sin importar el resultado.

“La vida es una aventura arriesgada o no es nada”, dijo Helen Keller, pero podemos aprenderlo de nuestros hijos. No tengamos miedo. Cuando un padre responsable, sufre un infarto, y mira para atrás y ve cuántas horas dedicó a su trabajo, quizás demasiadas, se da cuenta del verdadero valor de tiempo
dedicado al juego con sus hijos.

fuente: sembrarfamilia.org

Educación sexual: Para saber más

Una guía de los textos que presentamos en este Cuaderno de encuentra.com en relación a la Educación sexual, que orienta sobre su lectura.

Hablar de educación sexual implica algo más que explicar lo que es el sexo. Podemos comprender cómo el misterio de la vida, en muchas especies animales y también en muchas plantas, se transmite gracias al intercambio de cromosomas que vienen de la padre y del madre. Pero el hombre es capaz de descubrir otra dimensión de la sexualidad: la de una plenitud, la de un gozo intenso, la de una continuación del amor. La educación sexual no puede entenderse como mera información. Lo importante es garantizar la existencia del contexto adecuado para su planteamiento, que siempre es más amplio que el de la descripción de un dinamismo biológico. La sexualidad es una dimensión humana en virtud de la cual la persona es capaz de una donación interpersonal específica. La educación sexual ha de tener en cuenta todos estos elementos y no restringir la sexualidad a pura genitalidad: ese es un aspecto más de la realidad, pero no el único. Por lo mismo, se hace urgente iniciar un nuevo tipo de educación sexual. El presupuesto de partida no puede ser otro que este: cada hombre y cada mujer puede ordenar y controlar sus propios actos por fines y amores más elevados que los simples instintos del placer y del miedo. Cada hombre y cada mujer están llamados a vivir el amor con responsabilidad, en el marco del mutuo respeto y del amor generoso.

1.Textos del Magisterio de la Iglesia. Los argumentos que ahí se manejan tienen un fundamento antropológico. Los textos que presentamos son:

a) Veritatis Splendor. Encíclica de S. S. Juan Pablo II sobre el Esplendor de la Verdad Roma, 6 de agosto de 1993.

b) Carta Apostólica Tertio Millennio Adveniente de S. S. Juan Pablo II como preparación del Jubileo del año 2000. Vaticano, 10 de noviembre del año 1994.

c) Mensaje de S. S. Juan Pablo II a la secretaria general de la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas Vaticano, 26 de mayo de 1995.

d) Evangelium Vitae. Encíclica de S. S. Juan Pablo II sobre la defensa de la vida. Vaticano, 25 de marzo de 1995.

e) Fides et Ratio. Encíclica de S. S. Juan Pablo II sobre las relaciones entre la fe y razón. Ciudad del Vaticano, 14 de septiembre de 1998.

g) Reflexiones a propósito de la encíclica “Fides et ratio” del Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Roma, 16 de enero de 1999.

h) Declaración Dominus Iesus sobre la unicidad y universalidad salvífica de Jesucristo y de la Iglesia. Congregación para la Doctrina de la Fe. Roma, 6 de agosto de 2000.

i) Homilía del cardenal Joseph Ratzinger en la misa por la elección del Papa. Roma, abril de 2005.

2. Argumentos de fondo. La educación, por un lado saca lo mejor de sí que existe en el niño, por tanto el papel de la herencia es primordial a la hora de aportar nítidamente un potencial psicosexual definido, pero hemos adquirido conciencia del papel preponderante del ambiente a la hora de cuasi-determinar un comportamiento sexuado y diferenciado. La sexualidad es educable, puesto que no somos animales irracionales, privados de inteligencia, voluntad y libertad, ni determinados de modo irreversible a comportarnos compulsivamente según nuestra fisiología.

2.1 Entrevistas. Juan Ramón Ayllón, Leticia Soberón Mainero, José María Barrio, Patricia Martínez, Juan Atonio Reig Pla y Juan Pérez Soba comparten sus interesantes experiencias.

