La generosidad es clave para la estabilidad matrimonial

Maria Pilar Mejicano – FADEP News, 17 de septiembre 2012.

Los actos de generosidad con el cónyuge son claves para mantener la estabilidad del matrimonio, según un documento publicado por los investigadores Jeffrey Dew, de la Universidad del Estado de Utah, y Bradford Wilcox, de la Universidad de Virginia.

Esta generosidad, según sostienen los expertos, debe concretarse en la entrega de cosas buenas al otro, la expresión del cariño y el perdón frecuente. “Los pequeños actos conyugales positivos pueden asociarse más con la calidad conyugal que los grandes gestos de generosidad, que resultan mucho más infrecuentes”, añaden.
Para la realización de la investigación, Dew y Wilcox manejaron datos de la ‘Encuesta de Generosidad Matrimonial’ (SMG, del inglés ‘Survey of Marital Generosity’), que fue realizada entre diciembre de 2010 y 2011 para medir la experiencia de las parejas casadas en distintos aspectos como la generosidad, el sacrificio y la calidad de su matrimonio. De la misma valoraron el papel de la generosidad en el matrimonio entre 2, 870 hombres y mujeres.
Un dato importante de resaltar fue que las parejas que expresaron mayores actos de generosidad fueron aquellas con hijos. Un estudio anterior publicado por The National Marriage Project, acerca del significado de la paternidad para el matrimonio, reflejó que las parejas casadas encuentran mayor significado y proposito en sus vidas cuando tienen hijos.
Sin duda la paternidad alienta la felicidad de los cónyuges. Pero, independientemente de ello, aun cuando las parejas puedan o no concebir, es necesario fomentar el amor através de pequeños actos de generosidad que demuestren porque la otra persona les importa.

 

 

Para educar mejor: no olvides, primero espos@ y luego madre/padre

Es muy fácil que, con la vida que llevamos, nos volquemos en nuestros hijos en los ratos libres que nos quedan y olvidemos por arte de magia al marido (o el marido a nosotras). Por eso, es muy bueno recordar que primero nos casamos y luego vinieron los hijos, que en unos años se irán (es ley de vida y lo deseable). Así que, la mejor inversión es dedicarnos tiempo marido y mujer. Además de ser el mejor legado que les podemos dejar: ver que somos uno, que educamos juntos (aunque esté más presente uno u otro), que no nos contradecimos, que… ¡¡¡nos queremos!!!…, no sólo nos soportamos.

Unos padres que demuestran a los hijos que se quieren, que se dedican tiempo, que se escuchan…, no os quepa duda que tendrán unos hijos que sigan su estela y que escucharán a los demás y en el futuro a su novi@, a su marido/mujer……. No sabéis la de cosas que aprenden nuestros hijos sólo viendo cómo nos queremos y cómo nos esforzarnos por queremos…. ¡¡¡no nos engañemos, pues a veces hay que proponérselo!!!

 

¿Cómo es el amor verdadero?

El amor verdadero es permanente, profundo, complejo, motivado, activo, positivo, orientado, con perspectiva de pasado, presente y futuro. Para que exista un amor auténtico se necesitan grandes dosis de madurez por parte de los enamorados.

El amor es mucho más que un sentimiento, pues éste puede ser superficial, pasajero, simple, inmotivado, impulsivo, arrítmico…

Hoy en día escuchamos que el motivo para hacer algo o dejar de hacer es “me apetece” o “no me apetece”. Querer de verdad al otro es “querer querer”, ¡quiero quererte aunque no me apetezca! Aunque hoy no lo sienta, porque el amor esforzado es el que merece la pena, el que nos hace felices a la vuelta de los años.

¿Quién es más libre: quien hace lo que quiere o quien quiere lo que hace?

 

¿Se puede perder el amor?

. Porque el amor es cosa de voluntad y el acto más propio de la voluntad es el querer, que es libre. Queremos siempre lo que queremos querer. Somos libres porque podemos querer lo que queramos. QUEREMOS CON EL CORAZÓN PERO TAMBIÉN CON LA CABEZA (es muy bueno que expliquéis bien esta idea a los hijos cuando empiezan con el tonteo de los novios, así se casarían más maduros).

