Aborto: La Iglesia vela y acoge a las mujeres que abortaron

Aborto: El luto prohibido y la necesidad de la reconciliación. Habla Monika Rodman, coordinadora en Italia del programa El viñedo de Raquel.
“No os dejéis vencer por el desánimo y no abandonéis la esperanza”, son las palabras del papa Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae, dirigidas a las mujeres que han acudido al aborto.

“Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia”, dijo el papa en esta encíclica que hoy, 15 años después cobra aún más actualidad. “Ayudadas por el consejo y la cercanía de personas amigas y competentes, podréis estar con vuestro doloroso testimonio entre los defensores más elocuentes del derecho de todos a la vida”, exhortó Juan Pablo II en 1995.

“Podéis confiar con esperanza a vuestro hijo a este mismo Padre y a su misericordia”, palabras del papa Juan Pablo II en la Evangelium Vitae, a las mujeres abortaron.

Con el objetivo de reconciliar un luto que muchas veces permanece escondido durante años, nació en Estados Unidos, un programa de reconciliación llamado El viñedo de Raquel, (Rachel’s Vineyard en inglés) que busca por medio de reuniones, acompañamiento y retiros espirituales que las mujeres que han abortado, y las personas que se han visto involucradas en este hecho (parejas, médicos o padres de familia) elaboren este luto y reconcilien la herida que les ha dejado esta decisión equivocada.

En Jeremías, Raquel nos invita a la necesidad del duelo por los hijos muertos, ésa es la razón del nombre del proyecto; El viñedo de Raquel.

El nombre El viñedo de Raquel deriva de la cita Jeremías 31, 15- 17 que habla sobre el lamento de Raquel y el duelo que elabora luego de que sus hijos han muerto en la guerra. Hace alusión a la necesidad de elaborar este duelo. Hoy está presente en más de 20 países. Entre ellos España, Ecuador, Uruguay, Puerto Rico y Argentina.

Sobre este apostolado de la reconciliación, ZENIT entrevistó a la teóloga Monika Rodman Montanaro, quien ha trabajado en esta iniciativa en California, y ahora es la coordinadora de este proyecto en Italia. Durante años ha servido como voluntaria en la pastoral de la familia y especialmente con los traumas post aborto.

-¿Cómo nació esta iniciativa?

Monika Rodman: Nació en los Estados Unidos en 1984. Desde 1975 los obispos estadounidenses comenzaron un programa pastoral a favor de la vida, luego de que el aborto fue legalizado (enero de 1973). Han dicho: “queremos desarrollar iniciativas para acompañar a las mujeres católicas, las parejas, dado que ahora el aborto es legal y que la gente piensa que tal vez está bien”. Entendieron que estas mujeres tenían necesidad de una invitación visible y concreta para reconciliarse. La fundadora se llama Vicki Thorn y viene de la arquidiócesis de Milwaukee en Wisconsin, Estados Unidos.

Desde el comienzo los obispos estadounidenses han apoyado fuertemente esta iniciativa porque han visto los frutos en las parroquias, donde estas mujeres se han convertido y se han comprometido mucho en ser testimonios para otras mujeres.

-¿Cómo habéis descubierto que era necesario un retiro de reconciliación?

Monika Rodman: La creadora de estos retiros se llama Theresa Burke, es psicoterapeuta y cuando empezó a ejercer su profesión no buscaba la problemática post aborto; pero comenzó a tratar un grupo de mujeres con trastornos alimenticios. Estas mujeres hablaron de todo: abusos, compañeros equivocados, lesbianismo, alcohol. En una reunión una de ellas habló de aborto. Cada una tuvo una reacción fortísima. Siete de ocho mujeres habían abortado y ninguna había hablado de ello antes.

En una reunión una de ellas habló de aborto. Cada una tuvo una reacción fortísima. Siete de ocho mujeres habían abortado y ninguna había hablado de ello antes.

-Por ello se habla de un luto prohibido…

Monika Rodman: ¡Claro! Es un verdadero luto el que han vivido estas mujeres. Desde el comienzo se ha visto como un luto prohibido. Ni siquiera en su profesión tienen permiso de hablar de ello. Por ello han nacido los grupos semanales en los que comienza la elaboración del duelo. Es necesario llorar, permitir que se derramen estas lágrimas porque la depresión y muchos comportamientos auto destructivos tienen el origen en aquel dolor que llevan dentro.

Es una experiencia de muerte bajo la amenaza del compañero, o del rechazo de los padres.

Es una experiencia de muerte bajo la amenaza del compañero, o del rechazo de los padres. Hay muchos miedos que llevan a una decisión desesperada. Con ello nos damos cuenta que no es una elección libre como nos lo hace ver el mundo. Es más bien un testimonio de falta de libertad. Todo esto lo aprendemos y nos damos cuenta escuchando las historias de las mismas mujeres y de las parejas.

-¿Cuáles cree que son los traumas post aborto que salen años o quizás décadas después de este hecho por el “luto prohibido”?