3. Artículos de prensa para pensar y discutir. Es urgente promover una educación sexual que enseñe el respeto, el autocontrol, el aprecio por los demás, y la capacidad de darse “hasta la muerte”. Habrá que empezar, por lo tanto, una auténtica y genuina formación sexual en familia, pues es allí donde los hijos puede descubrir un modelo de amor generoso y fiel. Siempre es tiempo para dar ese ejemplo. Y nunca nos arrepentiremos de haberlo dado. Aquí es donde los medios de comunicación tienen una labor por realizar.

4. Testimonios. La muerte del Dr. Benjamín Spock nos hace reflexionar sobre el tema.

5. Bibliografía. Textos con una pequeña recensión de algunas obras que ilustran el tema de la Educación sexual para quienes quieren profundizar un poco más.

Fuente: encuentra.com

Lovefield. Corto Provida

Amarse con los defectos

Carta de un padre a su hija

Tener amigos alarga la vida

La influencia de la falta de relaciones sociales sobre la salud es aún mayor que la que ejercen problemas como la inactividad física o la obesidad

Cristina G. Lucio

La lista de enemigos de la salud es larga y nutrida, pero no deja de crecer. Apunten un nuevo ‘villano’ al que combatir si quieren estar sanos: la soledad. Una investigación estadounidense demuestra que las personas con buenas relaciones sociales tienen más posibilidades de sobrevivir.

Para llegar a estas conclusiones, los autores de este trabajo -de las Universidades de Brigham Young de Utah y North Carolina (EEUU)- repasaron la literatura médica en busca de trabajos que hubieran analizado la influencia de las relaciones sociales sobre la mortalidad.

Preocupados por el aumento del número de ‘solitarios’ registrado en los últimos tiempos, estos científicos querían averiguar las consecuencias que puede tener un excesivo aislamiento.

En total, revisaron 148 trabajos previos sobre el tema que incluían análisis de factores como la integración en redes sociales, el apoyo familiar, el estado civil o la participación en distintas actividades de 308.849 individuos, que fueron estudiados durante una media de 7,5 años.

El hombre, un animal social
Los resultados de la evaluación mostraron que las relaciones sociales parecen influir directamente sobre el riesgo de muerte de los individuos. Así, quienes tenían una vida social adecuada tenían un 50% más de posibilidades de sobrevivir que aquellos cuyas conexiones interpersonales eran insuficientes.

“La magnitud sobre la salud de este efecto [mantener una buena red de apoyos familiares y de amigos] es similar a la que se obtiene dejando de fumar”, comentan los autores de este trabajo, publicado en la revista ‘PLoS Medicine’.

Según sus datos, la influencia de la falta de relaciones sociales sobre la salud es aún mayor que la que ejercen problemas como la inactividad física o la obesidad.

“Los médicos, profesionales sanitarios y educadores tienen en cuenta factores de riesgo como el tabaquismo, la dieta o el ejercicio. Los datos que presentamos dan razones de peso para añadir las relaciones sociales a esa lista”, remarcan los científicos, quienes sugieren la inclusión de distintas variables para medir el bienestar social en las revisiones médicas rutinarias.

Pese a su entusiasmo, también reconocen que son necesarias más investigaciones sobre el tema y un análisis exhaustivo de los mecanismos que intervienen en esta relación.

“Las relaciones sociales se relacionan con prácticas más saludables y con determinados procesos psicológicos [...] Sin embargo, estos factores no explican por completo la influencia de las interacciones sobre la salud”, sugieren los investigadores, quienes están convencidos de que otros factores biológicos también podrían tener mucho qué decir en este tema.

Autor: FAMILIAE Psicoterapia- Fecha: 2011-04-25

Una página en blanco


El viento fresco del crepúsculo… una lluvia tibia en una tarde de verano… la sangre fresca corriendo por tus venas…

Una página en blanco.

Así puede ser la vida de cada joven, chico o chica. Todo es futuro, esperanza, alegría. Parece que no hay obstáculos, ni traiciones, ni mentiras. Todas las fuerzas están listas para la aventura de la existencia, y una extraña confianza domina los sueños de quien vive entre música, estudios, deporte, amor y riesgo.

