El deseo sexual sin amor por Enrique Rojas

La personalidad es una provincia de la afectividad. Grandes errores psicológicos arrancan de aquí, de separar el sexo y el amor

Enrique Rojas. Catedrático de psiquiatría.

La sexualidad humana ofrece una enorme complejidad. Sin embargo, su impulso fundamental es de tipo instintivo. Es la personalidad, formada por la inteligencia, la educación afectiva y la voluntad la que diferencia la sexualidad humana de la animal. La sexualidad es un elemento básico de nuestras vidas, y forma parte, de manera intrincada e inseparable, del mas grande de los sentimientos: el amor.

La sexualidad nos acompaña desde el nacimiento y puede determinar una parte de la vida adulta.

Aunque el estallido de la sexualidad se produce a partir de la pubertad, en realidad nos acompaña desde nuestro mismo nacimiento. Como Freud y otros estudiosos descubrieron, el niño presenta ya una faceta sexual desarrollada, que influye en la evolución de su personalidad y que puede determinar, al menos en parte, su vida adulta.

La sexualidad ni se debe reprimir ni se debe descontrolar, es necesaria su educación.

Por todo ello es conveniente asumir la sexualidad como algo perfectamente natural, pero también como un factor vital que, relacionado con el deseo, debe ser educado. Como se supo desde los mismoscomienzos de la psiquiatría moderna, la represión de la sexualidad puede producir trastornos; igualmente la entrega auna sexualidad descontrolada da lugar a una vida insatisfactoria e infeliz dominada por los impulsos hedonistas.

Las teorías sobre la sexualidad humana son numerosísimas, y tal vez no haya otro tema sobre el que se haya escrito tanto a lo largo de la historia.En realidad no fue hasta finales del siglo XIX que la sexología se convirtió en una ciencia gracias al libro “Estudios sobre psicología sexual“, del mencionado Ellis.

En esta obra se analizaba por primera vez la sexualidad desde un punto de vista general, desvinculado del erotismo. Ellis estudió la relación de pareja, la respuesta sexual de hombres y mujeres, o problemas como la frigidez y la impotencia.

El marco ideológico de la sexualidad en la actualidad está marcado por el agnosticismo, positivismo y utilitarismo.

Desde entonces ha habido multitud de autores que se han dedicado a este tema que, sin duda, atrae, sorprende y fascina al ser humano: Kinsey, Master, Jonson, Pellegrini, Giese, Lorando…

El planteamiento ha sido distinto en cada caso. El marco ideológico en el que hoy se sitúa la sexualidad en muchos ambientes tiene tres notas negativas que debemos combatir: el agnosticismo (ignora su vertiente espiritual), el utilitarismo (enaltece lo útil y placentero como esencial) y el positivismo (el sexo por si mismo, sin más). Unos han preferido concentrarse en detalles técnicos; otros han buscado una mejor expresión de las necesidades sexuales; algunos han querido desmitificar el sexo, restándole importancia como cosa natural que es; y otros han preferido indagar en los medios para incrementar el placer.

Casi todos los autores coinciden en evitar dejarse dominar por ese impulso instintivo que convierte la relación en un mero choque genital…

Todos ellos, sin embargo, han coincidido en un punto: la sexualidad humana es variada, exclusiva de nuestra especie, pero guarda un poso animal en su impulso de base. Independientemente del punto de vista , casi todos los autores señalan, por una razón o por otra, que hay que evitar dejarse dominar por ese impulso instintivo que priva a la sexualidad de sus mejores facetas y convierte la relación de pareja en un mero choque genital para satisfacer un apetito apremiante.

Por desgracia, estas sugerencias no parecen haber prendido en la sociedad moderna, agobiada por la inmediatez, el hedonismo, el consumismo y la permisividad.

Alcanzado el placer físico, la persona se siente vacía —como siempre que se realiza un deseo de manera impulsiva e impersonal— y esto produce sentimientos de culpa, obsesión y neurosis.

Alcanzado el placer físico, la persona se siente vacía, y esto produce sentimientos de culpa, obsesión y neurosis.

Convertir el sexo en una «religión», lo que parece ser una de las normas de la modernidad, es un error. La sexualidad es solo una parte del ser humano, importante, pero no la mas importante, ni tampoco la única.

La sexualidad humana es, pues, algo mas que conseguir un orgasmo rápido.

Para que la sexualidad sea satisfactoria y surja el amor es necesario saber controlar el deseo.

Es parte de una relación profunda entre dos personas, el inicio de un proyecto común que, partiendo de lo corporal, termina en una fusión psicológica , cultural y espiritual. La función básica de la sexualidad en la naturaleza es asegurar la continuidad de la especie por medio de la reproducción, pero en el género humano es algo mas.

La sexualidad es parte del amor, y el amor conduce al perfeccionamiento de la persona y a la verdadera felicidad. Para que la sexualidad sea satisfactoria y surja el amor es necesario saber controlar el deseo.

La sexualidad es una parte del amor, pero no es lo mismo que éste. Por el contrario, el sexo con amor forma parte del camino hacia el desarrollo humano en el ámbito de la pareja.

Las personas que se dejan gobernar por sus deseos inmediatos terminan siendo prisioneras y juguetes del momento y se convierten en egoístas incapaces de mantener una verdadera relación comprometida.

El conocimiento del universo afectivo es importante en la vida sexual de la pareja. Forma parte de la educación del deseo, y permite disfrutar de una sexualidad mas completa, por cuanto hace que entren en el juego elementos como el autocontrol, la voluntad y el dominio sobre los impulsos. Las personas que se dejan gobernar por sus deseos inmediatos terminan siendo prisioneras y juguetes del momento y se convierten en egoístas incapaces de mantener una verdadera relación comprometida.

Hay que tener en cuenta que la sexualidad no es un fin en si misma, sino parte de un entramado. La relación sexual con amor auténtico es una sinfonía donde se hospedan lo físico, lo psicológico, lo espiritual y la propia biografía.

El amor ha sido una de las fuerzas que ha movido a la humanidad a lo largo de la historia. En nuestra tradición cultural occidental fueron, por supuesto, los filósofos griegos los primeros en estudiar detalladamente la naturaleza del amor. Entre sus conclusiones destaca la tesis de que el amor surge primero de un deseo físico, pero que luego se perfecciona en una relación mas profunda caracterizada por el afecto.

El cristianismo elevó el amor a la categoría de valor universal. Distintas corrientes en la historia hasta nuestros tiempos han corrompido este concepto.