Monika Rodman: Cuando se escucha la historia de una mujer que está embarazada y debe decidir qué hacer, escuchando su situación, se entiende que está bajo muchas presiones y miedos. Diría que el aborto es una elección que se ha tomado bajo un miedo tremendo. Bajo este miedo nunca tomamos decisiones acertadas. Se convierte en una elección desesperada: no estar más embarazada.

La mujer que aborta debe suprimir el instinto materno que siente dentro de su cuerpo y su alma…

La mujer que aborta debe suprimir el instinto materno que siente dentro de su cuerpo y su alma sólo por el hecho de seguir con esta decisión desesperada. Piensa que si continúa su embarazo, este miedo no terminará. Suprime todo lo que siente, cree y sabe lleva dentro de sí a un niño, que Dios lo está formando en su vientre. Pero acaba con sus valores por seguir un programa propuesto por las personas y por la cultura de hoy. Sabe que es un embarazo no deseado. Hay un gran conflicto dentro del propio corazón. Y se abandona en el aborto. No es una elección liberadora, es un rendirse en una situación de abandono y de presión. Sabe que ha hecho morir a un niño, su niño, pero lo debe negar porque la realidad es muy dolorosa aunque sea aceptable socialmente en muchos países.

Si muere cualquier otro familiar, la cultura entiende que es necesario hacer un luto pero el aborto es un luto prohibido, como subterráneo. Sin embargo se manifiesta, y de otros modos: el sentido de culpa, la rabia contra las personas que le han presionado a abortar. Se manifiesta en vicios como el abuso de alcohol, otras sustancias o comportamientos destructivos. Hay trastornos alimenticios y un auto castigo, así como el revivir el hecho de que había algo adentro. Por ejemplo, la comida puede representar el niño que ha sido violentamente forzado.

-¿El aborto lleva a la ruptura de muchas relaciones de pareja?

Monika Rodman: Por supuesto que sí. Tengo una amiga que trabaja para el tribunal de California y me decía: “Monika, no te puedo dar detalles pero te puedo decir que en casi todas las peticiones de nulidad matrimonial, el aborto está de por medio”. El aborto está muy ligado a los fenómenos sociales negativos.

Queremos ayudar a las parejas para que no se separen, para que honren su propio cuerpo, su sexualidad. El aborto es como una bomba, como una mina. No siempre explota inmediatamente pero sí lo hace 10 o incluso 20 años después. Cuando las mujeres ya no pueden negar más este hecho.

-¿Cómo es la labor de acompañamiento que realiza la Viña de Raquel?

Monika Rodman: A través de la escucha. Quizás son practicantes, quizás no, porque el aborto es visto como un pecado imperdonable. Si hay un corazón arrepentido el Señor lo perdonará, pero ellas viven en principio esta experiencia de pecado imperdonable. Muchas veces actúan bajo presión. A veces son las mismas madres las que llevan a sus hijas a la clínica. Una vez vino una mujer que su mamá quería que abortara y ella huyó.

Si hay un corazón arrepentido el Señor lo perdonará, pero ellas viven en principio esta experiencia de pecado imperdonable.

Dos semanas después regresó y la mamá había caído completamente en la tentación del aborto y la obligó a practicárselo y la hija cedió… hoy vive con su madre y ambas tienen una relación difícil. Nosotros invitamos no sólo a la mujer que abortó sino también a quienes han aconsejado o incluso obligado a abortar. Buscamos tratar las heridas en el alma individual.

El retiro es elaborado por un equipo, por la presencia de una psicóloga, de un sacerdote (que el obispo le ha dado la potestad para absolver el pecado del aborto) y de otros miembros laicos. A veces los otros miembros del equipo son mujeres u hombres que han pasado por la experiencia del aborto y han hecho un discernimiento para poder llegar a otras personas que tienen estas heridas.

-¿Nos puede hablar de los frutos de este apostolado?

Monika Rodman: Estas mujeres, una vez que se reconcilian, se convierten en apóstoles de otras mujeres, apóstoles a favor de la vida porque dicen: “no toméis nunca ese camino, a mí me ha costado mucho, haz nacer este niño, serás capaz, yo estoy contigo”. Se convierten en apóstoles de la Divina Misericordia. Es algo bellísimo, es un campo muy fértil.

Estas mujeres, una vez que se reconcilian, se convierten en apóstoles de otras mujeres…

-Alguna historia en particular que la haya impresionado…

Monika Rodman: Una mujer de 43 años había abortado hace 10 y luego nació su hija y me decía: “la realidad de mi hija me ha hecho entender lo que hice”. A ella le fue diagnosticada una depresión post parto, pero nadie le preguntó si había abortado. Ahora quiere hacer el retiro con su marido.

Nosotros invitamos a las mujeres casadas a ir en pareja, aunque el esposo no sea el padre del niño abortado. Esta es una ilustración de cómo ella había sepultado la memoria que luego estalla y se reabre así esta especie de “volcán de luto”.

-¿Cómo una mujer que ha abortado y que se aleja de la Iglesia, busca la reconciliación en los valores del Evangelio?

