Noviazgo adolescente: ¿Qué hacer?

En el desarrollo evolutivo de los hijos, los padres sienten dificultades, asi lo es el caso de la adolescencia, pero no solo eso les preocupa ¿Que debo hacer cuando mi hijo o mi hija comienza  salir con alguien?

 

Tengo una hija de 17 años y quiere tener novio,incluso creo que ya lo tiene, yo no vivo con ellos porque estoy divorciado de la mama de ella. No me considero alcaguete pero creo que ella merece una oportunidad, doy gracias a Dios por mi hija porque es muy buena e incluso hace el papel de mama por que tiene que cuidar los hermanos mientras la mama siempre anda en la calle con el novio. incluso hasta altas horas de la noche. la mama le prohibe el novio, no por celos, sino porque terndria que estar en la casa los dias de visita. que puedo hacer no quiero que mi hija se revele porque ya escuche un comentario que cuando tenga 18 se va de la casa.. su ayuda es muy importante gracias… los felicito que manera de ayudar a las personas por medio de internet… reciban bendiciones

¿Qué podemos hacer? Los casos son muy distintos, pero algo nos puede servir lo que le contestamos a este lector.

Primeramente felicitarte porque se ve de tu preocupación como padre. Considero que es una situación difícil el relacionarte de la mejor forma posible con tu hija. Es algo común dentro de la adolescencia el sacar algo de rebeldía en casa, propio de alguien que esta formando su identidad. Cuando ocurre esto es normal que los padres se alarmen y con ello, que se relacionen con sus hijos desde el castigo y la negatividad. Lo primordial es que pueda hablar con su hija, escucharla, abrir la vias de comunicación utilizando un espacio apropiado en donde pueda confiarle sus preocupaciones. De alguna manera ella esta viviendo algo que es complicado para su edad, demasiada responsabilidad y negatividad en casa.

 

Si te preocupa este tema: envíanos tus preguntas a mcarmengr@psicovinculos.es

 

Razones para terminar un noviazgo.

No basta amar a una persona para formar una pareja con ella.

RAZONES PARA TERMINAR UN NOVIAZGO

Objetivo:
Hacer conciencia de los factores por los cuales una relación de noviazgo debería terminar, preparando al joven a relaciones emocionalmente estables.

No basta amar a una persona para formar una pareja con ella. Aunque íntimamente ligados, son dos asuntos diferentes. Podemos amar intensa y profundamente a una persona, y al mismo tiempo darnos cuenta de que no podemos formar una buena pareja con esa persona.

La relación de pareja es maravillosa, pero también difícil. No es suficiente, para construirla, con lindos sentimientos. Hacen falta otras cosas: madurez, salud emocional, respeto, solidaridad, generosidad, comunicación, proyectos de vida comunes, acuerdo en los principios básicos, flexibilidad…

El noviazgo es, precisamente, la etapa para darse cuenta de si dos personas que se aman pueden o no, al cabo del tiempo, formar un matrimonio feliz. Por eso necesitan estar atentos a lo que verdaderamente ocurre en su relación, más allá de la atracción y el enamoramiento. Conviene que estén atentos a los pequeños signos, detalles que pueden estar ocultando problemas graves, como los siguientes, que deben prender una señal de alarma en nuestra relación:

1.- VIOLENCIA. Cuando hay violencia en la relación sea verbal, emocional o física, aunque sea leve, esa relación debe terminar de inmediato. Las esposas de hombres golpeadores, por poner un ejemplo, relatan casi siempre que de novios ya había gritos e insultos. Nunca pensaron que eso empeoraría, la violencia nunca construye una relación. Es una profunda falta de respeto.

2.- CELOS. Cuando alguno de los dos es celoso, son una señal terrible de inseguridad, de afán de control y de posesión sobre el otro. Sobre estas bases no puede existir el auténtico amor. Los celos, no son, para nada, una prueba de amor. Al contrario, significan que el celoso te considera posesión suya, para su uso y recreación.

3.- DEPENDENCIA EMOCIONAL. Si se necesitan el uno al otro para ser felices. La felicidad es una experiencia interna y responsabilidad de cada quien. Si comparten y enriquecen su felicidad, qué maravilla, pero si dependen del otro para ser felices, si sienten que su vida esta vacía sin el otro, eso no es amor, es dependencia.