El cristianismo elevó el amor a la categoría de valor universal. El amor, tanto a Dios como al prójimo, es la máxima expresión del carácter humano y lo que verdaderamente nos convierte en seres superiores. El amor sería una suma de valores, como bondad, compromiso y generosidad.

La idealización del amor cortés en la Edad Media corrompería en parte este concepto superior, al iniciarse un «vaciado» de la relación de pareja que alcanza su «cumbre» en los últimos compases del siglo XX.

El Renacimiento proseguiría en esta línea y se iría alejando del concepto de amor pleno de la tradición cristiana original. La Celestina, y mas tarde Romeo y Julieta, son los precedentes de un nuevo concepto de amor que se va desarrollando poco a poco hasta llegar a la definición del amor del primer gran filósofo moderno, Descartes. Para el pensador francés el amor era una de las pasiones fundamentales del ser humano —junto al deseo o el odio, entre otras—. Pascal estableció su famosa máxima: «El corazón tiene razones que la razón desconoce». El enciclopedista Diderot llegó aún mas lejos con una frase que, en nuestra opinión, es absolutamente errónea, pero que da buena fe de la forma de pensar de la ilustración: «Se dice que el deseo es fruto de la voluntad, pero lo cierto es lo contrario: la voluntad es fruto del deseo». En suma, se había llegado a la culminación de un proceso intelectual que separaba el amor del intelecto, como si fueran aspectos independientes.

Esta lógica, equivocada en nuestra opinión, condujo paso a paso al desarraigo del fín del milenio. El amor, elaborado como pasión exaltada por los autores románticos, de vino sentimiento vacío, expresión del hedonismo apresurado, y quedó privado de su verdadero valor como herramienta para alcanzar la plenitud del espíritu.

En la actualidad vemos los resultados de todo ello: una multitud de personas desorientadas, dominadas por el consumismo y privadas de felicidad.

En la actualidad vemos los resultados de todo ello: una multitud de personas desorientadas, dominadas por el consumismo y privadas de felicidad. Todo el mundo nota que algo va mal, pero no sabe decir exactamente qué. Es hora de efectuar un giro, de realizar un esfuerzo de superación tanto personal como social.

La personalidad es una provincia de la afectividad. Grandes errores psicológicos arrancan de aquí, de separar el sexo y el amor

La personalidad es una provincia de la afectividad. Grandes errores psicológicos arrancan de aquí, de separar el sexo y el amor.

Autor: FAMILIAE Psicoterapia- Fecha: 2011-03-24

La espera aunque parezca larga

Luce Bustillo-Schott

No se pierde la esperanza por aquel a quien tanto amamos si la espera está puesta en Dios. Aunque seamos motivo de crítica, aunque nos tilden de ingenuos e ilusos. Aunque nos vean como si fuéramos seres extraños en medio de un mundo que ha cambiado el sentido al amor, porque sólo vive para satisfacer el ego, porque se contenta con la felicidad aparente de los placeres del momento, cuando en realidad lo único que hace es dañar la mente, el alma y el corazón.

El amor es un regalo de Dios para que el hombre sea feliz y haga felices a los demás. El amor verdadero consiste en amar a Dios y en amar a tu prójimo como a ti mismo. Este es el primer mandamiento. Si decimos que amamos a Dios y abandonamos a aquellos que Él nos dio a nuestro cuidado ya hemos dejado de amar.

La familia es la escuela del amor verdadero, la base de la sociedad y del mundo. Un padre o una madre de familia que dice amar a sus hijos y de la noche a la mañana abandona el hogar ni siquiera está amándose a sí mismo. Su amor se torna egoísta porque sólo piensa en satisfacer su ego buscando fuera de su hogar lo que ya tiene para ser feliz.

El amor dentro del matrimonio es donación y entrega. Es una unión de amor tan profunda que en su máxima expresión conlleva la responsabilidad de la procreación de quienes vienen a dar un sí ulterior a ese amor: los hijos. Los esposos reafirman así lo que Dios nos enseña sobre el amor y entran a participar en la mayor y más bella obra de Dios: la familia.

El amor conyugal es la unión de un hombre y una mujer bajo la bendición de Dios desde el día del matrimonio. Se forma así un triángulo indisoluble de una comunión permanente, que da testimonio de la alianza con Dios como símbolo de la salvación del hombre de acuerdo a lo revelado en la Biblia. Cualquier otra relación fuera del matrimonio es simplemente adulterio, una traición a nuestro creador y, por ende, al esposo(a) y a los hijos.

Cuando hay abandono matrimonial de inmediato se rompe esa alianza con Dios, y el hombre pierde su paz interior y la oportunidad de ser realmente feliz, al dejarse llevar por el pecado que es la separación entre el Padre y sus hijos. Pero cuando el amor ha dejado raíces fuertes en el esposo o en la esposa que permanecen fieles, cuando en los hijos existe algo maravilloso que es la esperanza de que el papá o la mamá regrese algún día a Dios y a su hogar como el hijo prodigo, entonces descubrimos un verdadero testimonio del amor verdadero, ese amor que un día Dios unió. Entonces la espera, aunque parezca larga, vale la pena, pues el regreso de aquel que tanto se ama no depende de él sino de Dios.

Hoy se habla del divorcio como algo natural, como la ruptura de una relación a la que no se le da el verdadero valor que tiene cuando se ha dado el Sacramento del matrimonio, por el que vale la pena luchar hasta la muerte.

Por más que los hombres traten de legalizar civilmente una nueva relación jamas ésta será válida a los ojos de Dios. Para Dios no hay alternativas a un matrimonio bendecido por el mismo amor divino, ni hay nuevas relaciones que puedan sustituir aquella primera en la que se ha formado una familia.

Sólo en la familia radican los valores que permiten encontrar la verdadera felicidad, como son el amor, la entrega, la armonía, la alegría, la unión, la comprensión, el aprender diario a compartir… Pero, sobre todo, está la esperanza: una esperanza de amor y perdón en la que el hombre, unido a Dios, encuentra la paz y la verdad que nos hace plenamente libres.

fuente:encuentra.com

Razones para terminar un noviazgo.

No basta amar a una persona para formar una pareja con ella.

RAZONES PARA TERMINAR UN NOVIAZGO

Objetivo:
Hacer conciencia de los factores por los cuales una relación de noviazgo debería terminar, preparando al joven a relaciones emocionalmente estables.

