E. La Misa Nupcial: Liturgia de la Eucaristía

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor,
acepta nuestra ofrenda
por esta pareja recién casada, N. y N.
Por tu amor y providencia tú los has unido;
ahora bendícelos todos los días de sus vidas matrimoniales.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Señor,
acepta estas ofrendas que te ofrecemos
en este día feliz.

En tu amor paternal
Mira y protege a N. y N.
que se han unido en matrimonio.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

o:

Señor,
escucha nuestras oraciones
y acepta las ofrendas que te hacemos por N. y N.

Hoy los has hecho uno solo en el sacramento del Matrimonio.

Que el misterio del amor desinteresado de Cristo,
que celebramos en esta Eucaristía,
aumente su amor por ti y de uno al otro.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA

Se sigue el orden de la Misa, con los siguientes cambios. Durante el ofertorio, los novios pueden llevar el pan y el vino al altar.

PREFACIO DEL MATRIMONIO 1

Padre, todopoderoso y eterno Dios,
te alabamos siempre y en todo lugar para darte gracias.

Por este sacramento tu gracia une al hombre y a la mujer
en un lazo indisoluble de amor y paz.

Tu has diseñado el amor casto de esposo y esposa
para que aumente tanto en la familia humana
como en tu propia familia nacida en el bautismo.

Tú eres el padre amoroso del mundo de la naturaleza;
Tú eres el padre amoroso de la nueva creación de la gracia.

En el matrimonio Cristiano tú unes las dos órdenes de la creación;
el don de la naturaleza de los hijos enriquece al mundo
y tu gracia enriquece también a tu Iglesia.

Por Cristo los coros de ángeles
y todos los santos
oran y bendicen tu gloria.

Que nuestras voces se unan a las de ellos
así como nosotros nos unimos en su himno interminable;
Santo, santo, santo es el Señor, Dios poderoso y misericordioso,
cielos y tierra están llenos de tu gloria
Hosana en las alturas,
Bendito es el que viene en nombre del Señor.

Hosana en las alturas.

PREFACIO DEL MATRIMONIO II

Padre, todopoderoso y eterno Dios,
te alabamos siempre y en todo lugar para darte gracias
por Jesucristo nuestro Señor,
Por quien tú hiciste un nuevo pacto con su gente
Tu restableciste al hombre la gracia en el misterio salvador de la redención.

Le diste una parte en la vida divina
por esta unión con Cristo.

Lo hiciste heredero de la gloria eterna de Cristo.

Este caudal de amor en el nuevo pacto de gracia
es simbolizado en el contrato matrimonial
que sella el amor de esposo y esposa
y refleja tu divino plan de amor.

Y así, con los ángeles y todos los santos del cielo
proclamamos tu gloria
y nos unimos a su interminable himno de oración:

Santo, santo, santo es el Señor, Dios todopoderoso,
cielos y tierra están llenos de tu gloria.

Hosana en las alturas,
Bendito es el que viene en nombre del Señor.

Hosana en las alturas.

PREFACIO DEL MATRIMONIO III

Padre, todopoderoso y eterno Dios,
te alabamos siempre y en todo lugar para darte gracias.

Tú creaste al hombre en amor para compartir tu divina vida.

Vemos su destino elevado en el amor de esposo y esposa,
que lleva el sello de su propio amor divino.

El amor es de origen humano,
el amor es el llamado constante,
el amor es su satisfacción en el cielo.

El amor de hombre y mujer
se santifica en el sacramento del matrimonio,
y se convierte en espejo de tu amor eterno.

Por Cristo los coros de ángeles
y de todos los santos
oran y bendicen tu gloria.

Que nuestras voces se unan a las de ellos
como nos unimos en su himno interminable:

Santo, santo, santo es el Señor, Dios todopoderoso
cielos y tierra están llenos de tu gloria.

Hosana en las alturas
Bendito es el que viene en nombre del Señor.

Hosana en las alturas

Cuando se emplea la Oración Eucarística I, se dice la forma especial de Padre, acepta esta ofrenda. Si se desea pueden omitirse las palabras entre corchetes y paréntesis.

Padre, acepta estas ofrendas
de toda la familia
y de N. y N. por quienes oramos ahora.

Tú que los has traído en el día de su boda;
concédeles (el don y la alegría de los hijos y)
una vida longeva y feliz juntos.
[por Cristo nuesotro Señor, Amén]

BENDICIÓN NUPCIAL

Después de la oración del Señor, se omite la oración Envíanos. El sacerdote frente a los novios dice las siguientes bendiciones sobre ellos.

Si uno o ambas partes no van a recibir la Comunión, pueden omitirse las palabras
por el Sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo.

