El estudio de nuestros hijos

¡Vaya tema que hemos elegido esta semana! Menuda preocupación para los padres el estudio de nuestros hijos y cómo ayudarles. ¡Quién tuviera una varita mágica para solucionar este problema!

Sin ánimo de dar consejos, que a unos les pueden venir bien y a otros no tanto, sí me gustaría compartir con nuestros lectores algunas reflexiones que espero les ayuden a resolver, o al menos mitigar este problema.

En primer lugar los estímulos educativos de la familia y el centro, deberán ir en la misma dirección para que se refuercen, de lo contrario, la influencia de unos pueden neutralizar el influjo de los otros.

Debemos valorar más en nuestros hijos el esfuerzo que los resultados, pues el esfuerzo y el trabajo, son la base de la educación. Cuando nuestros hijos trabajan, los resultados tienen que llegar, aunque es difícil de aceptar, es preferible que nuestros hijos aprendan, porque entonces, lo normal es que aprueben.

Según sus posibilidades

Debemos exigirles de acuerdo con sus posibilidades y limitaciones todo lo que puedan dar de sí, no basta con aprobar si pueden conseguir un sobresaliente, sus posibilidades vendrán dadas por su capacidad y por el esfuerzo que desarrollen.

Siempre es mejor un alumno menos inteligente pero trabajador que uno inteligente pero vago.

Debemos proporcionarles un ambiente adecuado para que puedan estudiar en casa en las mejores condiciones, cómodamente, sin ruidos, interrupciones de llamadas de amigos, música, teléfono, televisión, etc.

Debemos interesarnos con frecuencia por su trabajo y rendimiento, no de evaluación en evaluación, si los animamos y nos preocupamos por sus estudios y problemas académicos, el esfuerzo y el trabajo lo realizarán mejor.

El ambiente de estudio en casa es fundamental, porque predispone al trabajo intelectual e influye en su comportamiento, la pena es que muchos padres no disponemos de tiempo para acompañar a nuestros hijos en las horas en que estudian por problemas de trabajo.

No podemos estudiar por ellos

Debemos procurar que nuestros hijos tengan autonomía en el estudio, los padres tenemos que ofrecerles colaboración en todo lo que podamos, orientar ante las dudas si podemos hacerlo, pero lo que no podemos hacer es estudiar por ellos.

Debemos evitar las descalificaciones personales y si hay problemas, abordarlos como un reto a superar.

Otras consideraciones importantes pueden ser si es mejor estudiar solos o con algún o algunos compañeros.

A veces no sabemos si es conveniente que en alguna asignatura reciban clases particulares o los inscribamos en alguna academia, creo que en estos casos, sería conveniente consultarlo con el tutor.

Consultar con el tutor

Visitar al profesor tutor al menos una vez al trimestre porque es el profesional que seguro que sabe más de nuestro hijo y nos podrá orientar sobre cómo poder ayudarle.

Aunque podríamos hablar de otros muchos aspectos que pueden ayudar a que el estudio de nuestros hijos sea de lo más fructífero en cuanto a resultados académicos, si éstos no son como quisiéramos, conviene no echarles en cara continuamente los malos rendimientos. Incluso en el fracaso conviene dejar sentir nuestra fe en nuestros hijos. Esta confianza, les fortalecerá y les ayudará para esforzarse más y conseguir mejores resultados que sin duda, nos harán más felices a todos.

Francisco Javier López de Lerma Entonado
Profesor

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