No basta amar a una persona para formar una pareja con ella. Aunque íntimamente ligados, son dos asuntos diferentes. Podemos amar intensa y profundamente a una persona, y al mismo tiempo darnos cuenta de que no podemos formar una buena pareja con esa persona.

La relación de pareja es maravillosa, pero también difícil. No es suficiente, para construirla, con lindos sentimientos. Hacen falta otras cosas: madurez, salud emocional, respeto, solidaridad, generosidad, comunicación, proyectos de vida comunes, acuerdo en los principios básicos, flexibilidad…

El noviazgo es, precisamente, la etapa para darse cuenta de si dos personas que se aman pueden o no, al cabo del tiempo, formar un matrimonio feliz. Por eso necesitan estar atentos a lo que verdaderamente ocurre en su relación, más allá de la atracción y el enamoramiento. Conviene que estén atentos a los pequeños signos, detalles que pueden estar ocultando problemas graves, como los siguientes, que deben prender una señal de alarma en nuestra relación:

1.- VIOLENCIA. Cuando hay violencia en la relación sea verbal, emocional o física, aunque sea leve, esa relación debe terminar de inmediato. Las esposas de hombres golpeadores, por poner un ejemplo, relatan casi siempre que de novios ya había gritos e insultos. Nunca pensaron que eso empeoraría, la violencia nunca construye una relación. Es una profunda falta de respeto.

2.- CELOS. Cuando alguno de los dos es celoso, son una señal terrible de inseguridad, de afán de control y de posesión sobre el otro. Sobre estas bases no puede existir el auténtico amor. Los celos, no son, para nada, una prueba de amor. Al contrario, significan que el celoso te considera posesión suya, para su uso y recreación.

3.- DEPENDENCIA EMOCIONAL. Si se necesitan el uno al otro para ser felices. La felicidad es una experiencia interna y responsabilidad de cada quien. Si comparten y enriquecen su felicidad, qué maravilla, pero si dependen del otro para ser felices, si sienten que su vida esta vacía sin el otro, eso no es amor, es dependencia.

4.- ALCOHOLISMO. Cuando uno de los dos bebe más de la cuenta. El alcoholismo es una enfermedad. Los enfermos alcohólicos merecen amor, comprensión y respeto, como cualquier persona. Pero, mientras no se recuperen de su enfermedad, no están capacitados para formar una pareja, mucho menos para ser padres. Hablamos de recuperación, no solamente de dejar de beber. La recuperación significa un cambio profundo de la persona, de su carácter, de su madurez, de su vida espiritual. El alcoholismo es una enfermedad progresiva, de modo que es probable que durante el noviazgo todavía no se manifieste plenamente, pero si hay signos de esta enfermedad, está ahí, por ejemplo beber cada fin de semana, excederse una y otra vez, no poder decir “basta”, aburrirse en reuniones donde no hay alcohol, hacer o decir cosas que no haría o diría sobrio, tomar para escapar de tensiones o problemas o para animarse…

5.- DESEOS DE CONTROL. Si tu novio o novia te presiona a hacer algo que tú no estás de acuerdo porque le parece bueno para ti. Esto puede parecer un detalle insignificante, pero en el fondo hay un enorme deseo de control sobre la otra persona, lo que implica poner obstáculos para que sea ella misma.

6.- NO PUEDEN SER AMIGOS. Si lo que los une es la pasión, el deseo, el enamoramiento; pero no pueden sentarse a platicar; si no se escuchan uno al otro; si no pueden compartir sus vidas como hacen con un buen amigo o una buena amiga, eso que hay entre ustedes no les va a permitir formar un buen matrimonio.

7.- PROBLEMAS PSICOLÓGICOS. Cualquier problema psicológico serio es razón suficiente para terminar un noviazgo, o al menos para plantear la necesidad de recuperación del afectado antes de formalizar más la relación. Problemas como depresión, ansiedad, inseguridad profunda, inmadurez, obsesiones, masoquismo, agresividad, compulsiones, adicciones y otras, deben ser tratados profesionalmente antes de formar una pareja. El miembro sano de la pareja no debe sentirse culpable por dejar al otro con su problemas porque, como ya dijimos, una cosa es el amor y otra la pareja. Podemos amar a alguien con problemas, y apoyarlo y ayudarlo en la medida de lo posible, pero de ahí a formar una pareja hay un abismo. No solamente no es conveniente, sino que no tenemos derecho a hacerlo, por lo menos no si lo que queremos es formar una familia.

8.- MENTIRAS Y OCULTAMIENTO DE ASUNTOS GRAVES. Haber tenido un hijo, por ejemplo, o padecer una enfermedad seria, así como antecedentes penales o situaciones familiares problemáticas, entre otros. Estos asuntos, por sí mismos, no necesariamente incapacitan una relación. Pero el otro debe saber que existen para poder tomar una decisión libre, no con base en engaños. Así que, si alguien sospecha con cierto fundamento que el otro le está ocultando algo grave, es mejor terminar esa relación cuanto antes.

9.- EGOÍSMO. Cada quien sabe cuándo es egoísta y cuándo el otro lo es. El egoísmo no permite que se desarrolle el amor.

10.- JUZGARSE EL UNO AL OTRO. Criticar a sus mutuas familias, no aprobarse, no darle valor a lo que siente o piense el otro. Todo esto habla de que no hay un verdadero encuentro entre los dos.

11.- NO AFINIDAD DE VALORES. No estar de acuerdo en los valores fundamentales de la vida. ¿Cómo podrían construir una vida en común así?

12.- NO ESTAR DE ACUERDO EN DETALLES COTIDIANOS. Por ejemplo como pasar el tiempo libre, que uno le guste bailar y otro no, el tipo de comida, etc., y no ser capaces de tolerarse uno al otro. Si uno de los dos tiene que adaptarse a otro, renunciar a sus amigos o actividades que degustan, esa relación no va a funcionar, porque está partiendo de un cancelar, al menos en parte, de uno de lo miembros.

Tomado del libro “OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS…EXCUSAS”
Recopilador: Pbro. Jorge Amando Vázquez Rodríguez
Autor del artículo: Yusi Cervantes Leyzaola

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Fuente:
Pastoral Juvenil Coyuca.

http://pjcweb.org

Defender el amor

CÓMO HABLAR A LOS JÓVENES DE SEXUALIDAD, AMOR Y PROCREACIÓN

136 respuestas a sus preguntas.