Monika Rodman: Buscamos facilitar el encuentro con Cristo misericordioso. Con aquel Jesús que quizás les ha parecido lejano. Con la Divina Misericordia. Queremos facilitar un encuentro con el corazón misericordioso de la Iglesia y lo hacemos en equipo. No sólo el sacerdote sino también la psicóloga, la mujer que abortó en el pasado. El Divino médico actúa a través de cada una. Una psicóloga católica que entiende que la curación es el corazón que debe curarse. Al final, es Cristo el que sana.

Autor: FAMILIAE Psicoterapia- Fecha: 2010-07-29

Declaración de la Academia Pontificia para la Vida

CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 29 abril 2006 (ZENIT.org).- Publicamos la declaración final del congreso organizado por la Academia Pontificia parta la Vida sobre «El embrión humano en la fase de la preimplantación». Este documento fue publicado en la edición italiana del «L’Osservatore Romano» el 23 de marzo de 2006.

* * *

Con ocasión de su XII asamblea general, la Academia pontificia para la vida ha celebrado un congreso internacional sobre el tema: «El embrión humano en la fase de la preimplantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas». Al final de los trabajos, la Academia pontificia para la vida desea ofrecer a la comunidad eclesial y a la sociedad civil en su conjunto algunas consideraciones sobre lo que fue objeto de su reflexión.

1. A nadie escapa que gran parte del debate bioético contemporáneo, sobre todo durante los últimos años, se ha centrado en la realidad del embrión humano, ya sea considerado en sí mismo ya en relación a la actuación de los demás seres humanos con respecto a él. Eso se explica bien teniendo en cuenta que las múltiples implicaciones (científicas, filosóficas, éticas, religiosas, legislativas, económicas, ideológicas, etc.) vinculadas a estos ámbitos acaban inevitablemente por catalizar diferentes intereses, así como por atraer la atención de quienes buscan un obrar ético auténtico.

Por eso, resulta ineludible afrontar una cuestión fundamental: «¿Quién o qué es el embrión humano?», para poder derivar de una respuesta fundada y coherente a esa pregunta criterios de acción que respeten plenamente la verdad integral del embrión mismo.
Con ese fin, según una correcta metodología bioética, es necesario ante todo dirigir la mirada a los datos que pone a nuestra disposición la ciencia más actualizada, permitiéndonos conocer con gran detalle los diversos procesos a través de los cuales un nuevo ser humano inicia su existencia. Esos datos deberán ser sometidos luego a la interpretación antropológica, con el fin de poner de relieve sus significados y sus valores emergentes, a los cuales, por último, es preciso hacer referencia para derivar las normas morales del obrar concreto, de la praxis operativa.

2. Así pues, a la luz de los logros más recientes de la embriología se pueden establecer algunos puntos esenciales reconocidos universalmente:

a) El momento que marca el inicio de la existencia de un nuevo «ser humano» está constituido por la penetración del espermatozoide en el oocito. La fecundación impulsa toda una serie de acontecimientos articulados y transforma la célula huevo en «cigoto». En la especie humana entran dentro del oocito el núcleo del espermatozoide (incluido en la cabeza) y un centríolo (el cual desempeñará un papel decisivo en la formación del huso mitótico en el acto de la primera división celular); la membrana plasmática queda fuera. El núcleo masculino sufre profundas modificaciones bioquímicas y estructurales que dependen del citoplasma ovular y que van a predisponer la función que el genoma masculino comenzará inmediatamente a desarrollar. En efecto, se asiste a la descondensación de la cromatina (inducida por factores sintetizados en las últimas fases de la ovogénesis) que hace posible la transmisión de los genes paternos.

El oocito, después del ingreso del espermatozoide, completa su segunda división meyótica y expulsa el segundo glóbulo polar, reduciendo su genoma a un número haploide de cromosomas con el fin de reconstituir, juntamente con los cromosomas llevados desde el núcleo masculino, el cariotipo característico de la especie. Al mismo tiempo, lleva a cabo una «activación» desde el punto de vista metabólico con vistas a la primera mitosis.

Siempre es el ambiente citoplasmático del oocito el que lleva al centríolo del espermatozoide a duplicarse, constituyendo así el centrosoma del cigoto. Ese centrosoma se duplica con vistas a la constitución de los microtúbulos que compondrán el huso mitótico.

Los dos set cromosómicos encuentran el huso mitótico ya formado y se disponen en el ecuador en posición de metafase. Siguen las demás fases de la mitosis y al final el citoplasma se divide y el cigoto da vida a los primeros dos blastómeros.