Pero luego llegan los desengaños, los fracasos, los golpes imprevistos. Una chica descubre que su novio la engañaba. Un chico se siente burlado por la joven que supo jugar con él. Un estudiante suspende el examen que había estudiado con más esfuerzo. Y una fiesta en la discoteca termina en una curva de carretera después de unas cuantas copas de más.

Cada joven es un misterio de ilusiones y pesimismos, de éxitos y fracasos. Las sensaciones se suceden mientras la vida avanza, y uno a veces no sabe ni lo que quiere ni lo que puede. Hay tardes que se viven intensamente, haciendo cosas grandes: por la abuela enferma, por el amigo al que ayudamos a resolver los problemas de matemáticas, por ese pobre de la esquina a quien le dejamos una bolsa de pan para que pueda engañar, al menos hoy, su estómago lleno de suspiros. Otras tardes terminan con una extraña sensación de vacío: entre un libro, una televisión, unas copas y el teléfono que no dejaba de sonar y de llamar transcurrieron 5 horas sin haber hecho ni siquiera un problema de física que podríamos haber terminado en 10 minutos bien aprovechados…

Se dice normalmente que los jóvenes tienen mucha vida por delante y poca vida por detrás. Lo cierto es que todos tenemos por detrás experiencias y recuerdos que no pasan. Un niño caprichoso es un joven inmaduro: lo que hizo cuando tenía 10 años no deja de tener su importancia. Pero también es cierto que todos tenemos algo (no sabemos cuánto) de vida por delante.

El pasado nos dice mucho de lo que somos, pero no nos dice todo lo que podemos ser. Cada acto que nace de nuestro amor puede escribir con nueva tinta una historia que parecía triste, y que, de repente, termina de un modo feliz y esperanzado. Al revés, una historia que parecía estar llena de alegrías y de triunfos queda destruida en pocos segundos por una decisión equivocada.

Todos podemos ser jóvenes, todos podemos escribir algo nuevo en nuestra vida. Quizá ahora, en este instante, alguien espera unos pasos, una llamada, un reencuentro, un gesto de perdón o de cariño, para cambiar radicalmente una existencia que parecía destinada a un fracaso lleno de amargura.

Ahora podemos amar y ser amados. No sabemos si habrá mañana. Este momento es todo lo que tenemos. Puede servirnos, si lo que queremos de verdad, para construir un poco de cielo en esta tierra llena de dolores y de esperanzas…

Fuente: catholic.net

Cuando yo ya no pueda

La ilusión de vivir y la maternidad

Blanca Mijares

Alrededor del ser madre se arremolinan muchos términos como: ilusión, amor, educación, felicidad, sentido, crecimiento. Pero, desgraciadamente también, y me da mucha tristeza, términos como esclavitud y molestia, términos estos últimos que nos hablan de un profundo egocentrismo, una profunda falta de identidad personal y de un profundo sin sentido en la vida.

Me pregunto ¿Por qué hay mujeres -pocas afortunadamente-, que gritan, que se desgarran, que se convulsionan, que luchan incluso contra su propia naturaleza? ¿No se dan cuenta de que su argumentación y lo que defienden no las hace mejores, ni más plenas, ni las ayuda a encontrar la paz interior, ni les reserva un amor verdadero?

Son víctimas de una época que ha tergiversado los valores y que quiere vivir filosofías como las de:

Schopenhauer -Tan citado por las feministas y que por lo visto no han leído- que no ha tenido rival como misógino y que concibió la vida como una maldición y la muerte como la liberación de sus desgracias.

O Nietzsche que al exaltar la voluntad sobre todas las cosas y declarar la muerte de Dios proporcionó una anti-filosofía que al alabar al yo aislado, desafiante de toda ley, ofreció un programa que justifica cualquier cosa que desee la voluntad, incluso el suicidio de su propio autor, que tras intentar convertirse en su propio Dios, cortó toda comunicación personal, y al no quedar nadie para ayudarle a descubrir quién era, se provocó la locura primero y el suicidio después.

O Rand, una mujer con tal egoísmo que se convirtió en enemiga del amor verdadero, arrogante y dogmatica, su filosofía es imposible de ser vivida, ni por ella misma; sin embargo, verdaderos fanáticos la siguen.

