Controla tu pensamiento

CONTROLAR EL PENSAMIENTO

Hay veces que no podemos concentrarnos en lo que queremos pensar. En otras ocasiones lo que ocurre es que nuestros pensamientos nos asaltan una y otra vez. ¿Cómo podemos educar nuestros pensamientos? ¿Qué tenemos que hacer para que guiemos nuestros pensamientos y los podamos controlar y no sean ellos los que nos controlen?

Nuestra mente se alimenta de los pensamientos que le damos. Hay situaciones en las que parece como si los pensamientos tuviesen voluntad propia, y que se niegan a obedecer los mandatos que le damos.
Los pensamientos que no podemos controlar nos están machacando durante todo el día y la noche y contaminan nuestras actividades habituales.

¿Qué podemos hacer para guiar nuestro pensamiento hacia lo que nosotros de verdad queremos?

Hay que tener en cuenta varias cosas importantes:
– El pensamiento se ocupa de aquello que nos pre-ocupa. El pensamiento viene porque anteriormente nosotros lo hemos registrado en nuestra mente como algo importante o pendiente de solución.
– Normalmente el pensamiento se queda en las cosas que estamos haciendo. Cuando tenemos “algo en la cabeza” sin hacer nada tiende a dispersarse.
– El pensamiento y su actividad están relacionados directamente con el estado físico de la persona. A mayor bienestar y relajación mayor calidad de pensamiento, a mayor cansancio menor actividad y calidad.
– El pensamiento está directamente influido por la cantidad y complejidad de las informaciones que procesa nuestra mente, así como el impacto emocional que generan esas informaciones. Las cosas son como te las tomas.
– El pensamiento está directamente influido por la motivación y las prioridades de la persona que lo gobierna o intenta guiarlo.

¿Cómo guiar y educar el pensamiento?
– No cargar inútilmente la mente. En lugar de recordar es mejor apuntar las cosas, de esta manera no sobrecargamos nuestra mente.
– Saber qué es lo que uno quiere y cómo lo quiere.
– Hacer ejercicios de concentración con frecuencia.
– La relajación es una práctica que te ayudará a reducir el cansancio y la tensión física, y te dará una mayor capacidad para guiar tu pensamiento.

¿Qué necesitamos tener en cuenta para controlar nuestro pensamiento?
– La manera de pensar y de tratar nuestros pensamientos no se cambia de la noche a la mañana. La primera condición es darse tiempo.
– Hay que tener serenidad para no producir nuevos pensamientos que todavía compliquen más la tarea del control de pensamientos.
– Si después de intentar distintas cosas y de darse tiempo no se consigue controlar los pensamientos, lo mejor es acudir a un profesional que te ayude.
– Hay que tener siempre la esperanza y la confianza en nuestra posibilidad de cambio.
– Sólo cambia quien quiere cambiar.

Fuente: www.buzoncatolico.org

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