La activación del genoma embrional es probablemente un proceso gradual. En el embrión unicelular humano ya son activos siete genes; otros se expresan en el paso de la fase de cigoto a la de dos células.
b) La biología, y más en particular la embriología, proporcionan la documentación de una dirección definida de desarrollo: eso significa que el proceso está «orientado» -en el tiempo- en la dirección de una progresiva diferenciación y adquisición de complejidad y no puede retroceder a fases ya recorridas.

c) Otro punto ya adquirido con las primerísimas fases del desarrollo es el de la «autonomía» del nuevo ser en el proceso de autoduplicación del material genético.

d) También están estrechamente relacionados con la propiedad de la «continuidad» las características de «gradualidad» (el paso, necesario en el tiempo, de una fase menos diferenciada a la más diferenciada) y de «coordinación» del desarrollo (existencia de mecanismos que regulan en un conjunto unitario el proceso de desarrollo). A estas propiedades -al inicio casi olvidadas en el debate bioético- cada vez se les da mayor importancia en los últimos tiempos, a causa de los logros positivos que la investigación ofrece sobre la dinámica del desarrollo embrional incluso en la fase de «mórula» que precede a la formación de blastocito. El conjunto de estas tendencias constituye la base para interpretar el cigoto ya como un «organismo» primordial (organismo monocelular) que expresa coherentemente sus potencialidades de desarrollo a través de una continua integración primero entre los diversos componentes internos y luego entre las células a las que da lugar progresivamente. La integración es tanto morfológica como bioquímica. Las investigaciones que se están llevando a cabo desde hace ya algunos años no hacen más que aportar nuevas «pruebas» de estas realidades.

3. Esos logros de la embriología moderna necesitan ser sometidos al análisis de la interpretación filosófico-antropológica para poder percibir los grandes valores que todo ser humano, aunque sea en la fase embrional, lleva consigo y expresa. Por consiguiente, se trata de afrontar la cuestión fundamental del status moral del embrión.

Es sabido que, entre las diversas propuestas hermenéuticas presentes en el debate bioético actual, se han indicado varios momentos del desarrollo embrional humano a los cuales unir la atribución al mismo de un status moral, a menudo aduciendo razones fundadas en criterios «extrínsecos» (es decir, partiendo de factores externos al embrión mismo). Pero ese modo de proceder no es idóneo para identificar realmente el status moral del embrión, dado que todo posible juicio acaba por basarse en elementos totalmente convencionales y arbitrarios.

Para poder formular un juicio más objetivo sobre la realidad del embrión humano y, por tanto, deducir indicaciones éticas, es preciso más bien tomar en cuenta criterios «intrínsecos» al embrión mismo, comenzando precisamente por los datos que el conocimiento científico pone a nuestra disposición. A partir de ellos se puede afirmar que el embrión humano en la fase de la preimplantación es: a) un ser de la especie humana; b) un ser individual; c) un ser que posee en sí la finalidad de desarrollarse en cuanto persona humana y a la vez la capacidad intrínseca de realizar ese desarrollo.

¿De todo ello se puede concluir que el embrión humano en la fase de la preimplantación ya es realmente una persona? Es obvio que, tratándose de una interpretación filosófica, la respuesta a esta pregunta no es de «fe definida» y permanece abierta, en cualquier caso, a ulteriores consideraciones.

Con todo, precisamente a partir de los datos biológicos de los que se dispone, consideramos que no existe ninguna razón significativa que lleve a negar que el embrión es persona ya en esta fase. Naturalmente, eso presupone una interpretación del concepto de persona de tipo substancial, es decir, referida a la misma naturaleza humana en cuanto tal, rica en potencialidades que se expresarán a lo largo de todo el desarrollo embrional y también después del nacimiento.

En apoyo de esta posición, conviene observar que la teoría de la animación inmediata, aplicada a todo ser humano que viene a la existencia, resulta plenamente coherente con su realidad biológica (así como en «substancial» continuidad con el pensamiento de la Tradición). «Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre; yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy, prodigios son tus obras. Mi alma conocías cabalmente», dice el Salmo (Sal 139, 13-14), refiriéndose a la intervención directa de Dios en la creación del alma de todo nuevo ser humano.

Además, desde el punto de vista moral, por encima de cualquier consideración sobre la personalidad del embrión humano, el simple hecho de estar en presencia de un ser humano (y sería suficiente incluso la duda de encontrarse en su presencia) exige en relación con él el pleno respeto de su integridad y dignidad: todo comportamiento que de algún modo pueda constituir una amenaza o una ofensa a sus derechos fundamentales, el primero de los cuales es el derecho a la vida, ha de considerarse gravemente inmoral.

Para concluir, deseamos hacer nuestras las palabras que el Santo Padre Benedicto XVI pronunció en su discurso a nuestro congreso: «El amor de Dios no hace diferencia entre el recién concebido, aún en el seno de su madre, y el niño o el joven o el hombre maduro o el anciano. No hace diferencia, porque en cada uno de ellos ve la huella de su imagen y semejanza (cf. Gn 1, 26). No hace diferencia, porque en todos ve reflejado el rostro de su Hijo unigénito, en quien “nos ha elegido antes de la creación del mundo (…), eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos (…), según el beneplácito de su voluntad” (Ef 1, 4-6)

(Discurso a los participantes en la asamblea general de la Academia Pontificia para la Vida y al Congreso internacional sobre «El embrión humano en la fase de la preimplantación», 27 de febrero de 2006: L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 3 de marzo de 2006, p. 4).