Autor: Ana Otte. Ed. Eiunsa, 2000

Pilar Ferrer, Profesora de Antropología
Facultad de Dirección de Empresas
Universidad Politécnica de Valencia

Al hombre no le basta hacer cosas, vivir la vida, necesita descubrir el sentido que tiene lo que hace. Habitualmente se pregunta qué sentido tiene lo que está haciendo y exige respuestas. Todo el mundo sabe que es el amor el que da sentido a la vida, ¿pero qué es el amor? y ¿cómo amar?.

La autora del libro es médico, Presidenta del IVAF (Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares), profesora del Instituto Juan Pablo II de Ciencias para Matrimonio y Familia, madre de familia y tiene una gran experiencia del trato con las personas. Se ha asomado al mundo interior de cada hombre concreto, allí donde se esconde y se manifiesta la verdad de lo que cada uno de nosotros somos, lo que con frecuencia ni nosotros mismos conocemos porque nos “cuesta acceder al interior y tampoco nos gusta recibir visitas.” El libro tiene una prehistoria de muchos años de reflexión sobre esa experiencia que junto a su ciencia se plasman en ese dejar que tome la palabra el interior de cada persona para sacar lo mejor de sí misma.

Con frecuencia se pierde de vista que el yo está hecho para relacionarse con un tú, pero también sucede que en esa relación en lugar de madurar, la persona se destruye porque se anula en el anonimato del abandono al otro.

¿A quién va dirigido el libro y quienes son los protagonistas? No se puede responder que sólo a los jóvenes, la autora dice: “Es necesario dar una correcta educación sexual a los jóvenes, prepararles para la maduración sexual, que es derecho y responsabilidad de los padres. Hay que ayudarles gradualmente a comprender el valor de la sexualidad. Los padres con frecuencia no saben cómo dar esta educación y agradecen ser ayudados por otros, por ejemplo por el colegio. Pero es necesario que se informen de modo exacto de los contenidos y modalidades con que se imparte esta educación: un programa de educación sexual debe incluir la educación para el amor y cultivar virtudes, generosidad, capacidad de renuncia y espera; pero también son necesario libros donde se dé esa información. A todas estas personas va dirigido el libro. No es sólo para los jóvenes como se comprueba a lo largo de su lectura.

Está escrito de modo muy personal: “para mi joven y despistada amiga, para su confiada madre y para todos los que lo necesitan”(p. 16). Se trata de explicar de forma amena lo que deberían saber sobre el cuerpo, la sexualidad y el amor. Que sepan respetar las leyes de la naturaleza y aprendan a amar la vida (18).

En el libro hablan los jóvenes: Un chico de 17 años comenta que nos deberían “Inculcar unos principios morales cuando somos pequeños, con eso funcionamos luego. Con un buen ejemplo nos basta. Como más nos enteramos de las cosas es con los amigos. Nos hablan de forma muy bruta y nos lo contamos todo. En el colegio nos dan una formación compleja. (16) Con las clases de biología o de educación sexual se da mucha información, pero estos conocimientos no se asocian con el propio cuerpo. Hay que enfocar la educación sexual de tal manera que no se quede en un conocimiento teórico despersonalizado, sino como fenómenos a vivir personal y concretamente.

Existe mucha confusión en los jóvenes en los temas relacionados con el sexo por la mala influencia ambiental. El libro no se limita a un estudio desencarnado sino que siempre se habla en el contexto cultural, social, ambiental, se tiene en cuenta el verdadero sentido del cuerpo y del sexo, responsabilidad, respeto, relación adecuada con el otro (19).

El modo en que está escrito es ameno y va alternándose el aspecto científico y los testimonios y experiencias personales. Se describen situaciones comparándolas con otras semejantes de la vida en la que es preciso superar pruebas, por ejemplo los exámenes suponen un esfuerzo que todos conocen. A lo largo del libro siempre se ve a la persona concreta que debe ser tenida en cuenta en sus circunstancias personales. Es necesario hablar de las relaciones sexuales con naturalidad, y no con vergüenza o de forma empalagosa.

Los temas tratados se agrupan en varios apartados pero se puede decir que prácticamente se incluye todo lo necesario para formarse en este tema en la actualidad. Preguntas desde ¿cómo se origina el sexo? ¿es posible elegirlo? ¿cómo surge el enamoramiento? Distinción entre amor y enamoramiento. Relaciones sexuales y su diferencia en experimentarlas el hombre y la mujer, que es la que carga con las posibles consecuencias de estas relaciones. Situación actual en la que la gente está expuesta continuamente a estímulos sexuales, distinto modo de responder el hombre y la mujer a ellos, sentido que tienen las caricias y los sentimientos en la actividad sexual..

También se tratan temas que hoy han adquirido una importancia especial como el tema del pudor: la vida privada íntima, interior; hoy el hombre la ha perdido, todo es público y las consecuencias que eso tiene son grandísimas. Importancia que tiene el aparato genital que no es igual a otra parte del cuerpo por su función de crear nuevos seres humanos. El amor sexual es la relación más íntima de dos personas que se quieren y supone madurez humana. ¿Compensa el acto sexual prematuro? ¿Tienen sentido los experimentos en la sexualidad?

En la respuesta de cada una de estas preguntas se van aportando testimonios y experiencias que muestran el interior de la persona, la verdad del ser humano, no de un modo superficial, como aparece en la actualidad en muchos de los medios audiovisuales, sino la verdad interior que cada uno llevamos dentro.

Qué significan la paternidad y maternidad, las consecuencias de una violación y el aborto, y lo que llevan consigo, siempre teniendo presente a la persona, lo que una madre experimenta, así como los verdaderos traumas que suponen, las consecuencias psíquicas ,etc.(51)

¿Relaciones sexuales entre personas del mismo sexo? ¿La homosexualidad nace o se hace? ¿Qué es la cultura homosexual?

Los tres últimos apartados recogen preguntas en torno a la separación de sexualidad y procreación y separación de procreación y sexualidad: ¿el preservativo? ¿sexo seguro? ¿Hay algún medio seguro contra el SIDA? ¿Por qué recurrir a alguna técnica artificial. ¿Tiene derecho el hijo a conocer su origen? ¿Te importaría ser un niño probeta? ¿Qué es la clonación?

El último capítulo está dedicado a la explicación de los métodos naturales de regulación de la fertilidad.

