Arraigados en el Amor

¿Has estado en la JMJ? Si recuerdas uno de los palabras que más han sonado es el término de arraigado. Con él nos dirigimos hacia nuestras raíces, hacia nuestros vínculos. Como un planta que esta por crecer va buscando agua, así también es necesario para desarrollar nuestro crecimiento personal tener unas bases solidas, unas raíces en las que sostenerse y apoyarse.

Nuestra identidad parte de un vínculo, de una unión, que nos remite a nuestros padres que nos dieron la vida. Hoy precisamente lo que más nos cuesta es crear vínculos afectivos, porque implican una serie de aspectos que a veces son difíciles de llevar. Los casos que se presentan en las consultas psicológicas son generalmente problemas relacionales (familiares, compañeros de trabajo, amistades, etc.).

 

Os dejamos con este diálogo escogido de la obra del “El Principito” del famoso autor Antoine Saint Exupéry (1900-1944). Entre dos de sus personajes más famosos: el Principito y el Zorro, en el que se nos indica como comenzar a establecer relaciones.

Podéis enviarnos vuestras consultas sobre qué es lo que más os cuesta en vuestras relaciones con los demás o incluso que estrategias utilizáis para solventar estas dificultades a: mcarmengr@psicovinculos.es

 

 

 

¡CRECE, SUPÉRATE!

Tenemos que ser personas ASERTIVAS para crecer y superarnos en la vida.

¿Qué es la asertividad?
Es la capacidad personal de:
– ser claro acerca de tus sentimientos, elecciones y actividades.
– pedir lo que quieres.
– asumir la responsabilidad de tus sentimientos y tu conducta.

– SÉ UNA PERSONA CLARA
Di sí cuando quieras decir sí, no cuando quieras decir no y quizás cuando quieras decir quizás. La asertividad significa ser claro, no necesariamente estar seguro.
Muestra abiertamente tus sentimientos, tus elecciones, y tus planes.
Revisa tus fantasías, dudas, miedos e intuiciones con aquéllos a quienes les conciernen.
Di a la gente que no es aceptable que te juzguen, hieran o culpabilicen.

– PIDE LO QUE TÚ DESEES
Mensajes claros a los demás.
Reconoce tus sentimientos.
Cariño, aprecio, y crítica constructiva.

– ASUME LA RESPONSABILIDAD
Acepta el derecho de los demás a ser asertivos contigo.
Pregunta a los otros acerca de sus sentimientos hacia ti.
Reconoce la responsabilidad de tus sentimientos.
Termina tus asuntos emocionales inacabados directamente con la gente implicada o acompañado por tu terapeuta.
Admite tus errores, descuidos y ofensas y rectifica.

No hay que confundir asertividad con agresividad.

LA AGRESIVIDAD ES…
Intentar controlar o manipular a los otros.
Menospreciar a los otros mediante insultos o culpabilizaciones. Esto incluye el sarcasmo, incluso entre amigos, o las bromas.
Hacer por los otros lo que pueden hacer por sí mismos. Esto les victimiza e infantiliza y te da dominio sobre ellos.
Violencia física o emocional.
Competitividad e intento de demostrar que la gente está equivocada.
Actuar con despecho o venganza hacia la gente que maleducada o hiriente contigo.

LA PERSONA ASERTIVA
La asertividad es afirmar tu propia verdad y recibir la verdad de los demás.
Pides lo que quieres y respetas la respuesta.
Comparte lo que sientes y aceptas lo que los demás sienten.
Eres responsable de verdad, por lo tanto, actúas en consecuencia y pides a los demás que hagan lo mismo.

Fuente:buzoncatolico.org