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Arvo Net, 29/04/2006

Andrea Bocelli a favor de la vida

Una farsa: Conferencia sobre Juventud de la ONU en México

(ACI – 25/08/2010) Un joven líder pro-vida de la Alianza Internacional de la Juventud (AIJ), Rafael Becerra, denunció que la Conferencia Mundial de la Juventud que promueve la ONU en esta ciudad del 23 al 27 de agosto “es una farsa” pues este evento busca imponer una agenda preestablecida en la que se promueve iniciativas contrarias a la vida y la familia como el aborto y la agenda homosexual.

Becerra explicó que Alianza Internacional de la Juventud “la surge como la necesidad de posicionar el tema de la familia y de la vida. Creemos que la convicción que trajo a los delegados mexicanos y lo que se está trabajando en la Conferencia Mundial es una farsa, una farsa que será trabajada durante toda esta semana, ya que se trató de imponer una agenda a los delegados estatales, una agenda preestablecida, apoyada por organizaciones invitadas misteriosamente por el Comité Organizador del Instituto Mexicano de la Juventud para legitimar propuestas en contra de la vida y la familia”.

Seguidamente señaló que la ONU apoya a instituciones que promueven el aborto: “creemos que la ONU tiene intereses económicos y que financia además a organizaciones proabortistas. En la Comisión de los delegados mexicanos, estuve participando ahí, se bajaron propuestas del estado de Jalisco, una propuesta que defendía la vida, como no era la visión del Comité Organizador entonces quitó esta propuesta de defensa de la vida”.

“Por eso esta Alianza ha surgido para posicionar la visión de la mayoría de los jóvenes mexicanos”, agregó

A esta organización, la Alianza Internacional de la Juventud, dijo, se han sumado más de 5 mil jóvenes de México, así como representantes de España, Argentina, Chile, Colombia y Estados Unidos.

Documento “ofensivo”

El martes 24 de agosto en horas de la tarde, circuló entre los participantes de la Conferencia un documento que defiende la abstinencia sexual, la vida y los valores familiares lo que generó la “alarma” e “indignación” de los organizadores que pidieron su eliminación.

Según narra Samantha Singson en un blog de la Catholic Family & Human Rights Institute (C-FAM), uno de los organizadores interrumpió un panel durante la plenaria con un “anuncio urgente” para denunciar que un “falso” proyecto de declaración estaba circulando entre los participantes.

“Según los organizadores, el no autorizado documento no refleja los puntos de vista o las discusiones que se están manteniendo. Los organizadores instaron a los participantes que habían recibido el falso documento deshacerse de él para prevenir confusiones antes de que los gobiernos comiencen sus deliberaciones mañana (hoy)”, señala Singson.

“El ‘ofensivo’ documento no oficial incluye disposiciones que establecen la promoción de la ‘abstinencia sexual’ y la promoción de ‘valores en la familia’ porque es ‘la base fundamental de la sociedad’”, relata Singson.

Asimismo, señala Singson en una nota que recoge ReligiónenLibertad.com, “un enfadado representante de la International Planned Parenthood Federation (IPPF)”, la trasnacional abortista más grande del mundo “tomó el micrófono para exigir que los organizadores tomen el control de la conferencia y evitar la ‘infiltración’”.

Grave amenaza

CFAM indica que el Fondo de Población de la ONU, el UNFPA ha pagado incluso los pasajes aéreos de “participantes selectos” de la conferencia en México y dice haber tenido acceso “a un documento elaborado en secreto que se espera que los gobiernos avalen en esta reunión”.

“El documento en cuestión apunta directamente al corazón del vínculo padre-hijo. Exige autonomía radical y absoluta para la gente joven, al margen de sus padres. Ni siquiera hace mención de la aborrecida palabra ‘padre’”, señala.

Para C-FMA “la conferencia de la ONU es la más grande y peligrosa desde la Conferencia de El Cairo sobre Población en 1994 y la Conferencia de la Mujer de Beijing en 1995. La ONU quiere que el mundo vea que esta conferencia es verdaderamente representativa de los jóvenes de todo el mundo”.

fuente: lafamilia.info

CENTRO CIDEVIDA

Amar la vida

(Por Emili Avilés Cutillas, Colaborador de Mujer Nueva, 2008-10-28)
La gran mayoría de ciudadanos no desea que se amplíen leyes sobre el aborto. Existe un claro consenso en que el aborto es un daño. Sobre este fundamento racional y ético debería asentarse toda política pública. Pero además, hablar de vida y de muerte es una cuestión humana, existencial, no política. De dónde viene ese afán por regular-condicionar-limitar la vida de las personas.

Es claro que el aborto es la muerte de un ser humano, es un terrible sufrimiento para la mujer, forzada por las circunstancias, y no olvidemos que además es un negocio millonario. Por ello, vayamos los ciudadanos a la raíz del verdadero progreso que es la responsabilidad social y la solidaridad con los más débiles.