Para terminar subrayar lo que se indica en la contraportada del libro: “Hoy en día, a pesar de la mejor comunicación entre padres e hijos, el sexo sigue siendo un tema poco tratado en familia porque los jóvenes se sienten “incómodos”. Sin embargo la información a la que están expuestos es mayor que nunca. Los avances técnicos que implican también a los procesos procreativos del hombre son espectaculares. En esta obra la autora contesta en forma de anécdotas, artículos de periódico, entrevistas y reflexiones personales a preguntas formuladas en sus encuentros con jóvenes y pretende orientar en el laberinto de situaciones nuevas”.

Fuente:arvo.net

¿Puede acabarse el amor?

La ilusión de vivir y la maternidad

Blanca Mijares

Alrededor del ser madre se arremolinan muchos términos como: ilusión, amor, educación, felicidad, sentido, crecimiento. Pero, desgraciadamente también, y me da mucha tristeza, términos como esclavitud y molestia, términos estos últimos que nos hablan de un profundo egocentrismo, una profunda falta de identidad personal y de un profundo sin sentido en la vida.

Me pregunto ¿Por qué hay mujeres -pocas afortunadamente-, que gritan, que se desgarran, que se convulsionan, que luchan incluso contra su propia naturaleza? ¿No se dan cuenta de que su argumentación y lo que defienden no las hace mejores, ni más plenas, ni las ayuda a encontrar la paz interior, ni les reserva un amor verdadero?

Son víctimas de una época que ha tergiversado los valores y que quiere vivir filosofías como las de:

Schopenhauer -Tan citado por las feministas y que por lo visto no han leído- que no ha tenido rival como misógino y que concibió la vida como una maldición y la muerte como la liberación de sus desgracias.

O Nietzsche que al exaltar la voluntad sobre todas las cosas y declarar la muerte de Dios proporcionó una anti-filosofía que al alabar al yo aislado, desafiante de toda ley, ofreció un programa que justifica cualquier cosa que desee la voluntad, incluso el suicidio de su propio autor, que tras intentar convertirse en su propio Dios, cortó toda comunicación personal, y al no quedar nadie para ayudarle a descubrir quién era, se provocó la locura primero y el suicidio después.

O Rand, una mujer con tal egoísmo que se convirtió en enemiga del amor verdadero, arrogante y dogmatica, su filosofía es imposible de ser vivida, ni por ella misma; sin embargo, verdaderos fanáticos la siguen.

O la filosofía eugenésica de Darwin, Galton o Haeckel, que provocó ni más ni menos que el infierno nazi y ha influido en las prácticas eugenésicas actuales.

O la de Jean Paul Sarte que al negar la naturaleza humana, evita definir que es inhumano, punto significativo para la moralidad y de este modo, elimino un fundamento importantísimo para denunciar los crímenes contra la humanidad e incito a realizar actos brutales. La psicología de Sarte es Machista, desprecia a las mujeres de forma evidente: toma el dualismo de Descartes y lo aplica a los sexos, describiendo lo masculino y lo femenino como antagónicos, por eso, se le considera maniqueo y anti-feminista. Se opone al carácter fructífero de la mujer y a la realidad encarnada de la sexualidad. Además de degradar a la mujer al nivel de ser en sí, de materia, Sarte, crea una brecha imposible de salvar entre el Yo y el Otro. En consecuencia, el amor entendido como intersubjetividad se hace imposible y solo se pueden dar relaciones de sadismo o masoquismo. Según él, el modo fundamental de todas las relaciones humanas es el conflicto.

O la filosofía de su pareja Simone de Beauvoir que en contra de lo que se cree, nunca habló en nombre de todas las mujeres; ni el tipo de libertad que apoyó incluye la libertad para contraer matrimonio y para criar a los propios hijos, como se afirma. Su existencialismo Sartreano, desprecio a la mujer porque considero que su feminidad supone una esclavitud del “ser en si” que es. La retrata como un ser víctima de su propia biología e inmovilizada por las expectativas de la sociedad burguesa. Su propia filosofía era más horrible que cualquier otra cosa que le produjera miedo. Admitía que ella era una nada con miedo de todo, aspirando a un ideal masculino, a pesar de creer que los hombres siempre han considerado a las mujeres como el Otro que debe ser oprimido. Ella fue muy infeliz, era una bebedora, fumaba en exceso, experimentó con drogas, intentó suicidarse, sufría episodios de depresión y estaba obsesionada con la muerte.

O que decir del famoso Freud o de Reich, que se centran en la búsqueda del placer, reduciendo al ser humano a pura sexualidad, perdiendo de vista su espiritualidad y las capacidades que ella implica.

O la de todos los modernos planificadores y traficantes de la muerte: Mead, Kinsey, Sanger, Gamble, Humphry, Kevorkian o Singer.

Varios de los cuales vivieron vidas atormentadas, llenas de traumas y hasta anomalías psíquicas. Y que en términos generales se ha cometido el error de generalizar su vivencia personal o su opinión personal o su conveniencia personal sin un verdadero análisis sobre la cuestión.

No cabe duda que la ignorancia es mala cabalgadura. Sinceramente creo que aún buscando un aparente bien estas mujeres están siendo engañadas, manipuladas por personas con intereses eugenésicos y/o machistas. Cuyo único interés es rebajar a la mujer al nivel de cosa para su uso y después, botarla como se hace con un pañuelo desechable sin mayor compromiso o responsabilidad.

Después de plantear la raíz del problema a groso modo, quisiera continuar con su sintomatología en la sociedad. Vemos como se ha perdido la ilusión por vivir, a pesar de que vivimos una época en la que gozamos de más comodidades. Se respira un ambiente de descontento, de stress, de aburrimiento, de indiferencia, de depresión. Los matrimonios se resquebrajan, los jóvenes se suicidan, las mujeres se matan de hambre literalmente, se da prioridad a la imagen sobre el ser, los hombres se han vuelto incapaces para amar y se vuelcan en el tener y en el éxito profesional, se evita todo tipo de esfuerzo o compromiso, se busca el libertinaje, el placer aquí y ahora, se cree que estamos predestinados por nuestro pasado, las estrellas o cualquier otra fuerza misteriosa, o al contrario, se cree que con tan solo desear las cosas, ellas llegarán por obra de magia. La injusticia desaparece del mapa, el único que cuenta es el yo desvinculado de todo… Definitivamente estamos perdidos.

