Mujer y Hombre: Diferencias que nos acercan

Aunque existen algunas corrientes de pensamiento que tratan de explicar que las diferencias entre el hombre y la mujer son solo de tipo cultural, considerar que hombre y mujer son iguales, sin diferencias de ningún tipo, es perder de golpe toda la riqueza que aporta la diversidad y la complementariedad. Si el otro es igual que yo, quiere decir que no me aporta nada.

Según el autor del libro Puedo entender a mi marido, Antonio Vásquez Vega, gran parte de nuestro enriquecimiento personal se basa en la ayuda y en la complementariedad del otro, que, en este caso, nos ayuda más a ser nosotros mismos.

El autor hace un análisis de género desde las perspectivas de diferentes disciplinas lo que nos permite reconocer hasta qué punto hombre y mujer son radicalmente distintos:

Genéticamente, un hombre tiene un cromosoma X y otro Y, frente a la mujer que tiene los dos XX. Eso es lo que hace que el género, en la concepción, lo ponga el hombre.

Fisiológicamente, las diferencias son ostensibles. Su aparato genital es como algo superpuesto a él, externo, frente a la mujer, en la que forma parte de su intimidad, dotándola de una mayor unidad con todo su cuerpo y, en consecuencia, de mayor armonía y elegancia. El hombre crece un 7% más y hasta una edad superior, y tiene una mayor tendencia hacia la calvicie. Su sistema óseo en más resistente, sus manos miden casi 2 cm más, viven menos, tienen la voz más grave, y casi el 40% de su peso es fibra frente al 23% de la mujer.

Sexualmente, el hombre genera millones de espermatozoides frente a un solo óvulo de la mujer, con un declinar físico más lento que le permite mantener la fertilidad casi toda la vida.

Neurológicamente, el hombre tiene un cerebro 14% más pesado y voluminoso, y con menor conexión de ambos hemisferios, lo que hace que le cueste mucho más trabajar en varias tareas al mismo tiempo. Le cuesta más expresar sus sentimientos y emociones las cuales están en el hemisferio derecho, mientras que la capacidad verbal está en el izquierdo. El hombre utiliza más el hemisferio derecho, donde se dan las tareas logísticas (contemplación, síntesis).

En cuanto a los sentidos, los hombres tienen peor sensibilidad para el oído, pero más agudeza visual y mayor sensibilidad y capacidad de observar diferencias en la luz. Tiene, en cambio, peor ángulo de visión y ve peor en la oscuridad. Detecta mejor los sabores salados, frente a la mujer que detecta mejor los dulces y amargos. Tienen peor olfato y un timbre de voz más grave. La mujer tiene abrumadoramente más sensibilidad en la piel.

En el aprendizaje, las diferencias son notables. Los hombres tienen una capacidad más retardada, son superiores en los test matemáticos, en cuestiones espaciales y mecánicas, frente a la mujer, que tiene una superioridad clara en la expresión verbal. Los hombres muestran interés por las cosas, y son más propensos a la hiperactividad, frente a la mujer, que lo muestra por las personas. El modo de conocer del hombre es, fundamentalmente, deductivo frente al intuitivo de la mujer.

fuente:lafamilia.info

Deja tu comentario

0 comentarios.

Deja tu comentario


[ Ctrl + Enter ]