Amor de madre

La elegancia del erizo

El noviazgo hace bien a la salud

EFE, 24 de marzo 2011.

Muchas parejas o matrimonios, que llevan años de convivencia y se han asentado en una relación estable y sólida, pero a veces rutinaria y aburrida o plagada de problemas prácticos como hacer la compra, pagar las facturas o hacer las tareas domésticas, suelen recordar con anhelo su pasada etapa de novios, cuando vivían el uno para el otro bajo el cálido y dulce abrazo del amor.

“Teníamos menos dinero y tiempo para vernos que ahora, pero sin embargo éramos mucho más felices y la vida nos parecía una aventura”, señalan Javier y Elena, una veterana pareja que confiesa que le gustaría volver a sentirse cómo al principio, “cuando éramos novios y disfrutábamos cada instante compartido como si fuera algo especial e irrepetible”.
Ahora los científicos acaban de descubrir una razón adicional, más relacionada con los problemas de las salud que con los afanes del amor, para echar de menos esa dulce etapa inicial de toda relación de pareja, en la que parece que todo es posible y está por descubrir, y en la que las mieles amorosas parecen destinadas a durar eternamente.
Investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Florida (EEUU) han constatado que los estudiantes universitarios que mantienen un noviazgo tienen ventajas para la salud similares a las que se atribuyen a los miembros de un matrimonio felizmente casado, desde presentar menos depresiones, ansiedad y estrés que los solteros, hasta un menor riesgo de sufrir dolencias graves o crónicas.
En el estudio, el doctor Scott Braithwaite y su equipo de psicólogos, investigaron si la salud física y mental puede variar en función de la relación romántica no matrimonial y si este tipo de relación también protege de algunas conductas de riesgo.
Se comprobó que los estudiantes con pareja estable no sólo gozan de mejor salud mental sino que, además, tienen menos sobrepeso y obesidad que aquellos que permanecen sin pareja.
De acuerdo a los expertos de Florida, el noviazgo podría “proteger” contra los comportamientos de riesgo, y los jóvenes que mantienen “relaciones románticas mantienen menos encuentros sexuales que los solteros y también abusan menos del alcohol.
Los investigadores creen que el “efecto protector” del matrimonio, se ha comprobado que la gente felizmente casada tiende a fumar y beber menos, a conducir de forma más segura y estar más en forma que la no casada, se iniciaría antes de contraerlo, durante la etapa previa del noviazgo.
“Las mujeres felizmente casadas se quejan menos de dificultades para dormirse, despertares durante la noche o muy temprano por la mañana o un sueño inquieto, si les las compara con aquellas que gozan de una menor felicidad conyugal”, señala la profesora de Psiquiatría Wendy Troxel, directora de la investigación.
Por su parte, los matrimonios felices reducen el riesgo de accidente cerebro-vascular en los hombres, de acuerdo a otro estudio, liderado por el doctor Uri Goldbourt, profesor de medicina preventiva de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

fuente: The famly Watch

El Día del padre: ideas para celebrarlo

¿Qué es lo que más le gusta a papá? Que le digas que le quieres todos los días, sentirse alguien muy especial para ti y ver que valores su trabajo y esfuerzo a diario. Por eso, en su día le harás aún más feliz si reúnes todas las demostraciones de cariño y le haces un pequeño homenaje.
Para hacerle ver que es una persona valiosa y fundamental para la familia, recuérdale lo mucho que le quieres y prepárale un día inolvidable con mucha imaginación y teniendo en cuenta sus gustos.

Empezar a vivir el Día del padre con buen desayuno que le saque de la rutina, hará las delicias de tu papá. Un desayuno en familia es un momento de integración, que le sacará de la rutina. Después, felicítale. Es el momento de entregarle su regalo. Cualquier cosa servirá, pero si está hecha con amor, esfuerzo y dedicación darás en el clavo. Los dibujos, las tarjetas de felicitación, los collages de fotografías, las poesías, los últimos vídeos familiares o las manualidades hechas por vosotros le llegarán al corazón. Después, una actividad compartida, una comida deliciosa, una película por la tarde y un cuento antes de dormir pueden completar un día perfecto.

Conseguir que tu papá se sienta el mejor padre del mundo es objetivo ese día. Los niños tienen la oportunidad de hacer gala de su generosidad, simpatía y cariño hacia un papá que lo es todo para ellos. Y los padres no deben dejar pasar esta excelente oportunidad para devolverles este regalo, compartiendo y trasmitiéndoles lo que significa ser padre. ¿Cómo? Tan sólo dedicando este día por completo a los niños, olvidándose de las preocupaciones y tareas diarias.

Es un buen día para crear vivencias que tanto niños como padres recordarán con el tiempo. Los padres son “lo más” para sus hijos y gracias a su papel cada vez más activo y participativo con los niños, pueden hacer más cosas con ellos, pasar más tiempo juntos y crear familias más unidas. Los niños se fijan mucho en los mayores e imitan a los mayores, así que muy probablemente esta experiencia sea enriquecedora para vuestra relación.

Aprovecha este gran momento para contar a tus hijos una historia entrañable, que siempre recordarán y en la que ellos eran los protagonistas. Recuérdales el día en que nacieron, cómo te enteraste de que ibas a ser papá, cómo te sentiste cuando le cogiste por primera vez en brazos y lo feliz que te hizo su llegada a casa, qué pasó el primer día que tocaron la nieve o fueron a la playa. Los niños adoran escuchar historias y cuando son el eje de la narración se sienten queridos y aceptados.

Mantén los lazos de amistad y complicidad contándoles un secreto de cuando eras pequeño como ellos. Ameniza la charla con anécdotas, historias, secretos o sueños que puedas compartir y contarles de cuándo eras pequeño. Seguro que les encanta escuchar estas cosas de su padre y saber qué sentía o pensaba cuando era pequeño como él.

fuente:guiainfantil.com