Queridos amigos, regresemos a Dios y oremos
que él bendiga con su gracia a esta mujer (o N.)
que ahora se casa en Cristo con este hombre (o N.) y que (por el sacramento del cuerpo y la sangre de Cristo,)
una en el amor a la pareja que él ha unido
en su unión sagrada.

Todos rezan en silencio por un breve tiempo. Luego el sacerdote extiende sus manos y continúa con la siguiente oración.

Si se desea pueden omitirse dos de los primeros tres párrafos, conservando sólo el párrafo que corresponde a la lectura de la Misa.

Padre,
por tu poder has hecho todo de la nada.

En el principio tú creaste el universo
e hiciste a la humanidad a semejanza tuya.

Le diste al hombre la ayuda constante de la mujer
así que hombre y mujer ya no deben ser dos,
sino una sola carne
y tú nos enseñas que lo que tú has unido
no puede ser separado.

o:

Padre, tu has hecho la unión de hombre y mujer tan sagrado
un misterio
que simboliza el matrimonio de Cristo y de su Iglesia.

o:

Padre, por tu plan hombre y mujer están unidos,
y se ha establecido el matrimonio
como la bendición que no fue perdida por el pecado original

o:

WASHED AWAY ON THE FLLOD

Mira con amor a esta mujer, tu hija,
que se une hoy a su esposo en el matrimonio
Te pide tu bendición.

Dale la gracia del amor y la paz
Que siga siempre el ejemplo de las mujeres santas
cuyas alabanzas son cantadas en las escrituras.

Que su esposo confíe en ella
y reconozca que ella es su igual
y heredera con él de la vida de la gracia.

Que él la respete y la ame
como Cristo ama a su esposa, la Iglesia.

Padre,
mantenlos siempre fieles a tus mandamientos.

dales la fe en el matrimonio
y que vivan como ejemplos de vida Cristiana.

Dales la fuerza que viene del Evangelio
para que puedan ser testigos de Cristo a otros.

(Bendícelos con hijos
y ayúdales a ser buenos padres.

Que vivan para ver a los hijos de sus hijos).

Y, después de una larga vida feliz
concédeles abundancia de vida con los santos
en el reino del cielo.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

R. Amén

En el último párrafo de esta oración, pueden omitirse las palabras entre paréntesis cuando las circunstancias lo sugieran, por ejemplo, si la pareja es de edad avanzada.

En la siguiente oración, puede omitirse el párrafo de Padre Santo, tú creaste la humanidad, o puede omitirse el párrafo Padre, para revelar el plan de tu amor, dejando sólo el párrafo que corresponde a la lectura de la Misa. El sacerdote frente a los novios, con las manos juntas, dice:

Oremos al Señor por N. y N.
que vienen al altar de Dios al iniciar
sus vidas matrimoniales
para que siempre estén unidos en el amor de uno al otro
(como ahora comparten en el cuerpo y la sangre de Cristo).

Todos oran en silencio por un breve tiempo. Luego el sacerdote extiende sus manos y continúa:

Padre Santo, tú creaste la humanidad a tu propia imagen
e hiciste que el hombre y la mujer estuvieran unidos como marido y mujer
en unión de cuerpo y corazón para que cumplan con su misión en este mundo.

Padre, para revelar el plan de tu amor,
tú hiciste la unión de marido y mujer
una imagen del pacto que existe entre tú y tu gente

Para cumplir con este sacramento,
el matrimonio de hombre y mujer Cristianos
es un signo de matrimonio entre Cristo y la Iglesia.

Padre, extiende tu mano, y bendice a N. y a N.

Señor, concédeles que empiecen a vivir este sacramento
que compartan los dones de tu amor
y sean uno de corazón y mente
como testigos de tu presencia en el matrimonio,
Ayúdalos a que formen juntos un hogar
(y dales hijos para que sean formados por el evangelio
y tengan un lugar en tu familia).

Bendice a N., tu hija,
para que sea una buena esposa (y madre),
que cuide su hogar,
fiel en amor por su marido,
generosa y amable.

Bendice a N., tu hijo,
para que pueda ser un esposo fiel
(y un buen padre)

Padre, concédeles que acudan juntos a tu mesa
en la tierra,
Para que un día tengan la dicha de compartir tu fiesta
en el cielo.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

R. Amén.

o:

El sacerdote se pone frente a los novios y, con sus manos juntas, dice:

Queridos amigos, pidamos a Dios
su bendición sobre este novio y esta novia (o N. y N.)

Todos oran en silencio por un momento, Luego el sacerdote extiende sus manos y continúa:

Padre Santo, creador del universo,
que hiciste al hombre y a la mujer a tu imagen,
fuente de bendiciones para la vida matrimonial,
humildemente te pedimos por esta mujer
que hoy se une a su marido en este sacramento del matrimonio.

