Dialogo de la Rosa y el principito

La lactancia, el mejor regalo para su bebé

 

Mucho se ha hablado de la importancia de la leche materna en la salud del recién nacido y de su calidad como nutriente. Organizaciones como la OMS y la UNICEF la recomiendan en forma exclusiva hasta los 6 meses de vida aproximadamente.

Los beneficios que tiene la leche materna varían desde proteínas, grasas que proveen energía, lactosa y vitaminas, hasta los minerales necesarios a la capacidad metabólica del bebé. Tiene además componentes que influyen en la acción inmunológica del niño, lo que la hace un alimento insuperable. A continuación presentamos algunos de los aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de amamantar:

•Amamántelo lo antes posible, preferiblemente dentro de la primera hora siguiente al parto.

•No confunda su patrón de succión con chupetes o biberones, pues no se parecen en nada al pezón materno. El chupón, además, calma su instinto de succión y puede provocar falta de apetito en el niño.

•Olvídese del agua azucarada o suero glucosado, salvo prescripción médica. El niño que es amamantado por su madre no necesita agua, zumos o infusiones hasta alrededor de los 6 meses.

•Amamante a su hijo a libre demanda. La leche materna es la ideal para el bebé y se digiere muy rápido, de forma que permite que el bebé coma más y se desarrolle perfectamente.

•Permita que su hijo marque el tiempo de cada toma, la cual varía del principio al final. La primera contiene más agua para saciar la sed del niño, en tanto que la última es más rica en grasa para saciar su hambre. Espere que el niño se suelte por sí solo; de no hacerlo, cámbielo al otro pecho después de 25 minutos más o menos, y deje que tome lo que desee.

¿Cómo saber si el bebé recibe suficiente alimento?

Típicamente durante los primeros días, mientras el bebé está recibiendo el calostro, el recién nacido mojará solamente uno o dos pañales diarios. Una vez que la leche “baje”, generalmente el tercer o cuarto día, el niño comenzará a mojar 5 a 6 pañales desechables cada 24 horas. La mayoría de los bebés de esta edad deben tener por lo menos 2 -5 deposiciones diarias durante las primeras semanas. Recuerde que lo que sale = a lo que entra. También asegúrese que el bebé esté alerta y contento. Los bebés muy dormilones o que se muestran letárgicos pueden necesitar ser vistos por el médico para asegurarse que no se deshidraten por falta de tiempo al pecho.

Del nacimiento a los cuatro meses un bebé que recibe solo pecho típicamente subirá entre 113 – 226 gramos por semana (4 – 8 onzas). De los 4 a los 6 meses el bebé subirá entre 85 – 142 gr. por semana (3- 5 onzas). De los 6 a los 12 meses el niño subirá de 42 – 85 gr. por semana (1.5 – 3 onzas).

¿Cómo aumentar la producción de leche?

•Ofrezca el pecho con mayor frecuencia. Su leche se produce a base de oferta y demanda. Entre más estimulación reciba el pecho (al amamantar más y vaciarse el pecho a menudo) el cuerpo recibirá la señal para hacer más leche.

•Ofrezca ambos senos cada toma y cambie de lado frecuentemente durante la misma toma.

•Deje que su bebé satisfaga todas sus necesidades de succión al pecho.

•Asegúrese de que usted esté recibiendo nutrición y líquidos adecuados junto con suficiente descanso.

Problemas que se presentan en la lactancia

Pezones adoloridos o agrietados: Lo primero que se debe hacer es revisar la forma en que se coloca al bebé. El pezón debe estar centrado en la boca del niño y el bebé debe afianzarse a una mayor cantidad del pezón y la areola (la parte obscura alrededor del pezón). Si el bebé solo se afianza de la punta del pezón, puede causar pezones adoloridos y a veces hasta grietas que sangran.

Otra causa es el congestionamiento de los pechos, ya que le puede hacer difícil al bebé afianzarse bien al pezón. Use paños calientes para suavizar el pezón y la areola antes de dar el pecho o sáquese un poco de leche para suavizar el pezón y facilitar el afianzamiento del niño al pezón.

Pezones invertidos: Los pezones invertidos lo son porque tienen “adherencias” o ligamentos más cortos o más largos de lo habitual. Hay distintos grados de inversión de pezones. Algunos están apenas invertidos, y un bebé con succión normal puede traer el pezón hacia fuera sin dificultad. Otros pezones son invertidos moderada o severamente, lo que significa que cuando son comprimidos se retractan profundamente, al mismo nivel o por detrás de la areola. Un pezón muy retraído puede hacer la prendida y el amamantamiento más difícil. En estos casos se debe hacer tratamiento antes o durante el embarazo

La intervención más efectiva para tratar pezones invertidos es estimular y formar el pezón justo antes de amamantar. Para un pezón invertido, es aconsejable formar el pezón colocando tu pulgar detrás del pezón (los demás dedos debajo) y empujarlos hacia tu pecho. Esto trabaja mejor en una posición de lado. La bomba extractora puede ser usada para ayudar a sacar el pezón inmediatamente antes de alimentar al bebé.

Mastitis: La madre que sufre del conducto obstruido encontrará una parte dura y adolorida en el seno. En algunas ocasiones esa parte del seno se enrojece. La madre que sufre de una infección del seno puede sentir estos mismos síntomas junto con malestar general, cansancio y fiebre.

El tratamiento para los conductos obstruidos y la infección en los pechos básicamente es el mismo. La lactancia frecuente ayuda bastante tanto como alivio al dolor y para reducir la inflamación. El ponerse paños húmedos calientes o tomar una ducha tibia además de hacerse masaje suave en el pecho antes de amamantar, puede asistir para que se vacíe el seno.

Si se tiene una infección en el pecho no es necesario destetar. Si la infección está presente, el bebé está libre de los gérmenes debido a las propiedades antibacteriales de la leche materna. Si la fiebre no se resuelve en 24 horas después de implementar el descanso, calor húmedo, masaje, lactancia frecuente, y si la madre sigue con malestar, entonces es recomendable que ella se ponga en contacto con su médico.

Cómo prevenir mastitis:

•No tener períodos demasiado extensos y repentinos entre cada mamada.

•No use sostén que aprieta (tales como los que tienen varillas)

•No cargue pañalera pesada

•Cuide que el bebé esté amamantando bien afianzado al seno.

Fuente: Revista Samborondón de Guayaquil; Liga de la Leche