O la filosofía eugenésica de Darwin, Galton o Haeckel, que provocó ni más ni menos que el infierno nazi y ha influido en las prácticas eugenésicas actuales.

O la de Jean Paul Sarte que al negar la naturaleza humana, evita definir que es inhumano, punto significativo para la moralidad y de este modo, elimino un fundamento importantísimo para denunciar los crímenes contra la humanidad e incito a realizar actos brutales. La psicología de Sarte es Machista, desprecia a las mujeres de forma evidente: toma el dualismo de Descartes y lo aplica a los sexos, describiendo lo masculino y lo femenino como antagónicos, por eso, se le considera maniqueo y anti-feminista. Se opone al carácter fructífero de la mujer y a la realidad encarnada de la sexualidad. Además de degradar a la mujer al nivel de ser en sí, de materia, Sarte, crea una brecha imposible de salvar entre el Yo y el Otro. En consecuencia, el amor entendido como intersubjetividad se hace imposible y solo se pueden dar relaciones de sadismo o masoquismo. Según él, el modo fundamental de todas las relaciones humanas es el conflicto.

O la filosofía de su pareja Simone de Beauvoir que en contra de lo que se cree, nunca habló en nombre de todas las mujeres; ni el tipo de libertad que apoyó incluye la libertad para contraer matrimonio y para criar a los propios hijos, como se afirma. Su existencialismo Sartreano, desprecio a la mujer porque considero que su feminidad supone una esclavitud del “ser en si” que es. La retrata como un ser víctima de su propia biología e inmovilizada por las expectativas de la sociedad burguesa. Su propia filosofía era más horrible que cualquier otra cosa que le produjera miedo. Admitía que ella era una nada con miedo de todo, aspirando a un ideal masculino, a pesar de creer que los hombres siempre han considerado a las mujeres como el Otro que debe ser oprimido. Ella fue muy infeliz, era una bebedora, fumaba en exceso, experimentó con drogas, intentó suicidarse, sufría episodios de depresión y estaba obsesionada con la muerte.

O que decir del famoso Freud o de Reich, que se centran en la búsqueda del placer, reduciendo al ser humano a pura sexualidad, perdiendo de vista su espiritualidad y las capacidades que ella implica.

O la de todos los modernos planificadores y traficantes de la muerte: Mead, Kinsey, Sanger, Gamble, Humphry, Kevorkian o Singer.

Varios de los cuales vivieron vidas atormentadas, llenas de traumas y hasta anomalías psíquicas. Y que en términos generales se ha cometido el error de generalizar su vivencia personal o su opinión personal o su conveniencia personal sin un verdadero análisis sobre la cuestión.

No cabe duda que la ignorancia es mala cabalgadura. Sinceramente creo que aún buscando un aparente bien estas mujeres están siendo engañadas, manipuladas por personas con intereses eugenésicos y/o machistas. Cuyo único interés es rebajar a la mujer al nivel de cosa para su uso y después, botarla como se hace con un pañuelo desechable sin mayor compromiso o responsabilidad.

Después de plantear la raíz del problema a groso modo, quisiera continuar con su sintomatología en la sociedad. Vemos como se ha perdido la ilusión por vivir, a pesar de que vivimos una época en la que gozamos de más comodidades. Se respira un ambiente de descontento, de stress, de aburrimiento, de indiferencia, de depresión. Los matrimonios se resquebrajan, los jóvenes se suicidan, las mujeres se matan de hambre literalmente, se da prioridad a la imagen sobre el ser, los hombres se han vuelto incapaces para amar y se vuelcan en el tener y en el éxito profesional, se evita todo tipo de esfuerzo o compromiso, se busca el libertinaje, el placer aquí y ahora, se cree que estamos predestinados por nuestro pasado, las estrellas o cualquier otra fuerza misteriosa, o al contrario, se cree que con tan solo desear las cosas, ellas llegarán por obra de magia. La injusticia desaparece del mapa, el único que cuenta es el yo desvinculado de todo… Definitivamente estamos perdidos.

