La generosidad es clave para la estabilidad matrimonial

Maria Pilar Mejicano – FADEP News, 17 de septiembre 2012.

Los actos de generosidad con el cónyuge son claves para mantener la estabilidad del matrimonio, según un documento publicado por los investigadores Jeffrey Dew, de la Universidad del Estado de Utah, y Bradford Wilcox, de la Universidad de Virginia.

Esta generosidad, según sostienen los expertos, debe concretarse en la entrega de cosas buenas al otro, la expresión del cariño y el perdón frecuente. “Los pequeños actos conyugales positivos pueden asociarse más con la calidad conyugal que los grandes gestos de generosidad, que resultan mucho más infrecuentes”, añaden.
Para la realización de la investigación, Dew y Wilcox manejaron datos de la ‘Encuesta de Generosidad Matrimonial’ (SMG, del inglés ‘Survey of Marital Generosity’), que fue realizada entre diciembre de 2010 y 2011 para medir la experiencia de las parejas casadas en distintos aspectos como la generosidad, el sacrificio y la calidad de su matrimonio. De la misma valoraron el papel de la generosidad en el matrimonio entre 2, 870 hombres y mujeres.
Un dato importante de resaltar fue que las parejas que expresaron mayores actos de generosidad fueron aquellas con hijos. Un estudio anterior publicado por The National Marriage Project, acerca del significado de la paternidad para el matrimonio, reflejó que las parejas casadas encuentran mayor significado y proposito en sus vidas cuando tienen hijos.
Sin duda la paternidad alienta la felicidad de los cónyuges. Pero, independientemente de ello, aun cuando las parejas puedan o no concebir, es necesario fomentar el amor através de pequeños actos de generosidad que demuestren porque la otra persona les importa.

 

 

“Descubriendo el arte de danzar juntos”: Una propuesta para matrimonios

Para una gran mayoría nos es conocida la película Kramer contra Kramer, donde un matrimonio se plantea el divorcio y por ende se enfrentan en los juzgados por la custodia de su hijo pequeño. Hace unos años podríamos pensar que lo vivido por los personajes de esta película nos tocaba de lejos. Sin embargo a día de hoy es más frecuente de lo que quisiéramos creer.

¿Qué les pasa pues a las parejas que un día concreto en sus vidas se prometieron amor eterno? Muchos matrimonios por muy diversas casusas van distanciándose a lo largo del tiempo y puede que muchos alcancen la separación o el divorcio. Así mismo influenciados por una mentalidad emotivista y divorcista todo les aboca a no ver otras alternativas posibles para solucionar sus dificultades como pareja. Y es que ser fiel a esa primera promesa cuesta lo suyo a medida que la convivencia, los cambios y las cosas menos pensadas van surgiendo. En ese tiempo la pareja se olvida de cuidar un espacio para ella, ¡han dejado de bailar! Y no me refiero a que se tengan que apuntarse  a clases de bailes o salir a bailar. Pero sí que es cierto que en la mayoría de los casos las parejas se conocieron bailando, bailaban juntas, bailaban abrazados, bailaban al compás o lo intentaban poniendo todo su empeño. Ahora si “bailan” les cuesta recuperar esa sincronía, han olvidado  la esencia de lo que supone los primeros encuentros, los ritmos, la melodía que pusieron a sus vidas, y muchas otras cosas quizás que les gustaba hacer antes y que ahora o bien no se acuerdan o la han descuidado por el camino porque han dejado que el ritmo de la vida les domine.

Todas estas ideas me venían a la cabeza a la hora de idear un taller para parejas y darle forma, me lo sugirió la melodía de una canción que volví  a recordar gracias también a una película de actualidad; esta canción se llama shall we dance (bailamos). Sí que nos suenan también películas con ese título y como una de las más famosas parejas de baile Fred Astaire y Ginger Rogers,  danzaban al ritmo de esta canción en perfecta sincronía.