El amor romántico de verdad es aquel que dice “te quiero tanto, que te pongo todo por encima, aunque en este momento ‘no me apetezca’”.

 

Modos de unirse

Existen distintos modos de unirse: unos nos benefician y otros nos deterioran.

En todo matrimonio hay ideas buenas y malas sobre el amor, que cada pareja debemos descubrir para crecer. Por ejemplo, idea mala: si mi ‘fulanito’ me ama tiene que darse cuenta de lo que me ocurre (típico de mujer: bajadita de ojos y que el otro descubra que estoy enfadada)… siempre debería entenderme. Sin mediar palabra, juzgamos al cónyuge y nos deprimimos sin razón. Es más práctico hablar y decir “tengo un soberano enfado y quiero que me escuches”, y así el otro sabe a qué atenerse.

Para amar conviene saber amar y aquí vienen los ‘modos de vivir la unión’:

  Fusión: en química diríamos que dos materiales se funden y se convierten en uno nuevo. Se pierden las diferencias. Esto NUNCA debe ocurrir en el matrimonio. Al casarnos no debe desaparecer la persona que éramos. Al principio puede parecer un matrimonio modelo, pero al final no os quepa duda que estalla. Todos necesitamos sentirnos reconocidos por nuestra manera de ser. Para poder estar juntos debemos poder opinar, aunque en algún momento surja el conflicto. Hablar, escuchar, fiarse de la versión del otro y al final tomar decisiones conjuntas, asumidas por los dos. De lo contrario el amor pasa a sentirse como una prisión, y de ahí aflora el sentimiento de ¡siempre hago lo que él/ella quiere! Y llega la separación.

-   Asimilación: el grande hace desaparecer al pequeño, es como si tiramos un vaso de fanta en una piscina… ¡desaparece! Son esas relaciones en las que uno es admirado y el otro el admirador. El primero cada vez será más poderoso, déspota, intransigente y el segundo, débil y anulado. Esta unión no es un encuentro de dos almas. No existe enriquecimiento, porque no hay contraste. El poderoso cae en una constante reafirmación de sí mismo, sin posibilidad de novedad ni crecimiento, mientras el débil va perdiendo fuerza. Los hijos viven un ‘infierno’ y sólo desean irse de casa. Solución: el débil debe empezar a confiar y creer en lo que él/ella puede aportar y el poderoso salir de su estancamiento y valorar a la persona con la que vive como fuente de enriquecimiento personal.

-   Participación: son los matrimonios con aficiones comunes; están de acuerdo en todo, pero acaban discutiendo. Desconocen lo que puede ser la unión en la diferencia. La participación es un ‘modo humano’ de unión (no así las otras), PERO no en el matrimonio, pues les une lo que tienen en común, no se unen las personas en su totalidad. Es como estar unido al coro de mi parroquia porque a todos nos gusta cantar. Al final siempre surgen diferencias: modo de entender las cosas, prioridades… Vemos la divergencia como algo peligroso, en lugar de verlo como una posibilidad de la creatividad. Pensamos que cuanto más iguales seamos mas unidos estaremos. Anulamos así las identidades, provocando las frustraciones individuales y la falta de crecimiento intra y extra matrimonial. Solución: descubrir que la unión conyugal no está sólo en los que nos une, sino en que ‘queremos’ vivir esa unión.

En la relación conyugal las identidades personales no son un enemigo, sino la posibilidad de la unión. Saber o ver que tu identidad me cautiva, no para rendirme a ella, no para ser igual que tú, sino para ofrecer juntos una riqueza mayor. Esto sería un modo de unión llamado COMUNIÓN.

-   Comunión: entre un hombre y una mujer las diferencias estructurales obligan a una salida de sí continua. El entendimiento no es espontáneo, supone un trabajo, una búsqueda del otro, una revisión del planteamiento propio de las cosas.

