Los jóvenes de la Generación Ni-Ni han dejado de creer en ellos mismos

 

Por Laura Gómez

Elsa Punset, experta en inteligencia emocional, en el simposio de Acade

Elsa Punset enfoca el fracaso escolar y la desmotivación juvenil desde la inteligencia emocional. Frases como ‘no sabemos para qué servimos’ o ‘nacimos sin fe’ son extractos del blog del programa televisivo Generación Ni-Ni –ni estudio, ni trabajo–, que la experta en inteligencia emocional, Elsa Punset, llevó al simposio de Acade como muestra para analizar a los jóvenes desde el punto de vista de las emociones.

Previamente su compañero de mesa, Tomás Ortiz, había hablado de la adolescencia como un período en el que se desarrollan los cables que conectan neuronas, explicando que, “si en la infancia no se establecen los caminos para aprender, los jóvenes tendrán problemas para entenderse a sí mismos y a la sociedad; tendrán muchos cables pero no sabrán qué hacer con ellos ”. “Yo quiero dar un enfoque distinto –dijo Punset tras oír a su compañero– y decir qué podemos hacer para motivar a los chicos”.

Las claves, según la ponente, son: recordar que los pilares básicos del bienestar son la afectividad y la sensación de control que cada uno necesita tener sobre su vida; ofrecer desde la escuela habilidades sociales y emocionales que enseñen a vivir; también hay que fomentar el trabajo social, porque los jóvenes sólo se miran a sí mismos y está comprobado que las personas son más felices cuando hacen algo por los demás, se sienten útiles y les ayuda a tener esa sensación de control. Según Punset, “tardamos seis o siete años en conformar los grandes patrones emocionales, que se resumen en el amor –aprendemos cómo nos quieren los demás– y la curiosidad –a través de ella decidimos si este mundo vale la pena o es mejor defenderse de él–. A partir de ahí empezamos a desarrollar la capacidad de superar obstáculos o resiliencia.

Pero sólo sobrevivir no es suficiente y un punto en común que encuentra Punset en estos jóvenes Ni-Ni es que no creen en sí mismos. “He echado de menos en el Pacto que se exprese el derecho a buscar la felicidad. Es muy importante tener un sueño y para que no sea inalcanzable es necesario enseñar a los chavales a dividir esa meta en submetas para que tengan la sensación de ir acercándose”.

Además, dijo, “según la OMS, una de cada cinco personas tendrá una enfermedad mental discapacitante en 2020, muchas de origen emocional”.

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