4.- ALCOHOLISMO. Cuando uno de los dos bebe más de la cuenta. El alcoholismo es una enfermedad. Los enfermos alcohólicos merecen amor, comprensión y respeto, como cualquier persona. Pero, mientras no se recuperen de su enfermedad, no están capacitados para formar una pareja, mucho menos para ser padres. Hablamos de recuperación, no solamente de dejar de beber. La recuperación significa un cambio profundo de la persona, de su carácter, de su madurez, de su vida espiritual. El alcoholismo es una enfermedad progresiva, de modo que es probable que durante el noviazgo todavía no se manifieste plenamente, pero si hay signos de esta enfermedad, está ahí, por ejemplo beber cada fin de semana, excederse una y otra vez, no poder decir “basta”, aburrirse en reuniones donde no hay alcohol, hacer o decir cosas que no haría o diría sobrio, tomar para escapar de tensiones o problemas o para animarse…

5.- DESEOS DE CONTROL. Si tu novio o novia te presiona a hacer algo que tú no estás de acuerdo porque le parece bueno para ti. Esto puede parecer un detalle insignificante, pero en el fondo hay un enorme deseo de control sobre la otra persona, lo que implica poner obstáculos para que sea ella misma.

6.- NO PUEDEN SER AMIGOS. Si lo que los une es la pasión, el deseo, el enamoramiento; pero no pueden sentarse a platicar; si no se escuchan uno al otro; si no pueden compartir sus vidas como hacen con un buen amigo o una buena amiga, eso que hay entre ustedes no les va a permitir formar un buen matrimonio.

7.- PROBLEMAS PSICOLÓGICOS. Cualquier problema psicológico serio es razón suficiente para terminar un noviazgo, o al menos para plantear la necesidad de recuperación del afectado antes de formalizar más la relación. Problemas como depresión, ansiedad, inseguridad profunda, inmadurez, obsesiones, masoquismo, agresividad, compulsiones, adicciones y otras, deben ser tratados profesionalmente antes de formar una pareja. El miembro sano de la pareja no debe sentirse culpable por dejar al otro con su problemas porque, como ya dijimos, una cosa es el amor y otra la pareja. Podemos amar a alguien con problemas, y apoyarlo y ayudarlo en la medida de lo posible, pero de ahí a formar una pareja hay un abismo. No solamente no es conveniente, sino que no tenemos derecho a hacerlo, por lo menos no si lo que queremos es formar una familia.

8.- MENTIRAS Y OCULTAMIENTO DE ASUNTOS GRAVES. Haber tenido un hijo, por ejemplo, o padecer una enfermedad seria, así como antecedentes penales o situaciones familiares problemáticas, entre otros. Estos asuntos, por sí mismos, no necesariamente incapacitan una relación. Pero el otro debe saber que existen para poder tomar una decisión libre, no con base en engaños. Así que, si alguien sospecha con cierto fundamento que el otro le está ocultando algo grave, es mejor terminar esa relación cuanto antes.

9.- EGOÍSMO. Cada quien sabe cuándo es egoísta y cuándo el otro lo es. El egoísmo no permite que se desarrolle el amor.

10.- JUZGARSE EL UNO AL OTRO. Criticar a sus mutuas familias, no aprobarse, no darle valor a lo que siente o piense el otro. Todo esto habla de que no hay un verdadero encuentro entre los dos.

11.- NO AFINIDAD DE VALORES. No estar de acuerdo en los valores fundamentales de la vida. ¿Cómo podrían construir una vida en común así?

12.- NO ESTAR DE ACUERDO EN DETALLES COTIDIANOS. Por ejemplo como pasar el tiempo libre, que uno le guste bailar y otro no, el tipo de comida, etc., y no ser capaces de tolerarse uno al otro. Si uno de los dos tiene que adaptarse a otro, renunciar a sus amigos o actividades que degustan, esa relación no va a funcionar, porque está partiendo de un cancelar, al menos en parte, de uno de lo miembros.

Tomado del libro “OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS…EXCUSAS”
Recopilador: Pbro. Jorge Amando Vázquez Rodríguez
Autor del artículo: Yusi Cervantes Leyzaola

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Fuente:
Pastoral Juvenil Coyuca.
http://pjcweb.org

¡Ya tengo novio!

Sheila Morataya-Fleishman

Los seres humanos somos los únicos que podemos facilitar el encuentro con los otros y los únicos que nos enamoramos de una forma totalmente consciente, y personal. ¿Cómo llevar un buen noviazgo?

