Educar para ser feliz

CÓMO HABLAR A LOS JÓVENES DE SEXUALIDAD, AMOR Y PROCREACIÓN

136 respuestas a sus preguntas.

Autor: Ana Otte. Ed. Eiunsa, 2000

Pilar Ferrer, Profesora de Antropología
Facultad de Dirección de Empresas
Universidad Politécnica de Valencia

Al hombre no le basta hacer cosas, vivir la vida, necesita descubrir el sentido que tiene lo que hace. Habitualmente se pregunta qué sentido tiene lo que está haciendo y exige respuestas. Todo el mundo sabe que es el amor el que da sentido a la vida, ¿pero qué es el amor? y ¿cómo amar?.

La autora del libro es médico, Presidenta del IVAF (Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares), profesora del Instituto Juan Pablo II de Ciencias para Matrimonio y Familia, madre de familia y tiene una gran experiencia del trato con las personas. Se ha asomado al mundo interior de cada hombre concreto, allí donde se esconde y se manifiesta la verdad de lo que cada uno de nosotros somos, lo que con frecuencia ni nosotros mismos conocemos porque nos “cuesta acceder al interior y tampoco nos gusta recibir visitas.” El libro tiene una prehistoria de muchos años de reflexión sobre esa experiencia que junto a su ciencia se plasman en ese dejar que tome la palabra el interior de cada persona para sacar lo mejor de sí misma.

Con frecuencia se pierde de vista que el yo está hecho para relacionarse con un tú, pero también sucede que en esa relación en lugar de madurar, la persona se destruye porque se anula en el anonimato del abandono al otro.

¿A quién va dirigido el libro y quienes son los protagonistas? No se puede responder que sólo a los jóvenes, la autora dice: “Es necesario dar una correcta educación sexual a los jóvenes, prepararles para la maduración sexual, que es derecho y responsabilidad de los padres. Hay que ayudarles gradualmente a comprender el valor de la sexualidad. Los padres con frecuencia no saben cómo dar esta educación y agradecen ser ayudados por otros, por ejemplo por el colegio. Pero es necesario que se informen de modo exacto de los contenidos y modalidades con que se imparte esta educación: un programa de educación sexual debe incluir la educación para el amor y cultivar virtudes, generosidad, capacidad de renuncia y espera; pero también son necesario libros donde se dé esa información. A todas estas personas va dirigido el libro. No es sólo para los jóvenes como se comprueba a lo largo de su lectura.

Está escrito de modo muy personal: “para mi joven y despistada amiga, para su confiada madre y para todos los que lo necesitan”(p. 16). Se trata de explicar de forma amena lo que deberían saber sobre el cuerpo, la sexualidad y el amor. Que sepan respetar las leyes de la naturaleza y aprendan a amar la vida (18).

En el libro hablan los jóvenes: Un chico de 17 años comenta que nos deberían “Inculcar unos principios morales cuando somos pequeños, con eso funcionamos luego. Con un buen ejemplo nos basta. Como más nos enteramos de las cosas es con los amigos. Nos hablan de forma muy bruta y nos lo contamos todo. En el colegio nos dan una formación compleja. (16) Con las clases de biología o de educación sexual se da mucha información, pero estos conocimientos no se asocian con el propio cuerpo. Hay que enfocar la educación sexual de tal manera que no se quede en un conocimiento teórico despersonalizado, sino como fenómenos a vivir personal y concretamente.

Existe mucha confusión en los jóvenes en los temas relacionados con el sexo por la mala influencia ambiental. El libro no se limita a un estudio desencarnado sino que siempre se habla en el contexto cultural, social, ambiental, se tiene en cuenta el verdadero sentido del cuerpo y del sexo, responsabilidad, respeto, relación adecuada con el otro (19).

El modo en que está escrito es ameno y va alternándose el aspecto científico y los testimonios y experiencias personales. Se describen situaciones comparándolas con otras semejantes de la vida en la que es preciso superar pruebas, por ejemplo los exámenes suponen un esfuerzo que todos conocen. A lo largo del libro siempre se ve a la persona concreta que debe ser tenida en cuenta en sus circunstancias personales. Es necesario hablar de las relaciones sexuales con naturalidad, y no con vergüenza o de forma empalagosa.

Los temas tratados se agrupan en varios apartados pero se puede decir que prácticamente se incluye todo lo necesario para formarse en este tema en la actualidad. Preguntas desde ¿cómo se origina el sexo? ¿es posible elegirlo? ¿cómo surge el enamoramiento? Distinción entre amor y enamoramiento. Relaciones sexuales y su diferencia en experimentarlas el hombre y la mujer, que es la que carga con las posibles consecuencias de estas relaciones. Situación actual en la que la gente está expuesta continuamente a estímulos sexuales, distinto modo de responder el hombre y la mujer a ellos, sentido que tienen las caricias y los sentimientos en la actividad sexual..