Podemos observar como no existen más los héroes, los modelos que edifican han desaparecido: Nos hemos convertido en botargas, en caricaturas de ser, que salta de una moda a otra, que creen descubrir algo valioso en los medios de comunicación o en las revistas de moda o del corazón, o en la vida de los famosos y sus escándalos. Vemos como el sentido de las palabras se ha manipulado por motivos ideológicos, así lo que durante todo la historia de la humanidad ha sido comprendido por ejemplo, como una aberración, ahora es una opción. Mucha gente nos quiere convencer, nos quiere manipular, debido a una gama de intereses enorme y variada que se insertan en la cultura actual: hedonista, consumista, permisiva y relativista, para lograr sus intereses personales o grupales.

Y me pregunto ¿Y yo donde quedo? ¿Realmente esa soy yo y eso es todo lo que la existencia me depara? ¿No soy más valiosa, no puedo lograr una vida más digna, más llena de sentido, de serenidad y de amor verdadero? Sospecho que soy y puedo mucho más de lo que se me ofrece. Te invito me acompañes por la reflexión que hice para descubrirme y descubrir el sentido de mi existencia:

1. Soy mujer. Es un dato objetivo fundamentado en la biología que dice: en todas tus células está contenida la información de tu sexo, de tu pertenencia a la especie homo sapiens y las características específicas heredadas por tus padres. Es una información proporcionada por la genética y contenida en el ADN desde el momento de la concepción: Se es hombre o se es mujer por el par 23 (XX o XY).

2. Para la concepción de un ser humano es indispensable la aportación de un padre –hombre- y de una madre –mujer-. Ninguno es sustituible porque, una parte de la información debe ser leída del cromosoma de origen paterno y otra diferente del cromosoma materno. Cada lote de cromosomas hace algo específico dependiendo de quién provenga, cada uno por separado no puede construir una imagen completa de la persona. El contenido paterno construye el envoltorio y la búsqueda de alimento (membranas y placenta), el contenido materno suministra los elementos que permiten que el individuo pueda construirse a sí mismo.

3. Por la acción organizada de las hormonas se organiza un sistema nervioso masculino o femenino, base de las diferentes fisiologías y conductas que se observan en hombres y mujeres.

4. Hombres y mujeres poseemos diferentes habilidades cognitivas. Gracias a los estudios psicométricos se ha descubierto que las mujeres muestran una mayor tendencia al uso de la mano derecha y una mayor articulación y fluidez verbal en el hablar que los varones. Las niñas normalmente aprenden a hablar antes que los hombres, tienen un vocabulario más extenso y emplean más pronto construcciones gramaticales. Los varones, tienen una mejor ejecución en tareas no verbales, cuando las relaciones espaciales son preponderantes. Muy interesantes son al respecto los estudios de Kimura sobre las diferencias entre el cerebro de varón y el de mujer en el modo de resolver problemas intelectuales. En conclusión, podemos decir que hombres y mujeres nos conducimos de forma diferente.

5. La antropología Biológica y la Etología han descubierto diferencias entre la sexualidad humana y la animal, que las hacen diversas: La sexualidad humana es capaz de ser expresión de una intimidad, y es esta dimensión, la que le da su más profundo sentido. El fin de la sexualidad humana no es exclusivamente procreativa (lo que no legitima separar sexualidad de procreación). Hay un salto cualitativo entre animales y personas tan grande que no hay punto de comparación. La espiritualidad humana: La vida interior que implica. La inteligencia y voluntad que posee. La capacidad de amar y de trascender en el otro. La capacidad de compromiso libre. La capacidad de apropiarse del futuro a través de actor dirigidos en una dirección elegida libremente. La necesidad del otro para sobrevivir durante toda la vida. La capacidad de crear sinergias y de buscar el bien común, etc, etc. que hace al ser humano totalmente diferente.

6. La Psicología ha aportado al conocimiento sobre varón y mujer, su complementariedad no sólo entre los sexos, sino en el interior de su ser, gracias al psiquiatra Jung, se ha descubierto que cada ser humano está llamado a realizar una personalidad humana completa abarcando todas las virtudes asignadas a ambos sexos, con el matiz propio de su sexo que les hace complementarios.

7. Desde la Antropología cultural, interesa desmascarar a Margaret Mead quien manipulo los resultados de su investigación para auto-justificar sus comportamientos sexuales desviados, la ligereza de su vida y de sus declaraciones. Derek Freeman demostró de forma apabullante como todas las afirmaciones hechas por Mead en su libro eran completamente falsas o estaban gravemente distorsionadas; demostró que la cultura en Samoa estaba profundamente influenciada por el cristianismo y por lo tanto, opuesta a lo que ella se atrevió a afirmar y degradaba a sus pobladores.

8. La Sociología constata que se ha superado, en muchos lugares, la concepción que articulaba la diferencia entre varón y mujer entorno a diferentes roles sociales. Actualmente, el acceso a la cultura y la independencia económica son dos bienes al alcance de más mujeres. Además, se comienza a reconocer su aportación femenina como enriquecedora en las diferentes esferas laborales.

9. La Filosofía tiene la tarea de elaborar una teoría antropológica que engarce la igualdad y la diferencia, que supere la subordinación y el igualitarismo, que son los extremos en los que se han plantado los diferentes pensadores. Necesitamos un término medio donde no se lesiona a nadie y todos podamos realizarnos como lo que somos y podamos aportar a la riqueza de la humanidad con nuestro propio ser masculino y femenino, y nos ayudemos a crecer y a vivir una sociedad más humana. Es necesario volver a hablar de reciprocidad y de complementariedad. De la diferencia en unidad.

10. Ya la filosofía nos ha aportado sobre la igualdad: varones y mujeres somos personas, seres dotados de espiritualidad, por lo tanto, compartimos una misma naturaleza y una misma dignidad y nos compete por igual la responsabilidad de sacar adelante a nuestras familias y a nuestra cultura cooperando y aportando lo que es más propios de cada uno.

11. Sobre esto tiene mucho que decir la Antropología Teológica, que hunde sus raíces en el Cristianismo. Ilumina el entendimiento cuando nos ayuda a descubrir como Dios nos ha querido: Imagen suya, en dos variantes: varón y mujer, y con una misión común: crecer, multiplicarnos, llenar la tierra y dominarla. Aquí la clave es ser imagen suya: Dios es Amor y es Trinitario: es unidad en la diversidad, es comunidad de vida y amor. Esa es nuestra vocación es la razón de nuestro ser sexuado y de nuestro existir.