 

Posiblemente tu ÚNICA decisión libre

Posiblemente, la elección de tu marido/mujer puede ser la única (o de las poquitas) decisión libre que tomes en la vida. La familia en la que creciste no la elegiste; los hijos nos vienen dados, no los pedimos a la carta (aunque desgraciadamente la ciencia va dando sus posibilidades), el trabajo para la gran mayoría no ha sido “quiero trabajar aquí”, sino hago mil entrevista y ¡¡¡por favor que me contraten en alguna!!!… Por tanto, sé inteligente: si tú has escogido a tu mujercita o a tu maridito… ¡¡¡cuida tu elección!!! Mima el amor a tu pareja como lo haría con un jardín de flores: riégalo, protégelo del frío y del extremo calor, no dejes que lo pisotee nadie, arranca las hojas feas para cuidar su imagen….

Así, ante la clásica pregunta de tu querido hijito: “mami/papi, ¿a quién quieres más a papá o a mí?”… ¡¡¡no caigas!!! La respuesta debe ser tajante: a papá por supuesto, pues a él lo elegí yo y tú me has sido dado. No hemos elegido a los hijos, entonces… ¿por qué invertimos los mejores años de nuestra vida en ellos descuidando ‘nuestra inversión’?

Los hijos tarde o temprano volaran y si no nos hemos preocupado de hablar cada día un poco, de conocernos, de amarnos… cuando estemos de nuevo solos (como de recién casados) nos encontraremos viviendo con un desconocido/da. ¿O crees que el hombre/mujer con el que te casaste a los 25/30 años, será la misma persona a los 50?

Es necesario fomentar el amor a través de los pequeños detalles, actos de generosidad que demuestren por qué la otra persona nos importa. (Leer documento adjunto).

Nos casamos libremente, por tanto, recibir al otro y entregarnos a él/ella debe hacerse libremente CADA DÍA. Pero no nos engañemos: quererlo libremente no quita superar nuestros egoísmos o trabajar cada día por el amor.

OBJETIVO:

-   HABLAR 10 MINUTOS CADA DÍA SIN INTERFERENCIAS: ni móviles, ni ordenadores, sin niños, con la TV apagada y sin despachar. De vuestras cosas.

-   UNA VEZ AL MES SALIR JUNTOS SIN AMIGOS: a cenar como os arreglaríais si fueseis con amigos, ella pintada y él afeitado, con ropa bonita, con el pelo cuidado…

-   UNA VEZ AL AÑO FIN DE SEMANA ROMÁNTICO: antes de la crisis os diría una vez al trimestre, pero hasta los recortes llegan al romanticismo. Y ni se os ocurra estar constantemente llamando para ver si están bien los niños, ni hablar todo el tiempo de ellos. Tus hijos están bien, si tú lo estás y para eso padre y madre os debéis cuidar mucho, debéis de ser los primeros y así ellos serán felices.

Límites en el uso de Internet: ¿Deben los padres controlar, vigilar o prohibir?

Daniel Rama y Dr. Carlos Chiclana- 07 Marzo 2012

La relación padres-hijos en el aprendizaje del uso de internet puede resultar similar a cualquier otra situación de la vida, con los matices tecnológicos y de diferencias generacionales que se dan frente al ordenador o los dispositivos móviles.  Sabemos que los padres son insustituibles en la educación de sus hijos y particularmente en el desarrollo de la constancia, la motivación para el éxito y en el comportamiento autoafirmativo y analítico orientado a la resolución de problemas.

Si esto lo haces en tantos ámbitos, también lo puedes hacer frente a las pantallas. La influencia de los padres abarca prácticamente la totalidad de los comportamientos, conductas y desarrollos de sus hijos. Lo habitual es que los padres queramos educar y guiar a nuestro hijo hacia la felicidad, y el mejor vehículo para llevarlo a cabo es una buena comunicación. Nos comunicamos de muchas maneras que podemos agrupar en tres: informativa, racional y emotiva o profunda.