También se tratan temas que hoy han adquirido una importancia especial como el tema del pudor: la vida privada íntima, interior; hoy el hombre la ha perdido, todo es público y las consecuencias que eso tiene son grandísimas. Importancia que tiene el aparato genital que no es igual a otra parte del cuerpo por su función de crear nuevos seres humanos. El amor sexual es la relación más íntima de dos personas que se quieren y supone madurez humana. ¿Compensa el acto sexual prematuro? ¿Tienen sentido los experimentos en la sexualidad?

En la respuesta de cada una de estas preguntas se van aportando testimonios y experiencias que muestran el interior de la persona, la verdad del ser humano, no de un modo superficial, como aparece en la actualidad en muchos de los medios audiovisuales, sino la verdad interior que cada uno llevamos dentro.

Qué significan la paternidad y maternidad, las consecuencias de una violación y el aborto, y lo que llevan consigo, siempre teniendo presente a la persona, lo que una madre experimenta, así como los verdaderos traumas que suponen, las consecuencias psíquicas ,etc.(51)

¿Relaciones sexuales entre personas del mismo sexo? ¿La homosexualidad nace o se hace? ¿Qué es la cultura homosexual?

Los tres últimos apartados recogen preguntas en torno a la separación de sexualidad y procreación y separación de procreación y sexualidad: ¿el preservativo? ¿sexo seguro? ¿Hay algún medio seguro contra el SIDA? ¿Por qué recurrir a alguna técnica artificial. ¿Tiene derecho el hijo a conocer su origen? ¿Te importaría ser un niño probeta? ¿Qué es la clonación?

El último capítulo está dedicado a la explicación de los métodos naturales de regulación de la fertilidad.

Para terminar subrayar lo que se indica en la contraportada del libro: “Hoy en día, a pesar de la mejor comunicación entre padres e hijos, el sexo sigue siendo un tema poco tratado en familia porque los jóvenes se sienten “incómodos”. Sin embargo la información a la que están expuestos es mayor que nunca. Los avances técnicos que implican también a los procesos procreativos del hombre son espectaculares. En esta obra la autora contesta en forma de anécdotas, artículos de periódico, entrevistas y reflexiones personales a preguntas formuladas en sus encuentros con jóvenes y pretende orientar en el laberinto de situaciones nuevas”.

Fuente:arvo.net

SEXUALIDAD EN LA ESCUELA: “EDUCAR PARA EL CONDÓN O PARA EL AMOR”

Tras leer un artículo de Isis Barajas sobre la sexualidad en la escuela y echar un vistazo a los programas de sexualidad que se están diseñando en algunas comunidades autónomas, me he visto animada a que entre todos hagamos una breve reflexión.

Tanto las instituciones públicas como la UNESCO están lanzando una serie de directrices y programas en educación sexual plagadas de una promoción del aborto, una sexualidad de usar y tirar, y una búsqueda desaforada de placer. La sexualidad en estos programas, basada exclusivamente en la satisfacción del deseo inmediato, queda reducida a mera genitalidad, y nuestros adolescentes reducidos a ser víctimas de sus impulsos sexuales. Estos programas, que se pretenden impartir en los colegios a través de la asignatura de Educación par la Ciudadanía, abordan la sexualidad como algo totalmente desvinculado de la afectividad y de cualquier valoración moral, e incitan a los adolescentes a las relaciones sexuales ocasionales y tempranas, explicándoles pormenorizadamente todos los métodos posibles y zonas del cuerpo que producen mayor placer, y así dejar en sus manos la decisión de usar y manipular su vida sexual. A su vez se estimula al profesorado a promover entre los alumnos diferentes roles sexuales para que cada uno pueda “descubrir” y elegir su identidad sexual. En resumen, nada de capacidad de autodominio, nada de capacidad de autodonación, nada de capacidad de amar, nada de capacidad de sacrificio, cuando sabemos que son valores sin los cuales es imposible alcanzar ninguna meta humana valiosa en la vida en ningún campo, y menos poder llevar una afectividad y sexualidad sana, plena y feliz.

Año tras año, el Ministerio de Sanidad y Política Social invierten grandes sumas de dinero en “campañas de prevención” para disminuir las ETS y los embarazos imprevistos. Estas campañas, que centran su atención únicamente en el uso del preservativo y no en educar en la responsabilidad, no sólo no dan resultado como los números y estadísticas anuales reflejan, sino que normalizan una serie de conductas sexuales vendiendo “sexo seguro” a los adolescentes y provocan que los números de enfermedades sexuales y embarazos imprevistos vaya desbocadamente multiplicándose. En cualquier proceso de calidad, ahora que estamos todos tan inmersos en este tipo de cultura, el responsable/s de proceso podrían concluir que con este tipo de campañas no se están alcanzando los objetivos previstos por lo que habría que reforzar con otra serie de actividades como áreas de mejora, pero como bien dice el refrán: “No hay peor ciego que el que no quiere ver” por muchas estadísticas que se le presenten.