12. La humanidad entera está llamada a vivir en concordia, en unidad, en la diversidad y en la riqueza que eso implica, en una cooperación que rebase la justicia, que hable sobre todo de amor. Sólo así se logrará la paz y la justicia tan añoradas. Ya basta de experimentos que has resultados tan dolorosos para tantos millones de personas como, por ejemplo, los regímenes comunistas o la propagación del aborto que no sólo es la más grande de las injusticias porque afecta al más indefenso de la sociedad y es ejecutado por quienes deberían de protegerlo, sino también son víctimas todas las mujeres que por ignorancia o por miedo lo han realizado, acorraladas por la presión de hombres irresponsables o de una sociedad con rasgos esquizofrénicos, y que por no poder perdonárselo nunca, ya que va en contra de su propia naturaleza, incluso han llegando al suicidio. En contraste, otras mujeres necesitan justificar su vida libertina y por eso, promueven una supuesta libertad sin límites, que sólo las encadena a sus pasiones, a su egoísmo, a la forma más empobrecedora y triste de vivir la existencia. Estas mujeres han perdido de vista que la moral nos enseña el arte de vivir bien, con dignidad, con belleza, con estilo, con serenidad, con sentido.

13. Somos seres superiores, somos hijos de Dios, podemos y debemos comportarnos como tales y reflejar esa imagen Divina impresa en nuestro ser corpóreo-espiritual. Tanto como varones, como mujeres. Ya basta de sentirnos amenazados por nuestra propia naturaleza sexuada, así somos y lo más sano es asumirnos, aceptarnos, como somos y también aceptar y asumir el fin para el que fueron ideados: Mostrar la imagen Divina aquí en la Tierra, de amor total, incondicional, indiviso y fecundo.

Afortunadamente, si nos fijamos bien, todavía existen modelos a seguir en las mujeres que nos rodean, en las que no aparecen en los medios de comunicación, son aquellas heroínas silenciosas que con su trabajo cotidiano, con su alegría de vivir, con su dedicación, con la entrega de su vida entera a su familia y a su sociedad se realizan. Son mujeres maduras, coherentes, con estabilidad psicológica que con ilusión de vivir, saben el valor que tienen, el valor de su aportación femenina y el sentido de su vida. No importa su nivel económico o cultural, su origen o rango. Lo que les une es la ilusión de ser mujeres y de vivir su feminidad, de aportarla al mundo y complementarse con la masculinidad, para enriquecer la realidad. Aunque reconozcan que todavía haya mucho trecho por recorrer y las contrariedades surjan de la misma cultura en la que vivimos. Son mujeres a las que no les da miedo ser mujeres y realizarse como tales, disfrutan siendo femeninas y humanizan su entorno.

Son mujeres que han tratado de elegir un buen hombre para realizar un proyecto biográfico común, para casarse –comprometiéndose de forma mutua y reciproca-, para amarse y formar una familia. Para formar núcleos familiares dinámicos a lo largo del tiempo, donde se acoge al desvalido, al enfermo, al viejo, al necesitado, y que por lo tanto, ayudan a sus miembros a crecer como personas, que a su vez, al lanzarse a la sociedad la humanizan, la enriquecen.

Viven la ilusión de ser buenas esposas y buenas madres, sin complejos, sin sentimientos de culpa, con coherencia, sin luchas internas que no llevan a ninguna parte. Son felices con tan solo tener la ilusión de hacer feliz a su familia, a sus compañeros de trabajo, de sacar adelante un proyecto de vida, etc. de forma realista y objetiva. Son mujeres que se saben situar en su realidad tanto material como espiritual, y se manejan con una contabilidad que cuida las cosas pequeñas bien hechas, hechas con amor, con generosidad y con sentido trascendente.

Son mujeres ejemplares que aunque las tormentas y los vientos contrarios las visiten, no se dan por vencidas de antemano. Son mujeres que aunque el hombre no haya resultado lo que ellas esperaban, han sabido salir adelante, que han sabido sacar adelante a sus familias, no sin mucho esfuerzo y sacrificio de por medio. Ellas son las que al final de la vida, cuando haya que hacer un recuento de lo realizado y logrado puedan sentirse satisfechas, aunque algunas cosas no se hayan logrado como hubieran querido. Sin embargo, se podrán sentir felices y podrán presentar algo al Creador: Su amor, que al final es de lo único de lo que se nos tomara cuenta: de cuánto y cómo hemos amado.

Vivamos nuestra feminidad y nuestra maternidad con amor, con ilusión, con alegría. Les aseguro no hay mayor satisfacción que ver crecer a los hijos, compartir con ellos sus logros y sus derrotas. No los hagamos inútiles, enseñémosles el valor de la entrega, del sacrificio gozoso por los demás, del servicio compartido dentro y fuera del hogar, sobre todo por los más necesitados, además, es importante que tengan una vida espiritual profunda, que se sepan Hijos de Dios, creados a Imagen Suya, y sepan que el mejor modelo a seguir es Jesucristo: Dios-Encarnado, Carne-Divina. El nos muestra junto con su Madre la Santísima Virgen María el ideal de unidad Corpóreo-Espiritual que somos y que debemos realizar para lograr la plenitud en el existir humano.

Mi deseo más profundo en este día de las Madres es este: Que su mayor ilusión siempre sea luchar, a pesar de las caídas o los problemas, para reflejar esa imagen Divina, que somos, de la forma más perfecta que podamos, sin complejos, sin culpas, al contrario, llenas de entusiasmo, con empeño, con voluntad férrea y un inmenso amor alegre. ¡Feliz día!

Fuente:encuentra.com

El amor como elección y los dos objetos del amor

by Ramon Acosta Peso – Master CC Matrimonio y Familia – 3 hijas

Hasta ahora hemos visto cómo el amor es fundamentalmente una pasión, algo que se padece y que uno no elige. Pero el amor implica también nuestra libertad: esto es, puede ser vivido como una elección en la que la persona se implica a sí misma. Para ello es preciso conocer el bien que nos atrae y la comunión a la que nos llama. El amante asume un protagonismo definitivo pues con su libertad es él quien quiere amar, vincularse, entregarse. El amor pasa entonces a ser también un acto de la voluntad. 

