Consagración de las familias a la Divina Misericordia

Diversas personas en las que tengo plena confianza, han tenido el convencimiento profundo de que Nuestro Señor deseaba urgentemente la Consagración pública de España (y otros países) a la Divina Misericordia, haciendo eco a la Consagración que hizo Juan Pablo II del mundo entero en Polonia el 17 de agosto del 2002, con el fin de aminorar una serie de acontecimientos dolorosos muy próximos a suceder y que vienen siendo anunciados desde hace años.

Las gestiones que se han realizado ante las autoridades eclesiásticas todavía no han conseguido concretar este objetivo. El tiempo pasa y los sucesos anunciados se acercan a pasos agigantados, por lo que en vez de esperar sin más a que todo ocurra, he pensado que quizás puede ayudar a los deseos de paz y no de aflicción del Señor realizar la Consagración privada personal y familiar de cientos o miles de familias de forma que, además de pedir la protección para los que más queremos, la suma de muchos pocos produzca ese mucho que todos deseamos de protección divina para nuestra nación.

Si visitas la página web:

http://www.consagraciondivinamisericordia.org

encontrarás información complementaria para comprender con mayor profundidad la importancia de esta iniciativa y, si lo consideras oportuno, sumarte a ella y difundirla del modo que consideres adecuado. De nuevo te reitero que personalmente le doy la máxima importancia y urgencia: pienso que hablamos de un plazo de pocas semanas.

fuente: /www.psicologoscatolicos.com

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