Arraigados en el Amor

¿Has estado en la JMJ? Si recuerdas uno de los palabras que más han sonado es el término de arraigado. Con él nos dirigimos hacia nuestras raíces, hacia nuestros vínculos. Como un planta que esta por crecer va buscando agua, así también es necesario para desarrollar nuestro crecimiento personal tener unas bases solidas, unas raíces en las que sostenerse y apoyarse.

Nuestra identidad parte de un vínculo, de una unión, que nos remite a nuestros padres que nos dieron la vida. Hoy precisamente lo que más nos cuesta es crear vínculos afectivos, porque implican una serie de aspectos que a veces son difíciles de llevar. Los casos que se presentan en las consultas psicológicas son generalmente problemas relacionales (familiares, compañeros de trabajo, amistades, etc.).

 

Os dejamos con este diálogo escogido de la obra del “El Principito” del famoso autor Antoine Saint Exupéry (1900-1944). Entre dos de sus personajes más famosos: el Principito y el Zorro, en el que se nos indica como comenzar a establecer relaciones.

Podéis enviarnos vuestras consultas sobre qué es lo que más os cuesta en vuestras relaciones con los demás o incluso que estrategias utilizáis para solventar estas dificultades a: mcarmengr@psicovinculos.es

 

 

 

La Timidez: El muchacho que no supo decir NO


Gabriel Marañon Baigorrí

Las buenas noches de tus hijos II: Virtudes

Eran cuatro amigos. Uno de ellos era rebelde, malo, perverso. Desde pequeño andaba a pedradas contra otros chicos, que los perseguía sin motivo alguno, con odio y saña. Los tres restantes no eran propiamente malos, pero sí rebeldes, excepto uno de ellos, que era realmente bueno, pero con un defecto en su espíritu que no supo vencer: su timidez. Era un muchacho que no sabia decir: “¡No!”

Un día se reunieron los cuatro en un bar y el peor de los amigos propuso a los demás asaltar y robar a un conocido suyo, hombre ya mayor, que al día siguiente tenía que cobrar en la fábrica. De los cuatro amigos, tres estaban de acuerdo. El muchacho que era tímido y formal es seguro que aquello le pareció indigno. Pero no tuvo valor para oponerse y decir: “¡Eso está mal. Yo no lo hago”. Pero no lo dijo. Se calló.

Al día siguiente los cuatro individuos se apostaron a la entrada del túnel que atravesaba la carretera. Esperaron un buen rato. Estaban embozados. Por fin apareció el obrero, víctima elegida de ellos. Cuando el obrero entró en el túnel, camino de su casa le asaltaron los cuatro individuos e intentaron sujetarlo, pero el obrero forcejeo con tal fuerza que a uno de ellos le quitó el embozo. Quedó la víctima asombrada al ver que conocidos suyos intentaban robarle. El joven, al verse descubierto, se abalanzó contra él y a puñetazos lo derribó al suelo; se ensañaron con él. Uno de ellos trajo una estaca y dándole un fuerte golpe en la cabeza lo dejó medio muerto. Arrastraron a la víctima a unos matorrales y la abandonaron. Unas trescientas pesetas se cree que le robaron.

Al cabo de varios días encontraron el cadáver unos individuos y dieron cuenta a la Guardia Civil.

El muchacho sensato, pero tímido, que participó en el crimen no podía comer ni dormir. Su intranquilidad era enorme. Le horrorizaba lo que habían hecho. Su madre le preguntaba a ver qué le pasaba. Por fin el muchacho le declaró una mañana: “Madre, he visto matar a un hombre”. Pero el joven no manifestó a su madre ser él cómplice en el asesinato del obrero. La pobre madre quedó consternada. Y sin decir nada a su hijo, fue al cuartel de la Guardia Civil y dio cuenta de la revelación de su hijo.

El muchacho fue llevado al puesto de policía y allí, acosado a preguntas, declaró cómo fue el asesinato. Los cuatro jóvenes, que eran mayores de dieciocho años, quedaron detenidos. El Tribunal de Justicia los condenó a muerte. Uno de ellos no quiso confesar ni comulgar. Otros, en cambio, lo hicieron.

Los cuatro jóvenes recibieron en la plaza, del pueblo la muerte a garrote vil.

Explicación Doctrinal:

Es necesario que tengas amigos. Con ellos se va fraguando tu personalidad, pues te enriqueces con las ideas y sentimientos de tus amigos. Ten en cuenta que entre amigos se discute, se cuentan chistes, se habla de cultura, de estudios, etc., y todo ello contribuye a formar tu carácter varonil. Pero depende de los amigos que tengas: si son unos insustanciales, vagos y perversos, serás tú también uno de ellos. Pero si tienes amigos dignos, de ideas y sentimientos nobles, tú serás también uno de ellos. Un amigo bueno es un tesoro.

Pero con los amigos, conocidos, compañeros de trabajo, etcétera, te vas a encontrar que te van a pedir que hagas tal cosa, que va contra tu honor, o contra tus bienes y derechos, o contra lo que no te conviene, o contra la justicia. Y debes adquirir la cualidad de tener un espíritu fuerte y decir al amigo o conocido que te pide algo y no debes concedérselo: “¡No puede ser!” El que es tímido, encogido, el que no es verdaderamente hombre, ese dice, con bajeza y cobardía: “¡Conforme” El verdadero hombre dice con decisión y firmeza: “¡No!”.