En la informativa (“modo telediario”) informamos de lo que ha pasado o de lo que queremos que pase, sin dejar claro qué supone la noticia para el niño y en ocasiones ni tan siquiera para nosotros: “en internet hay mucha gente que utiliza una personalidad falsa”. No se sabe si es bueno o malo, si papá y mamá también tienen una identidad falsa o si me están dando una idea para que yo lo haga.

La comunicación racional se utiliza cuando junto con los datos también se trasmiten algunas consideraciones de tipo reflexivo o intelectual. Se suele utilizar como herramienta para transmitir pautas, valores y normas. Frases como “deberías… porque…” ó “hacemos esto para…” son algunos ejemplos.

El modo emotivo transmite sentimientos, afectos, emociones y estados de ánimo junto con la información básica, facilitando la comprensión cuando es coherente y proporcionada con la situación: “estarás más a gusto en la red si habitualmente sabes con quién estás chateando realmente”.

Nos puede ayudar saber manejar los tres estilos comunicativos, porque son útiles para distintos momentos. Cada uno puede elegir cómo quiere comunicarse con su hijo ante cada situación y armonizar elementos de las tres maneras para facilitar una buena conexión con él. Quizá la mejor comunicación sea la que unifica los tres canales de comunicación en una experiencia compartida.

Actualmente internet es parte de la vida de muchos niños, como fuente de información, entretenimiento y formación. Los padres podemos mirar a otro lado, dejarles solos en la red, delegar en el colegio esta tarea o participar con ellos en el aprendizaje y ser también protagonistas de esta parte del desarrollo de su vida.

Los estudios sugieren que algunos niños pueden experimentar problemas psicológicos como el aislamiento social, depresión, soledad, relacionados con su uso del ordenador. Casualmente (o quizá causalmente) las familias de estos niños y adolescentes se caracterizan por una presencia pasiva ante el uso de sus hijos del ordenador.

¿Qué debemos hacer los padres? ¿Controlar? ¿Vigilar? ¿Prohibir? Un padre tiene en sus manos la preciosa tarea de educar y guiar a su hijo. En ocasiones necesita poner límites, controlarle y vigilarle para que no se caiga a la piscina y se ahogue, para que no meta los dedos en el enchufe o para que no le atropellen porque cruza corriendo sin mirar.

Respecto a las nuevas tecnologías nos encontramos ante una situación similar. Para poder ayudarle mejor es necesario que conozcamos aspectos básicos de las redes sociales, cuentas de correo electrónico o chats. En los pueblos pequeños juegas en medio de la calle, pero no lo haces igual en la Diagonal de Barcelona ni en la Castellana de Madrid. ¿Dejarías a tus hijos solos en medio de la calle antes de que aprendan a manejarse? ¿Y en internet?

Los límites de la valla en torno la piscina, los límites en la hora de estar despierto, los límites en el número de onzas de chocolate que comen nuestros hijos ¿son manías o tienen un sentido? Lo ideal sería que los hijos supieran ya todos estos detalles, pero lo normal es que sea necesario enseñarles a nadar, a cuidarse o a comer con mesura y mientras, necesitamos poner límites para cuidarles.

Si un padre fija una hora de vuelta cuando su hijo queda el viernes por la tarde con sus amigos, y le aconseja dónde ir, en el mundo de las nuevas tecnologías podría hacer lo mismo, para enseñarle a armonizar esta actividad con el resto de sus ocupaciones, obligaciones e intereses.

Aunque más que la charla que le demos, lo que de verdad le llega es el ejemplo. Si ve que apagas la blackberry o el i-phone para estar en casa, que durante las comidas no atiendes a los SMS o los WhatsApp o si observa cómo empleas internet para actividades útiles (hacer la compra, mirar una información necesaria para otra actividad, leer noticias u otras) es probable que lo entienda mucho mejor.

Además se le pueden dar ideas como no dar determinados datos personales o fijar un horario en el uso de internet, en el que se especifiquen horas de trabajo con el ordenador y horas de ocio.
Vigilar es “velar sobre alguien o algo, o atender exacta y cuidadosamente a él o a ello”. Vigilamos su crecimiento, sus vacunas, su alimentación, su desarrollo intelectual, su vestimenta… Podemos entender que nos interese atender cuidadosamente a nuestros hijos también en se desarrollo y crecimiento on-line. Si vas a ver cómo juega al fútbol el sábado por la mañana, también podrías ir a ver cómo juega con ordenador el sábado por la tarde.