Así es, el baile es movimiento, es ritmo, un arte que quizá todo el mundo no pueda alcanzar pero si recuperar en la vida. Y más aún las parejas, pues ¿que  no es su vida sino el de llevar un equilibrio en su relación donde uno aporta unas cosas y el otro otras  favoreciendo esa complementariedad que ayuda a que la relación crezca? Cada miembro en la relación de pareja en unos determinados momentos o bien se apoya y se sostiene o bien guía y levanta, el peligro viene cuando uno solo mantiene una posición, cuando uno se cansa de bailar de la misma manera, con los mismos zapatos, o por qué no con la misma pareja. Así uno de los miembros de la pareja claudica de sus responsabilidades y lo deja todo en manos de otro, y se va olvidando el reconocimiento mutuo. Y es que como ocurre con la música cuando uno baila, que hay que pararse y  escuchar  primeramente para saber posicionarse; Así ocurre también con la pareja,  ambos tienen que escuchar mucho al otro, y no darlo ya todo por sabido, reconocerse, valorarse y dedicar ese espacio en el que de nuevo comiencen poco a poco a bailar juntos. Es por este motivo que desde la Fundación Cooperación y Misión queremos proponer  una escuela para matrimonios, que pueda ser un lugar de encuentro, diálogo, reflexión para muchas parejas y con ello puedan madurar su amor. Porque es necesario la construcción de nuevas ideas que favorezcan una visión positiva del matrimonio, nosotros sin lugar a dudas lo contemplamos también como nuestra misión porque en palabras de Kierkegard. “El matrimonio es y seguirá siendo el viaje de descubrimiento más importante que el hombre pueda emprender”. Sabemos que vale la pena trabajar para que muchas parejas se sientan acompañadas y se les ayude a resolver dificultades y por su puesto a encontrase. ¡Porque tu matrimonio merece la pena, no lo descuides!, nosotros podemos ayudarte participa en nuestros talleres de psicología familiar para matrimonios.

Mª Del Carmen Gonzalez Rivas

Más información:
FUNDACIÓN COOPERACIÓN Y MISIÓN
C/ Cañada de las Carreras 2, oeste.
28223. Pozuelo de Alarcón.
www.cooperacionymision.org
fundacion@cooperacionymision.org

¿Es tu relación de pareja tu producto estrella?

Hace unos años David Suriol y Miguel Janer publicaron un pequeño libro: Marketing de pareja aplicando las estrategias de marketing a la relación de pareja.
Estos autores recomiendan un buen análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades)te atreves a realizarlo? Aquí te dejamos unas pistas

1. Debilidades. Entendidas como aspectos que sabemos que son frágiles en mi relación de pareja. Así por ejemplo: Si yo que cuando llego a casa cansado/a no me gusta que nada mas abrir la puerta me comenten problemas, voy a decirlo para no hacer de esa entrada en el hogar solo un lugar en donde den cabida los problemas.

2. Amenazas. Son aquellos factores que precipitan que haya una mayor inestabilidad en la pareja. Así por ejemplo, si cuando hay algún tema dentro de la pareja que no me gusta tratar y yo lo esquivo continuamente; puede producir la sensación de no prestar atención a algo que es importante para la relación de pareja. Con lo cual podríamos acordar que determinados temas que nos agobian en lo que respecta a la pareja podemos plantearlos de forma abierta, en un momento concreto y después no volverlo a tocar una vez resuelto.

3. Fortalezas. Son aquellos aspectos que ambos sabemos que benefician a nuestra relación. Así por ejemplo: tanto a mi marido o a mi mujer o viceversa nos gusta hacer una actividad juntos y es lo que echamos de menos. Podríamos dedicarnos a recuperar eso que antes nos gustaba tanto.

4. Oportunidades. Son aquellos momentos que a veces se nos presentan y podemos servirnos de ellos para ver cómo va nuestra relación. Pues a veces dentro de mi relación de pareja considero que se me presentan ciertos momentos que desaprovecho. Así por ejemplo: cuando tenemos un rato juntos sin que estén nuestros hijos, u otras personas podemos charlar de nosotros, de lo que afecta a nuestra pareja en términos positivos.

Todo esto mantenido en tiempo, junto con sorpresas o momentos extraordinarios que podamos aprovechar es lo que enriquece la relación de pareja.

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¿Cómo afrontar las crisis conyugales?

En toda relación de pareja se viven en determinados momentos las llamadas “crisis” es cierto que estos momentos son difíciles en ocasiones, conseguiremos superarlas si en la medida de nuestras posibilidades nos ayudamos de pequeños consejos como los siguientes:

 Encontrar espacios para la comunicación en la pareja.
 Mantener actitudes de respeto y admiración mutuas.
 No rehuir de las dificultades y no insistir en las diferencias
 Dedicarse tiempo, paciencia y ternura.
 Cuidar la vida sexual en la pareja. Es necesario para el matrimonio pues es una dimensión que les une como pareja. Es propio también matizar que cada pareja vive distintos momentos evolutivos, en los cuales ambos tendrán que ir adaptándose.
 Establecer y respetar los “espacios personales”. En el matrimonio ambos son “una sola carne” pero no entendido esto como una fusión, sino que ambos se encaminan hacia un proyecto común pero que necesitan mantener sus distancias personales.
 Mantener un reparto equilibrado y flexible de tareas y roles. Los cónyuges atendiendo a sus cualidades es importante que distribuyan sus funciones.
 Fomentar la complicidad. Es muy importante abrirse a la intimidad aprender a ser compañeros de vida.

“La pareja no está constituida para restar; está para multiplicar en lugar de dividir, para tener más en cuenta lo que les une que lo que les separa” A. Polaino

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