La firmeza contra la timidez se adquiere repitiendo todos los días, mañana y tarde: “Al tímido le aplastan, abusan de él. Al hombre de espíritu lo respetan y le temen.” Aprovecha todas las ocasiones que te presenta la vida para fortalecer tu espíritu. Por ejemplo; vas en el metro, en el autobus, en el tren o por la calle, y un individuo dice a una joven una grosería. Aprovecha esa ocasión y dile con educación a ese individuo: “Oiga, joven, todos merecemos respeto y buen trato, pero sobre todo la mujer.” Si lo haces así adquieres una gran personalidad, y así en otras muchas cosas.

Norma de Conducta:

Seré firme en decir a mis amigos, familiares y conocidos: “¡No¡”

fuente: encuentra.com

Tener amigos alarga la vida

La influencia de la falta de relaciones sociales sobre la salud es aún mayor que la que ejercen problemas como la inactividad física o la obesidad

Cristina G. Lucio

La lista de enemigos de la salud es larga y nutrida, pero no deja de crecer. Apunten un nuevo ‘villano’ al que combatir si quieren estar sanos: la soledad. Una investigación estadounidense demuestra que las personas con buenas relaciones sociales tienen más posibilidades de sobrevivir.

Para llegar a estas conclusiones, los autores de este trabajo -de las Universidades de Brigham Young de Utah y North Carolina (EEUU)- repasaron la literatura médica en busca de trabajos que hubieran analizado la influencia de las relaciones sociales sobre la mortalidad.

Preocupados por el aumento del número de ‘solitarios’ registrado en los últimos tiempos, estos científicos querían averiguar las consecuencias que puede tener un excesivo aislamiento.

En total, revisaron 148 trabajos previos sobre el tema que incluían análisis de factores como la integración en redes sociales, el apoyo familiar, el estado civil o la participación en distintas actividades de 308.849 individuos, que fueron estudiados durante una media de 7,5 años.

El hombre, un animal social
Los resultados de la evaluación mostraron que las relaciones sociales parecen influir directamente sobre el riesgo de muerte de los individuos. Así, quienes tenían una vida social adecuada tenían un 50% más de posibilidades de sobrevivir que aquellos cuyas conexiones interpersonales eran insuficientes.

“La magnitud sobre la salud de este efecto [mantener una buena red de apoyos familiares y de amigos] es similar a la que se obtiene dejando de fumar”, comentan los autores de este trabajo, publicado en la revista ‘PLoS Medicine’.

Según sus datos, la influencia de la falta de relaciones sociales sobre la salud es aún mayor que la que ejercen problemas como la inactividad física o la obesidad.

“Los médicos, profesionales sanitarios y educadores tienen en cuenta factores de riesgo como el tabaquismo, la dieta o el ejercicio. Los datos que presentamos dan razones de peso para añadir las relaciones sociales a esa lista”, remarcan los científicos, quienes sugieren la inclusión de distintas variables para medir el bienestar social en las revisiones médicas rutinarias.

Pese a su entusiasmo, también reconocen que son necesarias más investigaciones sobre el tema y un análisis exhaustivo de los mecanismos que intervienen en esta relación.

“Las relaciones sociales se relacionan con prácticas más saludables y con determinados procesos psicológicos […] Sin embargo, estos factores no explican por completo la influencia de las interacciones sobre la salud”, sugieren los investigadores, quienes están convencidos de que otros factores biológicos también podrían tener mucho qué decir en este tema.

Autor: FAMILIAE Psicoterapia- Fecha: 2011-04-25

Los amigos, la familia que se escoge

 

Se dice por ahí que los amigos son la familia que elegimos, son los hermanos que nos acompañan en los momentos tanto felices como difíciles. Un amigo tiene un poco de madre, un poco de padre, un toque de hermano, mucho de primo y hasta algo de tío.

La amistad madura, es aquella en donde se vive una verdadera relación de confianza, con una actitud solidaria y dispuesta a escuchar cuando el amigo lo requiera, además es una relación en donde no hay necesidad de estar en permanente contacto para saber que siempre está ahí.

Los amigos no son cómplices de nuestras equivocaciones, al contrario, ellos son quienes nos advierten de las malas decisiones que tomamos y nos ayudan a recapacitar de nuestros errores. Sus consejos siempre buscan nuestra felicidad, así que del amigo siempre recibiremos la verdad.

“Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro”

No es fácil encontrar un verdadero amigo, pero una vez se tiene, es un regalo invaluable. Es maravilloso contar con otras personas adicionales al núcleo familiar, que logran convertirse en seres tan especiales como la misma familia. Saber que estas personas son una extensión del ciclo más cercano es un legado increíble.

Este es un día para darle gracias a Dios por los amigos que Él nos ha puesto en el camino para aprender de ellos, para ayudarles y para que ellos también nos ayuden. ¿Qué sería de la vida sin esos fieles compañeros?.