Podemos observar como no existen más los héroes, los modelos que edifican han desaparecido: Nos hemos convertido en botargas, en caricaturas de ser, que salta de una moda a otra, que creen descubrir algo valioso en los medios de comunicación o en las revistas de moda o del corazón, o en la vida de los famosos y sus escándalos. Vemos como el sentido de las palabras se ha manipulado por motivos ideológicos, así lo que durante todo la historia de la humanidad ha sido comprendido por ejemplo, como una aberración, ahora es una opción. Mucha gente nos quiere convencer, nos quiere manipular, debido a una gama de intereses enorme y variada que se insertan en la cultura actual: hedonista, consumista, permisiva y relativista, para lograr sus intereses personales o grupales.

Y me pregunto ¿Y yo donde quedo? ¿Realmente esa soy yo y eso es todo lo que la existencia me depara? ¿No soy más valiosa, no puedo lograr una vida más digna, más llena de sentido, de serenidad y de amor verdadero? Sospecho que soy y puedo mucho más de lo que se me ofrece. Te invito me acompañes por la reflexión que hice para descubrirme y descubrir el sentido de mi existencia:

1. Soy mujer. Es un dato objetivo fundamentado en la biología que dice: en todas tus células está contenida la información de tu sexo, de tu pertenencia a la especie homo sapiens y las características específicas heredadas por tus padres. Es una información proporcionada por la genética y contenida en el ADN desde el momento de la concepción: Se es hombre o se es mujer por el par 23 (XX o XY).

2. Para la concepción de un ser humano es indispensable la aportación de un padre –hombre- y de una madre –mujer-. Ninguno es sustituible porque, una parte de la información debe ser leída del cromosoma de origen paterno y otra diferente del cromosoma materno. Cada lote de cromosomas hace algo específico dependiendo de quién provenga, cada uno por separado no puede construir una imagen completa de la persona. El contenido paterno construye el envoltorio y la búsqueda de alimento (membranas y placenta), el contenido materno suministra los elementos que permiten que el individuo pueda construirse a sí mismo.

3. Por la acción organizada de las hormonas se organiza un sistema nervioso masculino o femenino, base de las diferentes fisiologías y conductas que se observan en hombres y mujeres.

4. Hombres y mujeres poseemos diferentes habilidades cognitivas. Gracias a los estudios psicométricos se ha descubierto que las mujeres muestran una mayor tendencia al uso de la mano derecha y una mayor articulación y fluidez verbal en el hablar que los varones. Las niñas normalmente aprenden a hablar antes que los hombres, tienen un vocabulario más extenso y emplean más pronto construcciones gramaticales. Los varones, tienen una mejor ejecución en tareas no verbales, cuando las relaciones espaciales son preponderantes. Muy interesantes son al respecto los estudios de Kimura sobre las diferencias entre el cerebro de varón y el de mujer en el modo de resolver problemas intelectuales. En conclusión, podemos decir que hombres y mujeres nos conducimos de forma diferente.

5. La antropología Biológica y la Etología han descubierto diferencias entre la sexualidad humana y la animal, que las hacen diversas: La sexualidad humana es capaz de ser expresión de una intimidad, y es esta dimensión, la que le da su más profundo sentido. El fin de la sexualidad humana no es exclusivamente procreativa (lo que no legitima separar sexualidad de procreación). Hay un salto cualitativo entre animales y personas tan grande que no hay punto de comparación. La espiritualidad humana: La vida interior que implica. La inteligencia y voluntad que posee. La capacidad de amar y de trascender en el otro. La capacidad de compromiso libre. La capacidad de apropiarse del futuro a través de actor dirigidos en una dirección elegida libremente. La necesidad del otro para sobrevivir durante toda la vida. La capacidad de crear sinergias y de buscar el bien común, etc, etc. que hace al ser humano totalmente diferente.

6. La Psicología ha aportado al conocimiento sobre varón y mujer, su complementariedad no sólo entre los sexos, sino en el interior de su ser, gracias al psiquiatra Jung, se ha descubierto que cada ser humano está llamado a realizar una personalidad humana completa abarcando todas las virtudes asignadas a ambos sexos, con el matiz propio de su sexo que les hace complementarios.

