Por qué los preservativos no protegen contra el SIDA

Fuente: www.aciprensa.com.

Las políticas gubernamentales, casi a nivel mundial, están realizando grandes esfuerzos para difundir el uso del preservativo, con la confianza de que ello frenarˆ el SIDA. Hoy por hoy, muchas personas sospechan que estos procedimientos que las campa¿as insistentemente ofrecen para proteger del SIDA, no ofrecen una seguridad total, y que lo del “sexo seguro” es un mito. A continuaci„n, presentamos un anˆlisis de esta cuesti„n, pues una multitud de estudios cientÍficos no llega al ciudadano, que sÍ recibe, al contrario, una publicidad enga¿osa.

Las preguntas fueron formuladas para tener acceso a variados factores que ponen en riesgo la salud de los adolescentes, tales como los desórdenes alimenticios, la seguridad vial y la actividad sexual temprana entre otros. Tomándolo como punto de partida, diferentes centros de investigación han acogido sus resultados, para nuevas investigaciones, que según un reporte del Instituto Guttmacher, “promete no solo ayudar a los padres de familia y legisladores a comprender los aspectos que protegen o promueven conductas de riesgo, sino también a identificar acciones que mejoren la salud general de los adolescentes y con el tiempo, la de la población en general” (1).

Defecto de preservativos

1. Inseguros

2. Fallos mecánicos.

3. Porosidades

4. Inútiles.

5. Inmorales.

6. Contraproducentes

Inseguros
El preservativo es un medio que algunos venÍan utilizando como contraceptivo y para disminuir el riesgo de contraer enfermedades sexuales.
El axioma de contraceptivo seguro en los a¿os ’70 era el contraceptivo hormonal y, casi sin efectos secundarios, mientras que los preservativos se rechazaban porque eran poco seguros, antinaturales, y disminuÍan la sensibilidad. Sin embargo, actualmente, el axioma que nos venden es el contrario. Hoy el preservativo supuestamente es un mþtodo seguro y se previene contra las pÍldoras hormonales por sus efectos secundarios.

èCuál es la realidad?

Segìn los estudios, unos dicen que el uso del preservativo para prevenir la transmisi„n del SIDA falla en un 10% de ocasiones, mientras que otros estudios aseguran que este porcentaje llega al 30%.
Se hacen comparaciones con el riesgo de quedar embarazada usando preservativo y el riego de contraer el VIH, y se afirma que este ìltimo es mayor que el primero pues se puede quedar embarazada unos pocos dÍas al mes, mientras que el contagio del VIH puede darse en todo momento, todos los dÍas del mes.

El descubridor del origen del SÍndrome de Down, ya fallecido, decÍa en 1989.

“Con el preservativo quedan embarazadas aproximadamente un 10% de las mujeres al cabo de un a¿o de uso. Si no es una barrera infranqueable para los espermatozoides, menos aìn lo serˆ para el virus del SIDA, que es 500 veces mˆs peque¿o. Como puede suponerse, decir que el preservativo es eficaz para prevenir el SIDA es un absurdo (…). Un sodomizador seropositivo harˆ correr un riesgo de por lo menos uno entre diez de contraer la enfermedad mortal,…, por lo que es totalmente imposible calificar de mal menor un comportamiento tan peligroso para otro ser humano”.

Fallos mecánicos.

Ademˆs de la posibilidad de rotura o desplazamiento, estˆ claro que el preservativo s„lo puede ser eficaz “cuando se utiliza de modo correcto”, cuando se dan las condiciones „ptimas.
En la prˆctica, hay siempre un amplio margen de usos defectuosos. En este sentido existen conocidos estudios donde se describen con detalle los numerosos casos de fallo del preservativo. Pero, curiosamente se sigue equiparando “prevenci„n” con “buen uso del preservativo” sin que la eficacia de tal instrumento sobre la epidemia haya sido estadÍsticamente demostrada. Es mˆs, debido a diversos factores que intervienen en la transmisi„n, esta eficacia es indemostrable. ¾¾¾¾¾¾¾¾

Hay dos estudios de Trussel et al. en 1992 que informan de frecuencias de roturas y deslizamiento del 14.6%. En el primer estudio, los autores resumen: “Un estudio prospectivo empleando dos marcas de preservativos encontr„ que, de 405 preservativos empleados para las relaciones sexuales, el 7.9% o se rompi„ durante la relaci„n o al retirarse, o se resbal„ durante las relaciones; ninguno de estos hechos estˆ relacionado con el tipo de preservativo.

