“En internet los jóvenes hacen demasiadas confidencias”

 

Javier Meaurio – Diario Vasco, 9 de julio 2010.

Montse Ereño Incera (Galdakao, 1961) lleva ya como profesora 21 años en Mondragon Unibertsitatea y ayer se acercó al Palacio de Miramar, a los Cursos de Verano, para hablar sobre los peligros que Internet tiene sobre nuestros hijos, si no los vigilamos.

Cuando todo el mundo dice maravillas sobre internet a usted le toca añadir un pequeño borrón.

Porque internet es un lugar con riesgo. ¿Cómo viven los jóvenes en la red?. Si vigilamos lo que comen nuestros hijos, ¿por qué no vigilar cómo utilizan internet?

¿Y cree que internet es malo?

No es que crea. Estoy segura de que internet no es malo por sí mismo y si conoces los riesgos que tie ne el sistema sabes lo que puede pasar. Los padres vivimos en un mundo gobernado por la tecnología, pero somos unos ‘inmigrantes digitales’. Carecemos de experiencia y no sabemos ayudar. Nuestra labor, y yo la de la tecnología, no la entiendo siempre. Va en contra de lo que hacen tus hijos.

Dice que en internet se cuentan demasiadas confidencias.

Claro.Y a veces las mismas empresas ven su lado más negativo. Esos datos que aportan nuestros hijos sin ninguna necesidad, donde hablan de sus novios o novias, de sus vicios, de sus pasiones… Es todo demasiado sincero para tratarse de un ‘curriculum’ y algo que los padres o los responsables deberíamos controlar más y mejor. Creo que las empresas se fijan demasiado en estos detalles y piensan que son verdad.

¿Y ante esta situación que dibuja qué podemos hacer?

Yo abogo por la implicación de todos los afectados por estas situaciones: padres, psicólogos, abogados…, y pienso que dejar pasar el tiempo ante este tipo de problemas es lo más peligroso. Hay que intervenir de inmediato, si existe un problema, e invertir en la formación de los parientes y de toda la sociedad».

Con todo permítame decirle que me parece un problema del que se habla poco.

Describo la situación como un agua que ha empezado a hervir y nuestro trabajo es hacer de ‘malos de la película’ y de hablar de los peligros que también existen en internet. En este sentido la comunidad científica está cambiando muchísimo, y lo que antes era ‘supermaravilloso’ ya tiene un pequeño parche.

Cuáles son los objetivos principales del curso en el que participa estos días en el Palacio Miramar?

Pues promover el conocimiento de los adultos sobre cómo los jóvenes usan internet, el hábito de uso que tienen y cuáles son los riesgos asociados.

‘Ciberbulling’, ‘sexting’ y ‘grooming’ son algunos de los problemas que incorpora internet a sus usuarios.

Es cierto. El ‘ciberbulling’ implica maltrato psicológico continuado entre iguales usando las nuevas tecnologías ‘on-line’. La repercusión es impresionante, ya que todos pueden ver lo que pasa y además esa información te puede perseguir durante toda la vida. El ‘sexting’ también resulta muy peligroso. Los menores de edad, especialmente los adolescentes, crean y difunden imágenes de carácter erótico, o al menos atrevidas de sí mismos, no de terceros. La difusión puede ser masiva e incontrolada. Por último el ‘grooming’ es una práctica ‘on-line’ ejercida por ciertos adultos, que crean lazos emocionales (de amistad) con el menor, normalmente simulando ser otro niño o niña. El adulto consigue datos personales y de contacto del menor que luego utiliza para amenazarle si no mantiene contacto con él.

¿Y los juegos en la red?

Presentan riesgos para los menores. Ahí están los roles multijugadores masivos. Estos juegos consisten en crear un personaje y vivir una vida virtual con él. Es como vivir una vida paralela, por eso engancha. Pero más peligrosos son los casinos, ya que no todos controlan la edad y ahí puede haber un riesgo económico brutal.