No cabe la indiferencia o el cálculo político a la hora de tomar partido por el derecho a la vida de todos. Es absolutamente cínico y antidemocrático nombrar comisiones de expertos formadas en su mayoría por pro-abortistas, para supuestamente tratar de solucionar este grave problema social. Considero que sí es posible detener el dramático crecimiento de abortos en todo el mundo, además de lo que expondré más adelante: Conseguir ante la Asamblea General de Naciones Unidas, una moratoria universal del aborto. Hablemos sobre ello en profundidad y preparemos nuestras sociedades para que sobre todo estén abiertas a la vida, principal derecho sobre el que se sustentan los demás.

Pero, ¡ay!, vivimos muy deprisa y nos cuesta pensar con rigor. Es oportuno recordar que entre los embriólogos humanos existe un virtual consenso en que la persona empieza con el zigoto unicelular. En el día 1 de la concepción ya hay, pues, un organismo único de la especie homo sapiens, con sus 46 cromosomas definitorios. Y con dos meses, ese bebé que nacerá, cabría recogido sobre sí mismo en una cáscara de nuez, aunque con prácticamente todo en su sitio, creciendo poco a poco, manos, pies, cabeza, órganos, cerebro,…

Por eso, ¿no les parece que deberíamos considerar -si de verdad queremos habitar países libres y avanzados- que no es de recibo que muera una criatura más por falta de ayudas reales, insuficientes recursos que impidan sacar al hijo adelante, o problemas de trabajo o desamparo social o familiar?

Aprovechemos la ocasión para hablar de lo que las cosas importantes de la vida son, sin enmascaramientos ni prejuicios. Ha de quedar claro que una cultura materialista y relativista lleva al hombre y a la mujer a la infelicidad, a no respetar los derechos humanos, sin ideales hacia los que orientar la vida, sin el apoyo de una familia. Es la mayor indefensión -una nueva esclavitud del siglo XXI- frente a cualquier poder que impondría fácilmente su dictatorial dominio.

Hemos de conseguir que todas las Administraciones Públicas ofrezcan también soluciones a los problemas que un embarazo imprevisto o no deseado pueda presentar, especialmente para las madres más necesitadas, o adolescentes e inmigrantes. También hemos de felicitarnos por algunas nuevas iniciativas para impulsar entidades de apoyo a la embarazada.

Tanto a nivel público de algunos gobiernos, como a asociaciones ciudadanas, por ejemplo www.derechoavivir.org o www.redmadre.es, que nos recuerdan que el derecho a vivir y a ser madre ha de ser una realidad, pues una sociedad que deja sola y abandonada a la mujer ante los problemas que le puede generar un embarazo imprevisto, no responde a los requerimientos propios de una democracia avanzada.

Pues si está claro, ¡ya basta con transigir con el aborto! Urgen debates públicos bien regulados y aportaciones científicas honestas. También la amplia divulgación de filmaciones explícitas y ecuánimes como la de National Geographic Channel y otras muchas, sobre la vida humana en el seno materno. Tengan buen corazón y sirvan bien a los ciudadanos algunos políticos ensimismados. Evitemos todos poner palos a las ruedas del bien común. Sembrar una ética utilitarista deja a las sociedades en desamparo, también a las personas que ostenten el poder en cualquier momento.

Las aportaciones al debate sobre el aborto que se van teniendo en muchos medios de comunicación han ignorado la dignidad y la protección de la salud de la mujer embarazada y no han tenido en cuenta la necesidad urgente de mejores servicios de asistencia social y sanitarios, también los especializados en partos, emergencias obstétricas y soporte psicológico adecuado ante las posibles dificultades para llevar a buen término la maternidad.

Y, por supuesto, tampoco se habla del fracaso de la permisiva e inhumana educación sexual de los últimos treinta años. Reconozcamos que lo verdaderamente progresista es la valentía para hablar de una educación afectivo-sexual integral, que ayude a los adolescentes y jóvenes a vivir la sexualidad de manera responsable.

Precisamente esa educación se ha de poder dar en la familia, con ayuda de especialistas, para que cada persona llegue a reconocer su propia dignidad y la del otro, con respeto a las leyes morales, con una maduración que prepare a las personas para la donación de sí mismo, para ser felices, en la mayor medida de lo posible. Eso sí es trabajar por el progreso y el desarrollo.

Hablemos claro para que en nuestra sociedad superemos propagandas torticeras sobre el sexo libre y el sexo seguro. Todos desearemos empaparnos de la idea tan atractiva y positiva como es: aprender a amar de verdad. Será muy adecuado, entonces, educar en el sexo responsable, de la misma manera que lo hacemos sobre cualquier ámbito de la vida: el ejercicio físico, la alimentación, la protección del medio ambiente, la prudencia con las bebidas alcohólicas, las drogas, el tabaco o la velocidad en la carretera.

