Aula de la familia

 

Hoy día nos encontramos con tal variedad de espacios de formación que, a veces, nos cuesta trabajo discernir unos de otros y escoger aquel del que tengo mayor necesidad en esos momentos. Esto sucede también a nivel familiar, con tantos modelos de familia como hoy existen: cristiana, nuclear, de hecho, monoparental… nos vemos en situaciones en que sentimos la necesidad de conocer y formarnos para una mejor educación de nuestros hijos y llevar así, hacia delante, una familia capaz de enfrentarse, con mejores posibilidades de éxito, a los grandes retos que nos presenta la sociedad actual.

¿Familia tradicional?

En una entrevista que le hice a nuestro Arzobispo D. Santiago Aracil, a una pregunta que le dirigí sobre la familia, me respondió: “Yo no diría familia tradicional;  la familia, por derecho natural y por enseñanza evangélica, nunca ha sido monoparental, eso es un puro accidente y, en el origen, hubo los elementos propios de una familia. No hay una mujer que engendre sin obra de varón, excepto la Santísima Virgen. Entonces, no se puede hablar de familia tradicional; la familia auténtica es la unión de un varón y una mujer que se abren a la procreación, se constituyen en familia y luego, si Dios quiere que tengan hijos los tendrán. Si además, los esposos son cristianos, bendecidos por el Sacramento del Matrimonio, mucho mejor”. Es todo un ejemplo de claridad y síntesis sobre el concepto de familia pero es posible que nosotros, al ser tan diversificado el concepto que sobre ella tenemos, necesitemos un espacio de formación que cada día nos vaya iluminando mejor.

Este espacio para el pensamiento, la reflexión y el crecimiento en beneficio de padres e hijos es lo que constituye la esencia de un “Aula de la Familia”, un aula abierta a todos los problemas y necesidades que tanto padres como hijos y abuelos tenemos planteados en nuestros hogares. Ciertamente el “Aula” no será la solución, pero sí que será un camino que nos lleve a resolver con mayor eficacia nuestras dudas y responsabilidades.

No saben lo que deshacen

Se dice que “quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”. Y es verdad, porque el futuro depende, en gran parte, de la familia y lleva consigo el porvenir mismo de la sociedad; su papel especialísimo es el de contribuir eficazmente a un futuro de paz. También nuestro Santo Padre, de feliz memoria, Juan Pablo II decía: “El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio. La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida”. Creo que todos, pero especialmente los que nos llamamos familias cristianas, nos sentimos obligados en conciencia a adquirir la formación que nos lleve a poner en práctica estos sabios conceptos de familia que aquí hemos expuesto.

Esto y muchas cosas más es lo que aprendemos en un “Aula de la Familia” y en Badajoz la tenemos. No desaprovechemos esta oportunidad que se nos brinda porque de verdad os digo que la familia proporciona unos valores que quedan para toda tu vida y que una familia unida y llena de amor es un lujo difícil de conseguir. ¿Estamos en ello? ¡Os esperamos!

Francisco L. Bobadilla
Maestro. Coordinador Escuela de Padres