Indudablemente nuestro amor se dirige a la persona: queremos a la persona. Pero cuando amamos nuestra intención implica un doble objeto que tiende a dos cosas. Aristóteles lo había definido así: « Amar es querer a alguien un bien ». En el mismo acto de amor se tiende a la persona con la que se desea entrar en comunión real, y al bien que queremos para ella y que constituye la mediación real necesaria del amor en el obrar. Por tanto, el amor propiamente dicho es el amor de comunión, el amor de amistad, que busca al amigo no por el propio provecho o interés egoísta, sino por sí mismo, por su propia dignidad y virtud. Nuestro amor a las personas (por sí mismas) es esencialmente diferente de nuestro amor a las cosas. Las cosas en realidad, en sentido propio, no las amamos, sino que las apreciamos en la medida que nos sirven. A las personas a las que amamos tendemos a comunicar nuestros bienes, mientras que de las cosas tendemos a adquirir lo que nos falta.

De este modo, podemos hablar de una verdad del amor, que supera la simple sinceridad de los sentimientos, y que radica en la verdad del bien que deseamos para tal persona. Querer a la persona por sí misma implica necesariamente querer aquellos bienes que le permiten subsistir en sí misma. Sin la mediación de estos bienes el amor a la persona se convierte en un sentimiento vacío.

LAS DIMENSIONES DE LA EXPERIENCIA AMOROSA

Para vivir plenamente el amor conyugal es fundamental que los novios reconozcan la dinámica afectiva que lo motiva, pero también todas las dimensiones de la persona — en este caso dos personas– que ponen en juego. En el análisis de las diversas dimensiones que implica la atracción entre el hombre y la mujer nos preguntaremos cinco cuestiones: cuál es la reacción propia de cada nivel; qué la motiva; qué finalismo implica; cuál es su acto propio; y qué repercusión subjetiva comporta, así como reconocer cuál es el riesgo de absolutizar esta dimensión[1].

Dimensión corporal-sensual
REACCIÓN: Con una «excitación corporal»
MOTIVACIÓN: La apreciación de los «valores corporales-sexuales», de Marta en cuanto complementarios de los suyos.
FINALIZA:«Al cuerpo y a los órganos» de Marta.
ACTO PROPIO:La «unión sexual».
REPERCUSIÓN SUBJETIVA: Una satisfacción sensual, el «placer carnal».
RIESGO DE ABSOLUTIZARLA: Olvida a la persona. Acaba tratándola como un objeto a utilizar.

Dimensión afectivo-psicológica
REACCIÓN: «Emocionándose».
MOTIVACIÓN: Los «valores humanos ligados al hecho de ser varón o mujer».
FINALIZA A: la «mutua presencia interior» de Marta dentro de sí mismo.
ACTO PROPIO: «La unión de sentimientos»
REPERCUSIÓN SUBJETIVA: Pepe se «complace» en Marta.
RIESGO DE ABSOLUTIZARLA: Puede olvidar la realidad de sus valores e idealizarla

Dimensión personal
REACCIÓN: La «admiración».
MOTIVACIÓN: La «persona misma» de Marta.
FINALIZA: A la «promoción de la persona» de Marta.
ACTO PROPIO: El «don de sí recíproco»
REPERCUSIÓN SUBJETIVA: El «gozo».
RIESGO DE ABSOLUTIZARLA: Perder la simpatía del afecto, el carácter lúdico de saber esperar en la entrega

Dimensión trascendental
REACCIÓN: El «estupor»
MOTIVACIÓN: el «misterio de Dios y de su amor presentes en Marta»
FINALIZA: «en la comunión con Marta vivir la comunión con Dios»
ACTO PROPIO: La «alabanza» y la «acción de gracias»
REPERCUSIÓN SUBJETIVA: el «gozo de los bienaventurados»
RIESGO DE ABSOLUTIZARLA: Vivir la comunión con Dios sin tener en cuenta verdaderamente a Marta, procurando vivirla por separado o imponiendo su propia vivencia espiritual

[1] Cf. J. Noriega, El destino del eros, Palabra, Madrid 2005, 42-47. 144-145

fuente: bpf.laiconet.es

Ponle fuerza a lo débil

Varón y Mujer: creados para el amor

Sheila Morataya-Fleishman

El tema de la creación expresa la grandeza y dignidad del ser humano, así como sus posibilidades.

Querido lector,

¿Has pensado por qué Dios creó el universo? Y todavía más… ¿por qué crea al hombre? En el primer caso la respuesta viene de inmediato, sabía que nos gustaría. En el segundo, Dios crea al hombre para darle a conocer su amor. Esto es una verdad maravillosa y un descubrimiento sin igual. Realmente es una gracia de Dios ser tú y ser yo. Dios tuvo un proyecto para cada uno al crearnos. Es verdaderamente una gracia ser hombre, para cualquier persona en este mundo. “Ser” es el mayor don que hemos recibido de Dios. Dios es amor. En su gran amor decidió crearte a ti y a mí, personas humanas. Persona masculina y persona femenina son la obra maestra, cumbres, lo más alto de la creación de Dios. Precisamente sobre esto trata la “Teología del cuerpo” que contiene la catequesis de Juan Pablo II sobre el cuerpo humano y el sentido de la sexualidad humana. Esta serie de enseñanzas fueron impartidas los primeros cinco años de su pontificado, entre los años 1979 y 1984.

¿Teología del cuerpo?

Te preguntarás qué quiere decir “Teología del cuerpo” y por qué es importante que como cristianos conozcamos sobre ella. “Teología” es, según la perspectiva cristiana, no sólo una palabra “sobre” Dios, sino ante todo, una palabra “de” Dios, de nuestro Dios que se ha revelado, que ha salido al encuentro con nosotros, que ha empezado un diálogo lleno de amor con cada uno de forma personal y única. Por lo tanto, “Teología del cuerpo” es lo que dice Dios sobre nuestro cuerpo humano. La teología del cuerpo de Juan Pablo II es una reflexión bíblica del misterio de Dios para el hombre descubierto en el cuerpo humano. Dios no revela su misterio en los animales, lo ha hecho únicamente en el hombre. Dios creó el cuerpo como “signo” de su misterio de amor hacia la persona humana, lo crea del polvo de la tierra al igual que a los animales. Sin embargo, al crear al hombre Dios le sopla “aliento de vida”, haciéndolo semejante a Él para que someta y reine la tierra (Génesis 1,7). Ésta es una verdad esplendorosa que debería llevar a cada uno a vivir dando gloria a Dios por la oportunidad de nuestra vida.

1] Masculinidad y Feminidad en el Mundo de la Biblia, Instituto de Ciencias para la Familia.

fuente:encuentra.com