Aún es posible recomponer una situación que a los poderes públicos se les ha ido de las manos. Para ello, la ampliación de la ley del aborto no es ninguna solución sensata. Y no lo es porque lo que hemos de conseguir es corregir la situación de desamparo en la que se encuentran muchas mujeres embarazadas y el nulo compromiso institucional para ayudarlas.

Por ejemplo: Evitemos ese malsano interés en que las mujeres no vean una ecografía del hijo que llevan dentro antes de abortar. ¿Por qué se les esconde que en muchos casos su hijo será despedazado? ¿Por qué no se les explica que se le pondrá un inyección que primero le paralizará el corazón? ¿No es su propio cuerpo? ¿No le van a hacer todo eso a una parte de su cuerpo, como lo sería el estómago o un riñón? ¿Qué problema hay en que la mujer sepa toda la verdad, pueda pensar y ver a la criatura en gestación? ¿Alguien teme que pueda decidir libremente, de una manera creativa, valiente y magnánima?
Difícilmente se ofrece información clara o ayudas sociales a las mujeres embarazadas en situaciones difíciles, y sin embargo sí existe financiación para que vayan a abortar. Y no digamos cuando se prescribe abundantemente la RU-486 como “anticonceptivo de última generación”, cuando en realidad es una píldora abortiva con propiedades “anti-hormonales”, que impiden el desarrollo normal del feto y obliga a la mujer a sufrir a solas con el provocado aborto durante unos siete días.

Necesitamos un debate serio en el cual se pueda oír a mujeres que hayan padecido las graves consecuencias del aborto y también a las que, a pesar de mil y una dificultades, dieron a luz a su hijo y ahora es la alegría de su vida. Urge que los medios de comunicación den todos los datos pertinentes a la sociedad, sin medias verdades; se verá claro que no se pueden convertir los delitos en derechos. Y también precisamos campañas informativas en positivo, constructivas, que propicien un cambio de comportamiento en los adolescentes y motiven la responsabilidad y solidaridad ciudadanas en este delicado asunto: conseguir tiempo de educación afectiva y sexual en las familias y para las familias, facilitar adopciones en casos extremos, ayudas de particulares, promover asociaciones en defensa de la mujer embarazada, etcétera.

Es necesario y urgente que la sociedad entera conozca lo que en realidad supone el aborto para el niño que no nace y para la mujer que lo sufre. Defender a ambos es un deber moral, que pide y exige a todos un amplio consenso. Pero sin confundir nunca lo que es útil con lo que es justo y honesto.

Para eso, precisamos que las leyes protejan el derecho a vivir y a ser madre, amparando la vida en todo momento y circunstancia y ayudando a las mujeres a superar cualquier problema que un embarazo imprevisto pueda generarles.

Libro:“Mujeres Silenciadas”

Repasa la experiencia terapéutica de una doctora especializada en síndrome post-aborto .Un texto imprescindible para conocer la realidad de los efectos del aborto en las carnes de las mujeres que se han convertido en segundas víctimas.

HISPANIDAD.COM.- Si comparamos las cifras de abortos registrados de Sanidad con las mujeres que reconocen al CIS haber abortado, la diferencia es de un 70%. Es decir, siete de cada diez mujeres que han abortado lo niegan hasta a un anónimo encuestador. Es el silencio con el que se vive el aborto. Un supuesto ‘derecho’ que se vive en vergüenza y soledad. Por eso Juan Manuel de Prada sostiene que el Gobierno pretende una especie de “absolución laica” con la nueva Ley del Aborto.

Ese silencio impide el duelo. Impide llorar la pérdida de su hijo. En cambio, la mujer se autolesiona, sufre pesadillas, deja de reconocerse, pierde la sensación de futuro. Son los síntomas más frecuentes del síndrome post-aborto recogidos en “Mujeres silenciadas” Theresa Burke y Dr. David C.Reardon

Un libro en el que una psicóloga americana especialista en el síndrome post-aborto repasa el drama del aborto partiendo de casos concretos de mujeres que han abortado. Un texto imprescindible para conocer la realidad de los efectos del aborto en las carnes de las mujeres que se han convertido en segundas víctimas.

Autor: FAMILIAE Psicoterapia- Fecha: 2009-04-26

Madre Teresa y el cuidado a los más pobres

Emotivo relato de Jim Caviezel sobre sus dos hijos con necesidades especiales

 

El intérprete de “La Pasión de Cristo” vuelve a mostrar sus profundas convicciones católicas: No tenemos ni idea de las bendiciones que nos vienen si le damos una oportunidad a la fe.

 Jim Caviezel y su esposa Kerri habían pasado dos veces por el drama del aborto y no lograban tener una familia propia. A Jim le «aterrorizaba» la idea de adoptar, y más aún a un niño con discapacidad: «No pensaba que pudiese amar a un niño así», confiesa ante las cámaras de CBS 19, en una reciente entrevista.

Pero todo cambió de repente: «Una amiga nuestra, Susan McEveety, nos mostró una imagen de un pequeño con un tumor cerebral, que podía verse dentro y fuera de la cabeza. Había algo en sus ojos… Y me quedé como escuchándole: “¿Me amarás?”. Yo dije: “Sí, te amaré”». Lo adoptaron en 2007. El pequeño Bo había sido abandonado en un tren, y había vivido hasta los cinco años en un orfanato chino, hasta que le hicieron el terrible diagnóstico.

