DIBUJOS ANIMADOS, NADA INFANTILES

 

Actualmente los dibujos animados han cambiado de manera considerable. Lo que antes podía considerarse como un instrumento para entretener a los niños- siendo éstos su público principal- ahora es una herramienta de entretener también a adultos. El formato y los contenidos han cambiado en función del público al que va dirigido. En la llamada “animación adulta” en la mayoría de los casos se utiliza un humor negro que roza el absurdo; se hace crítica social y los personajes reflejan conductas asociales, cuando no infantiles e inmaduras a pesar de que los protagonistas son adultos; todo ello envuelto en un lenguaje vulgar.

Sin ánimo de elaborar una lista negra, nunca es buena la censura y menos a un medio de comunicación, mi intención va más en la línea de informar a los padres sobre la amalgama de dibujos animados que hay en la programación televisiva y de aconsejar a éstos los dibujos apropiados para las edades de sus hijos.

Dibujos que se han emitido en distintas cadenas en España como Los Simpsons; Futurama; Family Guy; American Dad; South Park; Sit Down, Shut Up o Sin Chan no son para menores a pesar de gozar de gran número de simpatizantes- adultos y niños- y buenas críticas de expertos en televisión a nivel internacional.

Es importante no caer la tentación de creer que por el hecho de que nuestros hijos estén viendo dibujos animados éstos vayan a ser adecuados para su edad e, incluso, educativos. Nada más lejos de la realidad.

Partiendo de la idea de que hay que hacer una selección de los dibujos animados, el aconsejar a los padres cuáles son los apropiados no es una tarea fácil. Se complica por el hecho de que cualquier dibujo animado lo emiten en el horario de protección al menor, en la franja horaria de 6 a 22 h. Pero además, con algunos agravantes: muchas veces estos programas no están señalizados según la edad del niño y por lo tanto, se interpreta- según la normativa del Código de Autorregulación de las cadenas de televisión- como apto para todos los públicos y los que están señalizados (+7 y (TP) Todos los públicos), muchas veces tienen una clasificación incorrecta. Realmente no puedo entender cómo Bob Esponja puede tener una clasificación de TP cuando yo creo que es una animación para adultos.

Otro agravante es que la multiplicación de canales temáticos para niños y adolescentes ha balcanizado la oferta de dibujos animados y programas infantiles. Disney Chanel, Clan TV, Neox – Antena 3 son algunos de los canales de TDT- sin contar con canales de Plataformas de Pago. Este factor de multiplicación de espacios emisores hace complicada la selección.

A grandes rasgos decir que según lo que he podido analizar para escribir este artículo y egoístamente- para proteger a mi hijo de 2 años y medio-, la clasificación que haría por tramos de edad sería la siguiente:

Para niños de 2 a 4 años serían: de TVE 2 “Los Lunnis”; de (Clan TV) “El jardín de los sueños”, “Pocoyó”, “Caillou”, “Dora la Exploradora”; Little Einstein” “Caracolimpicos”; de Digital+ dial 37 “Baby First TV”; de Disney Channel “Siete Pets”, “La Vaca Connie”, “Mis amigos Tigger y Pooh”, “Manny Manitas”, “Pets”, “Macius Pequeño Gran Rey”, , “Telmo y Tula” y “Bumy Town”, “Baby Looney Tunes”; de Playhouse Disney “La casa de Mickey Mouse”.

Para niños de entre 4 y 7 años tenemos de Clan TV “Clifford, el gran perro rojo”, “Las tres mellizas”, “Tom”, “Arthur”, “Harry y su cubo de Dinosaurius”; de Canal Disney “Jonny Test”, “Lilo y Stitch”, “Jungla sobre ruedas” “ Lola y Virginia”; de Canal Boomerang (Digital+) “Tom y Jerry”.

La clasificación para mayores de 7 años es más complicada ya que muchos de ellos puede ser desaconsejable su visión- según el criterio personal de padres y educadores- por un contenido de violencia justificada y aptitudes poco infantiles. Recomendaría series como “La Casa de los Monstruos”, “Spiderman”, “EL Zorro, Generación Z”, “Gormitis”, “Los Proud”, “Kuzco el Emperador en el Cole” “Maxcotas” “El cristal de Gawayn” “ Phineas y Ferb” “Los padrinos mágicos” “American Dragon” Sabrina: Academia de Brujas”, “Brandy y Mr Whiskers” o “Código Lyoko”.

Los padres de familia después de nuestra jornada laboral nos vemos abocados a reconducir a nuestros hijos en los hábitos de consumo televisivo. La tarea no es fácil, ya que sería más cómodo “plantar” a los niños junto al receptor y dejar que éste cumpliera con su tarea de “niñera electrónica”.

Reconozco que es una pelea apartar a mi hijo de la compañía de sus amigos “Bob Esponja”, “El Zorro” o “Los Gormitis” espacios televisivos claramente desaconsejables para su edad. Sin embargo, los padres tenemos la obligación de encaminar a nuestros hijos en el camino de la belleza, la bondad y la verdad, así como de enseñarles el don de la oportunidad y la espera en estos, sus primeros, contactos con la pantalla.

Carmen de Andrés

Coordinadora de Comunicación del Grupo Educativo COAS.

Miembro de ATELEUS (Asociación de Telespectadores y Radioyentes de Euskadi).