7. Desde la Antropología cultural, interesa desmascarar a Margaret Mead quien manipulo los resultados de su investigación para auto-justificar sus comportamientos sexuales desviados, la ligereza de su vida y de sus declaraciones. Derek Freeman demostró de forma apabullante como todas las afirmaciones hechas por Mead en su libro eran completamente falsas o estaban gravemente distorsionadas; demostró que la cultura en Samoa estaba profundamente influenciada por el cristianismo y por lo tanto, opuesta a lo que ella se atrevió a afirmar y degradaba a sus pobladores.

8. La Sociología constata que se ha superado, en muchos lugares, la concepción que articulaba la diferencia entre varón y mujer entorno a diferentes roles sociales. Actualmente, el acceso a la cultura y la independencia económica son dos bienes al alcance de más mujeres. Además, se comienza a reconocer su aportación femenina como enriquecedora en las diferentes esferas laborales.

9. La Filosofía tiene la tarea de elaborar una teoría antropológica que engarce la igualdad y la diferencia, que supere la subordinación y el igualitarismo, que son los extremos en los que se han plantado los diferentes pensadores. Necesitamos un término medio donde no se lesiona a nadie y todos podamos realizarnos como lo que somos y podamos aportar a la riqueza de la humanidad con nuestro propio ser masculino y femenino, y nos ayudemos a crecer y a vivir una sociedad más humana. Es necesario volver a hablar de reciprocidad y de complementariedad. De la diferencia en unidad.

10. Ya la filosofía nos ha aportado sobre la igualdad: varones y mujeres somos personas, seres dotados de espiritualidad, por lo tanto, compartimos una misma naturaleza y una misma dignidad y nos compete por igual la responsabilidad de sacar adelante a nuestras familias y a nuestra cultura cooperando y aportando lo que es más propios de cada uno.

11. Sobre esto tiene mucho que decir la Antropología Teológica, que hunde sus raíces en el Cristianismo. Ilumina el entendimiento cuando nos ayuda a descubrir como Dios nos ha querido: Imagen suya, en dos variantes: varón y mujer, y con una misión común: crecer, multiplicarnos, llenar la tierra y dominarla. Aquí la clave es ser imagen suya: Dios es Amor y es Trinitario: es unidad en la diversidad, es comunidad de vida y amor. Esa es nuestra vocación es la razón de nuestro ser sexuado y de nuestro existir.

12. La humanidad entera está llamada a vivir en concordia, en unidad, en la diversidad y en la riqueza que eso implica, en una cooperación que rebase la justicia, que hable sobre todo de amor. Sólo así se logrará la paz y la justicia tan añoradas. Ya basta de experimentos que has resultados tan dolorosos para tantos millones de personas como, por ejemplo, los regímenes comunistas o la propagación del aborto que no sólo es la más grande de las injusticias porque afecta al más indefenso de la sociedad y es ejecutado por quienes deberían de protegerlo, sino también son víctimas todas las mujeres que por ignorancia o por miedo lo han realizado, acorraladas por la presión de hombres irresponsables o de una sociedad con rasgos esquizofrénicos, y que por no poder perdonárselo nunca, ya que va en contra de su propia naturaleza, incluso han llegando al suicidio. En contraste, otras mujeres necesitan justificar su vida libertina y por eso, promueven una supuesta libertad sin límites, que sólo las encadena a sus pasiones, a su egoísmo, a la forma más empobrecedora y triste de vivir la existencia. Estas mujeres han perdido de vista que la moral nos enseña el arte de vivir bien, con dignidad, con belleza, con estilo, con serenidad, con sentido.

13. Somos seres superiores, somos hijos de Dios, podemos y debemos comportarnos como tales y reflejar esa imagen Divina impresa en nuestro ser corpóreo-espiritual. Tanto como varones, como mujeres. Ya basta de sentirnos amenazados por nuestra propia naturaleza sexuada, así somos y lo más sano es asumirnos, aceptarnos, como somos y también aceptar y asumir el fin para el que fueron ideados: Mostrar la imagen Divina aquí en la Tierra, de amor total, incondicional, indiviso y fecundo.