«El amor fue instantáneo y definitivo, a un nivel que nunca había experimentado», afirma el protagonista de Frequency. Entonces él y Kerri decidieron adoptar de nuevo. Les ofrecieron una niña en perfecto estado de salud, pero pensaron que sería más fácil que la adoptaran otra familia, mientras que a LeLe, también con un tumor, tenía mayor necesidad de una familia.

«Sí, cuando les vi a ambos, mis ojos vieron sus deformidades, pero mi corazón no. Mi corazón vio que eran hermosos, y no sólo que eran hermosos, sino que me embellecían a mí, porque me hacían querer ser un hombre mejor.»

Y es que ser padre «te cambia», continúa Caviezel. «Tus prioridades son completamente distintas. Dejas de pensar en ti mismo para pensar sólo en ellos. El amor es una decisión… Cada mañana al despertar me arrodillo para dar gracias a Dios por tenerles conmigo.»

A quienes asusta lo que Dios les pide, Jim les da un consejo: «No te haces idea de las bendiciones que te pueden llegar si le das una oportunidad a la fe.»

Porque tiene muy claras sus prioridades en la vida: “Cuando muera, probablemente se me recuerde como un actor de Hollywood que interpretó muchos papeles, y ninguno habrá recibido tanta atención como el de Jesús en La Pasión de Cristo. Pero más allá de las películas y de mi carrera como actor hay algo más importante: mi papel como marido de mi mujer, Kerri, y como padre de mis dos hijos adoptivos, Bo y LeLe.”

 Fuente: http://www.religionenlibertad.com

“Perder un hijo es un drama para la mujer, sea un aborto espontáneo o provocado”

 

Nieves D. Amil – La Voz de Galicia, 13 de junio 2010.

Mónica Fernández lucha por ofrecer a las mujeres todas las alternativas antes de que tomen una decisión “en contra de sus deseos maternales”.

¿Cuál es el apoyo que le ofrecen desde Red Madre?

Lo primero que le ofrecemos es un mapa de ayudas publicas o privadas. Ofrecemos acompañamiento, en casos de abandono les facilitamos centros de acogida o les ayudamos a buscar trabajo.

¿Le brindan todo el apoyo para que renuncien al aborto?

Nosotros solo le ofrecemos las salidas a las que pueden tener acceso.

¿Qué es lo positivo y negativo de la nueva normativa?

Nosotros tenemos bastantes críticas. Ignora la situación de muchas mujeres, sobre todo por las que abortan coaccionadas por su marido, su pareja o su empleador. Ignora que detrás del aborto se esconde mucho machismo. Es una ley insolidaria con las mujeres que van a tener abortos no deseados en contra de sus deseos maternales y sus convicciones morales, porque las circunstancias la presionan en ese sentido. Ignorar todo esto cuando hay estudios que señalan que por encima del 60% de los abortos son por presiones o las circunstancias… nos parece grave.

Pero deja libertad a la mujer…

Dentro de las primeras 14 semanas no hay nadie que evalúe si esa mujer está siendo coaccionada a abortar. En la ley anterior, un psicólogo evaluaba esta posibilidad.

¿Se está capacitada con 16 años para tomar la decisión, solo con el conocimiento del tutor?

Por eso para nosotros el aborto no es salud, porque puede poner en riesgo su salud física y psicológica. Además, se sabe que las menores están en mayor riesgo de sufrir este tipo de secuelas psicológicas. Es muy duro para una adolescente.

Pero con 16 años, ya se pueden tomar decisiones clínicas.

Sí, pero no cualquier tipo de operaciones y ¿qué pasa si una adolescente aborta presionada pro su pareja? Nosotros conocemos casos de esos.

¿Cuáles son las secuelas físicas y psíquicas?

Las físicas pueden ser perforación uterina, daños en el cuello del útero, que pueden llevar a que hijos posteriores nazcan prematuros, a infecciones y, por supuesto, a hemorragias. En cuanto a las psicológicas, hay mujeres que las sufren. Son muchas las que sufren estas secuelas. Si se analizan las que abortaron por un embarazo no deseado, hay índices mayores de sufrir ansiedad, depresión, abusos en el consumo de drogas y alcohol, disfunciones sexuales, alteraciones del sueño… y los casos más graves, pueden llegar al suicidio.

Hay quienes señalan que los fetos no son seres humanos.

Me parece muy curioso que ante las evidencias científicas, se ponga en duda esto. Viene a ser lo mismo que si ponemos en duda que la tierra gira alrededor del sol. Ese debate está absolutamente superado.

Aborto sí o aborto no.

Desde Red Madre creemos que las mujeres nos merecemos algo mejor ante un embarazo imprevisto. Perder un hijo es un drama para la mujer, sea un aborto espontáneo o provocado.