Se diría pues que la única razón para no querer ver ni querer informar de ello a los jóvenes y a la sociedad son motivos puramente políticos y económicos… Y entre tanto, las víctimas de estas campañas, muchas de ellas mortales tanto biológica como afectivamente, siguen siendo principalmente nuestros adolescentes…

Elizabete Bengoetxea Kortazar
www.sontushijos.org

¿Cómo y cuándo hablar de sexualidad con nuestro hijo?

 

Algunas veces la información que se les da a los hijos sobre su sexualidad es tan objetiva y neutra, que omite todo criterio moral sobre este tema. Como consecuencia, el muchacho tiene en sus manos una cantidad de información y una libertad para opinar, que puede utilizarla de forma equivocada.

Antes de abordar temas de sexo con su hijo, es preciso que él conozca su cuerpo y los cambios que acompañan a la pubertad antes de que ésta le suceda. Así sabrá cómo reaccionar ante ellos. Hable con él de los siguientes aspectos:

Cambios físicos

Los cambios Físicos comienzan entre los 9 y 15 años de edad y consisten en:

Comienza a crecer la barba, el vello en las axilas, en la región genital y en resto del cuerpo. Aumenta la laringe de tamaño, las cuerdas vocales se alargan y cambia la voz.

Los brazos y las piernas se hacen musculosos.

Se desarrollan los órganos genitales.

Se producen por primera vez los espermatozoides capaces de fecundar.

Aparece el primer derrame (polución) de forma natural durante la noche, acompañada de sueños eróticos y sensación de placer.

Usted como padre tenga en cuenta algunas cuestiones psicológicas:

La pubertad y la adolescencia son etapas difíciles y conflictivas. Su hijo puede presentar una depresión afectiva producida por la despedida del mundo infantil y los nuevos impulsos sexuales.

Los conflictos que se presentan en esta etapa se deben a que el impulso sexual irrumpe en la vida de sus hijos cuando aún no ha llegado a su madurez psíquica y personal.

Comienza la curiosidad de saber cómo son las niñas y pueden mostrar interés en una en particular. En este momento es importante mencionarle a su hijo que el verdadero amor y lo que sienta por una niña determinada son diferentes, aunque tal vez con el tiempo estos sentimientos pueden madurar y convertirse en amor.

Es importante que los niños sepan que el hombre se excita sexualmente con más facilidad que la mujer y no es igual la respuesta a estímulos sexuales de hombres y mujeres.

Los hombres reaccionan más a estímulos visuales y poseen una fantasía viva en este terreno.

Desarrollo espiritual

Actualmente los medios de comunicación y la sociedad en general empujan a los jóvenes a iniciar su vida sexual activa a una edad cada vez más temprana.

Por esto es igualmente importante educar en la castidad a nuestros hijos. La castidad es una actitud interior que va más allá de no tener relaciones sexuales. Es la pureza de corazón, alma y cuerpo. Es aquella capacidad de vivir nuestra sexualidad en beneficio de los demás.

Hoy en día, en vez de educar hacia un amor auténtico y fomentar la continencia antes del matrimonio, se ofrecen métodos de “protección”. En vez de enseñar que la castidad no es una postura anticuada, sino que es un camino espléndido para poner a prueba el amor, se les engaña con campañas de preservativos. No cabe duda que en nuestros días es más fácil vender preservativos que educar para el amor.

¿Por qué hablar de sexualidad con su hijo?

Según la encuesta realizada por el IMJUVE (Instituto Mexicano de la Juventud) sólo el 4% de los jóvenes acude a sus padres para obtener información en cuestiones de sexualidad.

Cuando no toca el tema de sexualidad directamente con su hijo, con el silencio se le está informando que es un asunto extremadamente serio y complicado del que no se puede hablar. Pero, por el contrario precisamente por ser tan trascendental en la persona debe tratarse con claridad, madurez y honestidad.

El conocimiento de las funciones sexuales ayuda a su hijo a ser responsable, a respetar su cuerpo y a tener una adecuada relación con el otro sexo.

Su hijo por primera vez se ve expuesto a la sexualidad, al alcohol, al tabaco y a las drogas, entre otras tentaciones, por eso es importante que reciban su orientación.

La mejor manera de educar a su hijo sobre la sexualidad humanan es la que está basada en la familia.

Tips para hablar de sexualidad con tu hijo:

Para mejorar las líneas de comunicación con su hijo, puede comenzar hablando de otros temas que favorezcan la comunicación dentro de la familia.

Es indispensable que haya confianza de ambos lados, tanto de usted para su hijo como la de su hijo para usted.

Pasar el mayor tiempo posible con sus hijos.

En las familias donde hay apertura y discusión del tema sexual, en especial madre-hija ó padre-hijo los chicos retrasan el tiempo para tener relaciones sexuales.

Hable personalmente con su hijo. Recuerde que cada uno es diferente.

Déle consejos directos y veraces, explicando las consecuencias de los actos. No solamente se trata de asustar a su hijo sino de que aprenda a tomar decisiones que pueden definir su futuro.

Fuente: ALMAS (Asociación de Laicos por la madurez Afectiva y Sexual, A.C.)