Envía tus bendiciones sobre ella y su esposo
para que juntos disfruten de tus dones del amor matrimonial
(y enriquezcan tu Iglesia con sus hijos).

Señor, que te alaben cuando estén felices
y acudan a ti en sus aflicciones.

Que se alegren por tu ayuda en su trabajo
y que sepan que tú estarás con ellos en sus necesidades.

Que te dediquen sus oraciones en la comunidad de la Iglesia,
y que sean tus testigos en el mundo

Que lleguen a la ancianidad en compañía de sus amigos,
y finalmente vayan al reino del cielo.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

R. Amén.

SIGNO DE PAZ

A las palabras de démonos la paz, la pareja casada y todos los presentes se dan la paz y amor entre sí en una forma adecuada.

COMUNIÓN

La pareja casada puede recibir la comunión en dos formas.

(Ver las indicaciones para la Comunión en el próximo capítulo)

ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor,
en tu amor
nos has dado esta Eucaristía
para unirnos entre nosotros y contigo.

Como has hecho con N. y N.
uno en el sacramento del Matrimonio
(y al compartir el pan y el vino)
hazlos ahora uno en el amor de uno por el otro
te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

Señor,
nosotros que hemos compartido el alimento de tu mesa
oramos por nuestros amigos N. y N.
que se han unido en matrimonio.

Mantenlos cerca de ti siempre.
Que el amor de uno por el otro
proclame a todo el mundo
su fe en ti.

Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor

o:

Todopoderoso Dios,
que el sacrificio que hemos ofrecido
y la Eucaristía que hemos compartido
fortalezca el amor de N. y N.,
y concédenos a todos tu ayuda paternal.

Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor.

BENDICIÓN SOLEMNE

Antes de bendecir a los presentes al final de la Misa, el sacerdote bendice a los novios, usando una de las siguientes formas:

Señor eterno Padre mantenlos en amor de uno al otro,
para que la paz de Cristo esté con ustedes
y esté siempre en su hogar

R. Amén

Que (sus hijos los bendigan),
sus amigos los consuelen
y todos los hombres vivan en paz con ustedes.

R. Amén.

Que siempre sean testigos del amor de Dios en este mundo
para quye los afligidos y los necesitados
encuentren en ustedes amigos generosos
y sean recibidos en la alegría del cielo.

R. Amén.

Que Dios todopoderoso los bendiga,
en el nombre del Padre, del Hijo, + y del Espíritu Santo.

R. Amén.

Que Dios, Padre misericordioso,
les de la gracia
y los bendiga (en sus hijos)

E. Amén

Que el Hijo único de Dios tenga misericordia de ustedes
y les ayude en lo próspero y en lo adverso.

R. Amén

Que el Espíritu Santo de Dios
siempre llene sus corazones de amor

R. Amén

Y que Dios misericordioso bendiga a todos ustedes,
en el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo

R. Amén.

o:

Que el Señor Jesús, que fue invitado a las bodas de Caná,
los bendiga a ustedes y a sus familiares y amigos.

R. Amén.

Que Jesús, que amó a su Iglesia hasta el fin,
siempre llene sus corazones con su amor.

R. Amén.

Que les conceda que, porque creen en su resurección,
puedan esperarlo en júbilo y esperanza.

R. Amén.

Y que el misericordioso Dios bendiga a todos ustedes,
en el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo.

R. Amén

o:

En las diócesis de Estados Unidos puede emplearse la siguiente forma:

Que Dios misericordioso, con su palabra de bendición, una sus corazones en la unión eterna de amor puro.

R. Amén.

Que sus hijos les traigan felicidad, y que su generoso amor por ellos sea correspondido.

R. Amén.

Que la paz de Cristo viva siempre en sus corazones y en su hogar.

Que sus verdaderos amigos estén junto a ustedes, tanto en la alegría como en la tristeza.

Que ustedes estén dispuestos y deseosos de ayudar y confortar a los que acudan a ustedes en sus necesidades.

Y que las bendiciones prometidas a los compasivos les llegue en abundancia.

R. Amén

Que encuentren felicidad y satisfacción en su trabajo. Que los problemas diarios nunca les causen ansiedad exagerada, ni el deseo de posesiones terrenales dominen sus vidas. Sino que el primer deseo de sus corazones sea siempre el bienestar que les espera en la vida celestial.

R. Amén.

Que el señor los bendiga con muchos años de felicidad juntos, para que disfruten de los premios de una vida buena.

Y después que se hayan servido de su lealtad en su reino de la tierra, sean bienvenidos a su reino eterno en el cielo.

R. Amén.

Y que Dios Todopoderoso los bendiga,

en el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo.

R. Amén
Pbro. Pablo Arce Gargollo y James P. Socías

Fuente: www.encuentra.com

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