“El amor mueve al sol y a las demás estrellas”.
Dante

Una de las épocas de mi vida que recuerdo con más nostalgia, es aquella a partir de los trece años cuando empezaba a ser testigo del inicio de las relaciones de noviazgo entre mis compañeras de colegio. Me encantaba oír las historias de cada una con las declaraciones de amor que les hacían los chicos. Algunas hablaban de tener solo unos días de ser novios, otras celebraban meses, mientras yo esperaba y esperaba a que eso sucediera mágicamente en mi vida. ¡Yo también quería tener un novio! ¿Cómo podrías definir tú la palabra noviazgo? El noviazgo querida amiga, es un tiempo de conocimiento mutuo y de trato más profundo entre un hombre y una mujer con vistas al matrimonio. Generalmente cuando apenas se está entrando en la juventud, el matrimonio no es algo en lo que se piensa y sólo te lanzas a la aventura del amor. Por esto, se hace muy importante que aunque tengas 15, 16 o 17 años y el primer amor toque a tu puerta te encuentre preparada, informada y con la madurez necesaria desde tus cortos años para que esta experiencia sea lo que realmente tiene que ser: el primer encuentro de tu intimidad con alguien que no es de tu mismo sexo y además te atrae . Ese encuentro, que deberá ayudarte a conocerte a tí misma y aprender a pensar con rigor para que no pases de la confianza a los celos y sea una verdadera experiencia de crecimiento como mujer, lejos de una experiencia de inestabilidad interior y tormento.

Intimidad

La palabra intimidad deberás entenderla como esa zona espiritual reservada a una persona. Tiene su origen en el vocablo latino intimus, que es superlativo de inter. La intimidad siempre hace referencia a las personas, a los seres pensantes como tú y yo que somos los únicos que tenemos un “yo” y con una conciencia de ser únicos e irrepetibles. La intimidad es el núcleo oculto de cada persona, donde se toman las decisiones más propias e intransferibles. Cuando tenemos un amigo especial o una amiga con quien compartimos todo, estamos aplicando el adjetivo intimidad ya que conoce cosas nuestras que no comentaríamos con nadie más. Cuando te enamoras la relación ya no es superficial sino “íntima” y por lo mismo es importante que también conozcas el concepto del amor.

¿Qué es el amor?

Los seres humanos, amiga mía somos los únicos que podemos facilitar el encuentro con los otros. También somos los únicos que nos enamoramos de una forma totalmente consciente, y personal. No sucede lo mismo con los perros o los gatos ya que ellos no piensan por sí mismos, quieren, comprenden y deciden. Pero, ¿qué es el amor? . Quisiera darte una definición clara, precisa y que se quedará grabada para siempre en tu memoria del maravilloso misterio que se esconde tras la palabra amor. Como esté dentro de tí- la raíz del amor-, decía San Agustín, ninguna cosa sino el bien podrá salir de tal raíz.. Estar enamorada es convertirse en un bien para el otro.

El Dr. Pedro Juan Villadrich, Director del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra, se expresa de la siguiente forma: “Amar algo o a alguien significa dar por bueno, llamar bueno a ese algo o a ese alguien. Ponerse de cara a él y decirle: Es bueno que existas, es bueno que estés en el mundo siendo precisamente lo que eres, pues en lo que eres, eres estimable, amable, y te apruebo. El amor amiga, es un movimiento de tu voluntad activo, vivo, constructor, edificador, creativo y que SIEMPRE buscará hacerse el bien en la vida de ese chico que hoy ocupa u ocupará tu corazón.

Enamorarse pues, será empezar a ejercitar esa capacidad espiritual e inteligente de hacer el bien, a través de tus actos a ese otro que tu corazón ha elegido y que yace en el alma misma, en el interior de cada una. No quiere decir que perderás tu identidad y ya no serás capaz de gobernar tu voluntad; tampoco será poner a ese chico en la cúspide de tu corazón de una manera desordena . Al contrario, tu personalidad se verá enriquecida porque es alguien a quien tu ayudas a crecer y a su vez te ayuda a crecer. Tendrá un lugar especialísimo pero con la coherencia de no venir a reemplazar por ejemplo, el amor de tus padres. El amor, a tu edad es hermoso, pero también es nuestra primera prueba para aprender a ser inteligentes en las relaciones humanas.¿Podrías reflexionar pausadamente en torno a esto?

Conocerse y aprender

Tu primer noviazgo será una de las aventuras más inolvidables y memorables de tu vida. Ese primer sentir que tu corazón palpita, el percibir que a él lo miras diferente, los momentos de soledad que se buscan para “pensar” por primera vez en alguien de manera definida. Subirás por momentos como la espuma hasta tocar el cielo; otros caerás como cuando lo hace un fruto maduro. A veces todo será luz, alegría, júbilo, nerviosismo, pero en otras ocasiones sentirás las primeras punzadas que trae la indiferencia del amado o las peleas por que hay puntos de vista diferentes así como la angustia de perderle.

Es normal

Todo esto, es normal, pero sobre todo es la materia prima que necesitas(el palpitar del corazón, la inseguridad, las peleas) para conocerte y recorrer el camino sabio y misterioso del amor. Tu relación pues, deberá ayudarte a vivir de una manera creativa, a mejorarte como persona y a querer el bien para el otro. Pues el amor es hacerse siempre el bien para el amado. Es aprender a dar respuesta ante los momentos difíciles que construyen y hacen sólida una relación. Por ejemplo: Alguna vez tu novio no tendrá tiempo de dedicarte un fin de semana, ¿cuál sería la actitud correcta? ¿será bueno empezar a darle vueltas a la imaginación y llenarse de rabia?