Afortunadamente, si nos fijamos bien, todavía existen modelos a seguir en las mujeres que nos rodean, en las que no aparecen en los medios de comunicación, son aquellas heroínas silenciosas que con su trabajo cotidiano, con su alegría de vivir, con su dedicación, con la entrega de su vida entera a su familia y a su sociedad se realizan. Son mujeres maduras, coherentes, con estabilidad psicológica que con ilusión de vivir, saben el valor que tienen, el valor de su aportación femenina y el sentido de su vida. No importa su nivel económico o cultural, su origen o rango. Lo que les une es la ilusión de ser mujeres y de vivir su feminidad, de aportarla al mundo y complementarse con la masculinidad, para enriquecer la realidad. Aunque reconozcan que todavía haya mucho trecho por recorrer y las contrariedades surjan de la misma cultura en la que vivimos. Son mujeres a las que no les da miedo ser mujeres y realizarse como tales, disfrutan siendo femeninas y humanizan su entorno.

Son mujeres que han tratado de elegir un buen hombre para realizar un proyecto biográfico común, para casarse –comprometiéndose de forma mutua y reciproca-, para amarse y formar una familia. Para formar núcleos familiares dinámicos a lo largo del tiempo, donde se acoge al desvalido, al enfermo, al viejo, al necesitado, y que por lo tanto, ayudan a sus miembros a crecer como personas, que a su vez, al lanzarse a la sociedad la humanizan, la enriquecen.

Viven la ilusión de ser buenas esposas y buenas madres, sin complejos, sin sentimientos de culpa, con coherencia, sin luchas internas que no llevan a ninguna parte. Son felices con tan solo tener la ilusión de hacer feliz a su familia, a sus compañeros de trabajo, de sacar adelante un proyecto de vida, etc. de forma realista y objetiva. Son mujeres que se saben situar en su realidad tanto material como espiritual, y se manejan con una contabilidad que cuida las cosas pequeñas bien hechas, hechas con amor, con generosidad y con sentido trascendente.

Son mujeres ejemplares que aunque las tormentas y los vientos contrarios las visiten, no se dan por vencidas de antemano. Son mujeres que aunque el hombre no haya resultado lo que ellas esperaban, han sabido salir adelante, que han sabido sacar adelante a sus familias, no sin mucho esfuerzo y sacrificio de por medio. Ellas son las que al final de la vida, cuando haya que hacer un recuento de lo realizado y logrado puedan sentirse satisfechas, aunque algunas cosas no se hayan logrado como hubieran querido. Sin embargo, se podrán sentir felices y podrán presentar algo al Creador: Su amor, que al final es de lo único de lo que se nos tomara cuenta: de cuánto y cómo hemos amado.

Vivamos nuestra feminidad y nuestra maternidad con amor, con ilusión, con alegría. Les aseguro no hay mayor satisfacción que ver crecer a los hijos, compartir con ellos sus logros y sus derrotas. No los hagamos inútiles, enseñémosles el valor de la entrega, del sacrificio gozoso por los demás, del servicio compartido dentro y fuera del hogar, sobre todo por los más necesitados, además, es importante que tengan una vida espiritual profunda, que se sepan Hijos de Dios, creados a Imagen Suya, y sepan que el mejor modelo a seguir es Jesucristo: Dios-Encarnado, Carne-Divina. El nos muestra junto con su Madre la Santísima Virgen María el ideal de unidad Corpóreo-Espiritual que somos y que debemos realizar para lograr la plenitud en el existir humano.

Mi deseo más profundo en este día de las Madres es este: Que su mayor ilusión siempre sea luchar, a pesar de las caídas o los problemas, para reflejar esa imagen Divina, que somos, de la forma más perfecta que podamos, sin complejos, sin culpas, al contrario, llenas de entusiasmo, con empeño, con voluntad férrea y un inmenso amor alegre. ¡Feliz día!

Fuente:encuentra.com

E. Verastegui: la realidad del aborto