El 7.2% se resbal„ al retirarse; no se encontr„ relaci„n entre el deslizamiento del preservativo y su marca o el uso anterior de preservativos, pero era significativamente mˆs alto cuando se us„ algìn lubrificante adicional”.
En el segundo estudio, en la revista Family Planning Perpectives, se dice: “Los investigadores observan que la alta frecuencia con que los preservativos se resbalan y se caen al retirarse -17% de los preservativos que no se habÍan roto, se habÍan caÍdo durante las relaciones- indica un alto nivel de mal uso.

Indican tambiþn, que un mejor empleo puede ser difÍcil de conseguir, pues todas las mujeres que participaron habÍan recibido instrucciones escritas y verbales sobre su empleo adecuado.”
El tema de la prˆctica del sexo anal por parte de los homosexuales es mucho mˆs claro en lo concerniente a la tasa de fallos y al riesgo de contagio. Durante esta relaci„n anal, por razones anat„micas el roce es mayor, por lo que los preservativos deberÍan ser mˆs gruesos para ser algo mˆs seguros. Pero lo que ocurre es que cuanto mˆs grueso, menor es su aceptaci„n.

Las estadÍsticas en los paÍses Occidentales mostraban que el riesgo de contagio de VIH mˆs claro para un hombre es la droga por vÍa intravenosa y la homosexualidad. Unos datos extremos que avalan esta conclusi„n fueron obtenidos en 1993 en la ciudad de Nueva York en la que de 4352 casos de SIDA en hombres, 2687 mantenÍan relaciones sexuales con hombres pertenecientes a grupos de riesgo, 261 habÍan usado drogas intravenosas y tenÍan relaciones sexuales con hombres, 2 habÍan mantenido relaciones sexuales con mujeres de grupos de riesgo.

En Espa¿a, en un estudio de la asociaci„n Stop SIDA realizado conjuntamente con el CEESCAT de Catalu¿a en 1993 y 1995 revela que una proporci„n relativamente importante de los gays declar„ haber tenido accidentes en el manejo de los preservativos (32% roturas y el 15% deslizamientos). ¾¾
Si ahora pasamos a analizar las relaciones sexuales precoces, entre adolescentes, hay informes que revelan que el fallo de los preservativos empleados como contraceptivo puede ser de hasta el 50%. Si esto es asÍ, ècuˆnto fallarˆn en la prevenci„n del contagio de VIH?.

Otro dato significativo que muestra en la prˆctica, los fallos del preservativo, se veÍa reflejado por un comunicado del Centro Dator, de Madrid, lugar donde en mayor cantidad se eliminan a ni¿os antes de nacer en Espa¿a. DecÍa un titular del diario el PaÍs 20-8-2000 que “La mitad de las j„venes que abortan declaran rotura del preservativo”. Haciendo cˆlculos, sabiendo que en Espa¿a alrededor de 50.000 ni¿os se les impide nacer, que otros felizmente nacen, y que la muestra de Dator es para j„venes hasta 25 a¿os, nos haremos una idea de cuanto falla el preservativo para evitar un embarazo que no se desea. No conviene olvidar, que la transmisi„n del SIDA ocurre cualquier dÍa del mes.

La eficacia del preservativo femenino es incierta. Un estudio de la Universidad de Alabama analiz„ un total de 1.464 usos por parte de 210 parejas mon„gamas masculinas/femeninas. Los investigadores compararon los Índices registrados relativos a fallos de los preservativos con la exposici„n al semen por parte de las mujeres, medidos en funci„n de los niveles de antÍgeno especÍfico a la pr„stata (AEP), evaluados con dos criterios de medici„n distintos. El 7% de las mujeres mostr„ exposici„n al semen con ambos criterios, y el 21% con uno de los criterios. Para las mujeres que declararon no haber observado fallos de los preservativos, la cifra fue del 5% y del 19%, respectivamente. Los investigadores afirmaron que estas proporciones, relativamente elevadas, “indican que las apreciaciones individuales subestiman la frecuencia de fallos con los preservativos”.

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