La actitud correcta desde ti deberá ser de madurez. La persona que esta en vías de crecimiento a adulto, va madurando a medida que va ejercitando el control de sí misma, de sus emociones y de sus propios quereres. Por lo tanto, si tu novio no puede dedicarte un fin de semana y conociendo que estás en una escuela de aprendizaje a vivir un noviazgo que construye, puedes repetirte a ti misma: no pasa nada. Comprendo, ya no s veremos el próximo fin de semana. Eso sí, lo esperaré con muchas más ganas. ¿Te das cuenta como una actitud así te hace crecer como mujer y edifica tu relación? Al contrario si das vuelta a la imaginación, tu comportamiento sería algo así: si no estás este fin de semana conmigo, olvídate de mí. Esto nos da a entender que hay mucha inmadurez de tu parte y síntomas de posesión del otro demasiado marcados.

Una verdadera experiencia

Cuando se ama, no se intenta poseer o manipular al otro. Al contrario, se afirma constantemente a la persona, se hace un esfuerzo por conocerle y sobre todo se le sigue respetando su libertad. Tener novio, no significa que el, pasará a ser tu propiedad o que toda tu vida girará en torno a lo que diga y haga. Un novio es un amigo, un compañero, un alma afín a la tuya y aquel que tú has elegido para asomarte por primera vez un poco al mundo de los adultos. Amiga, pide sabiduría siempre a Dios para que tu primera experiencia romántica sea uno de los recuerdos más memorables, iluminadores y maravillosos de tu vida. Sobre todo sea la experiencia que te abrió los ojos a ejercitar por primera vez de la forma más libre, tu libertad, voluntad y los valores en tu vida.

Fuente: encuentra.com

El noviazgo hace bien a la salud

EFE, 24 de marzo 2011.

Muchas parejas o matrimonios, que llevan años de convivencia y se han asentado en una relación estable y sólida, pero a veces rutinaria y aburrida o plagada de problemas prácticos como hacer la compra, pagar las facturas o hacer las tareas domésticas, suelen recordar con anhelo su pasada etapa de novios, cuando vivían el uno para el otro bajo el cálido y dulce abrazo del amor.

“Teníamos menos dinero y tiempo para vernos que ahora, pero sin embargo éramos mucho más felices y la vida nos parecía una aventura”, señalan Javier y Elena, una veterana pareja que confiesa que le gustaría volver a sentirse cómo al principio, “cuando éramos novios y disfrutábamos cada instante compartido como si fuera algo especial e irrepetible”.
Ahora los científicos acaban de descubrir una razón adicional, más relacionada con los problemas de las salud que con los afanes del amor, para echar de menos esa dulce etapa inicial de toda relación de pareja, en la que parece que todo es posible y está por descubrir, y en la que las mieles amorosas parecen destinadas a durar eternamente.
Investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Florida (EEUU) han constatado que los estudiantes universitarios que mantienen un noviazgo tienen ventajas para la salud similares a las que se atribuyen a los miembros de un matrimonio felizmente casado, desde presentar menos depresiones, ansiedad y estrés que los solteros, hasta un menor riesgo de sufrir dolencias graves o crónicas.
En el estudio, el doctor Scott Braithwaite y su equipo de psicólogos, investigaron si la salud física y mental puede variar en función de la relación romántica no matrimonial y si este tipo de relación también protege de algunas conductas de riesgo.
Se comprobó que los estudiantes con pareja estable no sólo gozan de mejor salud mental sino que, además, tienen menos sobrepeso y obesidad que aquellos que permanecen sin pareja.
De acuerdo a los expertos de Florida, el noviazgo podría “proteger” contra los comportamientos de riesgo, y los jóvenes que mantienen “relaciones románticas mantienen menos encuentros sexuales que los solteros y también abusan menos del alcohol.
Los investigadores creen que el “efecto protector” del matrimonio, se ha comprobado que la gente felizmente casada tiende a fumar y beber menos, a conducir de forma más segura y estar más en forma que la no casada, se iniciaría antes de contraerlo, durante la etapa previa del noviazgo.
“Las mujeres felizmente casadas se quejan menos de dificultades para dormirse, despertares durante la noche o muy temprano por la mañana o un sueño inquieto, si les las compara con aquellas que gozan de una menor felicidad conyugal”, señala la profesora de Psiquiatría Wendy Troxel, directora de la investigación.
Por su parte, los matrimonios felices reducen el riesgo de accidente cerebro-vascular en los hombres, de acuerdo a otro estudio, liderado por el doctor Uri Goldbourt, profesor de medicina preventiva de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

fuente: The famly Watch