Manifestación en Argentina por el matrimonio con el apoyo episcopal

 

Convoca el Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal

BUENOS AIRES, martes, 22 junio 2010 (ZENIT.org-Aica).- Con el lema “Queremos mamá y papá para nuestros hijos”, el martes 13 de julio próximo, a partir de las 18.30, habrá una manifestación frente al Congreso de la Nación a favor del matrimonio entre hombre y mujer, en la víspera del tratamiento en el Senado Nacional del controvertido proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo.

La convocatoria, efectuada por el Departamento de Laicos (DEPLAI) de la Conferencia Episcopal Argentina, conjuntamente con otras organizaciones laicales y credos, y que cuenta con el apoyo del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, tiene carácter nacional.

Así como el acto central se realizará en Buenos Aires en la Plaza de los Dos Congresos, se convoca a realizar un acto ciudadano por la familia en todas las ciudades capitales del país, ya sea en las plazas, frente a las legislaturas o gobernaciones, con banderas argentinas y consignas positivas para el matrimonio varón-mujer.

El doctor Justo Carbajales, director ejecutivo del DEPLAI, explicó que “así como el pasado 8 de mayo, en la celebración del Bicentenario de la Patria en Luján, pudimos demostrar nuestra unidad como laicos con el encendido de una vela y el rezo de una oración, sugerimos que también el martes 13 de julio nos unamos otra vez a las 18.30 en todo el país.

“El motivo de la convocatoria -señaló- es que los legisladores escuchen también nuestra voz un día antes de la votación del Proyecto de Ley que incluye el matrimonio de parejas conformadas por personas del mismo sexo.”

zenit.org

Deja un comentario

1 comentarios

  1. El colectivo homosexual no es homogéneo: abarca literatos, artistas, profesionales, trabajadores, personas ocupadas en su superación individual y social y en el bienestar de sus allegados; que las diferencian- en la afectividad y voluptuosidad- de quienes hacen del travestismo, en cierto número, un ejercicio de la prostitución y de otros que desde la transexualidad hormonal o quirúrgica llegan a un ejemplo de monstruosidad por elección. De cualquier manera aún diferenciando ‘promiscuos’, ¿debemos aceptar un experimento a costa de niños que necesitan padre y madre y que así correrán el riesgo de sufrir desde sus más tempranas vivencias, ejemplos que decidan su desviación sexual a partir de la adopción? Algunos rigoristas a su propio gusto ven detrás de comentarios como el presente, tendencias sexistas y homofóbicas. El término homofobia define el “temor” o aversión “obsesiva” hacia la homosexualidad y quienes la practican. No debe confundirse con una fobia la aversión hacia la homosexualidad- con sus variantes- como tampoco la aversión hacia el pecado.
    En un exceso sicologista- generalmente- no se reconoce como fobia el rechazo, repugnancia, la aversión obsesiva y el temor que experimenta e impiden a la persona homosexual, desear o mantener verdaderas relaciones sexuales con una persona del otro sexo.
    Tampoco se habla de la fobia hacia la propia identidad biológica, en personas que alteran con recursos bioquímicos y quirúrgicos su apariencia sexual, aun procurando mantener una que corresponda a ambos sexos.
    ¿Cuáles reivindicaciones pueden plantear las personas homosexuales frente a quienes no los odiamos? Para ellos también es la Redención. Todos debemos ser hermanos en Jesucristo.
    Muchas personas homosexuales afirman que hacen una elección y optando por ser diferentes pretenden ‘igualdades’ contradictorias. La adopción- es un derecho del niño por su interés superior- mientras que para sus potenciales padres adoptivos pasa a ser un privilegio. No es negociable el futuro de los más indefensos desde su concepción e infancia; para que nadie en el futuro justifique algún comportamiento marginal, con el argumento de haber sido entregado por la sociedad a un insensato experimento de ‘ingeniería familiar’ haciéndolo pasible de la discriminación íntima y social de su entorno.
    Neguémonos a que se legalice la promoción de familias de segunda clase.
    AHORA también es necesario que en Bs. As. ‘todos’ vayamos al Congreso el 13 (18:30 hs.), para que no se equipare el matrimonio y familia de varón y mujer con la unión sensual homosexual y para que no se confundan los intereses particulares de unas pocas personas con los derechos verdaderamente legítimos de los niños.

Deja tu comentario


[ Ctrl + Enter ]