Sentarte al lado de tu hijo para enseñarle como se puede utilizar internet tendrá normalmente consecuencias muy positivas. Quizás sea la tarea que más tiempo ocupe. Seguramente sea la más educativa y reforzadora. Una madre me contaba: “Me senté con mi hija a buscar unas fotos de plantas para un trabajo de “Conocimiento del medio”. Conforme buscábamos en Google Imágenes nos quedábamos sorprendidas de las fotos que nos aparecían, de las plantas muy buenas y de otros “asuntos” también. ¡Qué bien que estaba yo con ella!, pudimos hacerlo juntas y explicarle cómo podía detenerse en esas imágenes pornográficas –que a mí también me llamaban la atención- o cómo podía seguir con lo que estábamos haciendo”.

¿Y controlar? El control puede ejercerse de forma activa instalando filtros que protejan a nuestros hijos de contenidos que no son de interés para su maduración en cada momento o de forma pasiva viendo el historial de exploración de Internet para poder hablar después con ellos del uso que hacen de Internet.

Cuando son más pequeños esta relación puede estar basada en la imposición de límites, pero la realidad es que nuestros hijos saben y van a saber más sobre las nuevas tecnologías que nosotros. Así las cosas, quizá sea más beneficioso para todos navegar desde el principio con ellos. Mi sobrino con tres años era capaz de encender el ordenador, abrir el explorer y buscar en el historial el link de Youtube donde ver los vídeos de Mickey.

Conforme vaya creciendo, seguramente ampliará la confianza fomentada en el niño, de manera que se reducirán el número de prohibiciones, manteniendo el control y la vigilancia. Al igual que cuando les enseñamos a montar en bicicleta: primero un triciclo con palo, luego triciclo libre, después bici con dos ruedines, más adelante un solo ruedín y al final sin ruedines y él solo por la calle.

Cuando esto suceda, es importante estar atento a la interferencia que puede causar el uso excesivo de internet en el rendimiento escolar y la vida social de nuestros hijos. El otro día me encontré un grupo de adolescentes “tomando café juntos” en una cafetería. Tomando café estaban, juntos todavía me que queda la duda porque todos miraban a su smartphone.

Como veis no hay soluciones mágicas, cada hijo es un mundo especial y requerirá una atención particular y delicada, también en su aprendizaje del uso de las nuevas tecnologías.

 

Fuente

El amor conyugal, la generación humana y la educación de los hijos

Una parte importante de las familias, están sufriendo en la actualidad unas quiebras enormemente importantes.

Juan Pablo II decía que la familia es el futuro de la humanidad. Hay que hacer brillar el plan maravilloso de Dios sobre:

 

-El amor conyugal.

-La generación.

-La educación de los hijos.

 

Amor conyugal.- La mejor forma de hacerlo brillar es mostrarlo con la propia vida, con el propio testimonio. Se trata de reconstruir la sociedad a través de la familia. Los cristianos tenemos que evangelizar a través de la familia.

¿Por qué es tan importante?

Los hombres somos hijos de Dios, somos la creación predilecta de Dios. Toda la creación está hecha para el hombre, y solo el hombre tiene vida espiritual. Es una criatura maravillosamente amada por Dios.

 

La generación humana, es un designio paternal. Dios se sirve de un cauce maravilloso: la paternidad y la maternidad, para tener hijos. Dios tiene hijos en nosotras. Esto nos permite enfocar la familia con una luz muy alta.

El ser humano recibe su condición biológica, su condición humana y su condición espiritual germinalmente, y tiene un tiempo de desarrollo para llegar a plenitud. La humanidad potencial, hay que educarla.

La condición espiritual hay que llegar a desarrollarla. Una vez recibida su condición de hijo de Dios por el Bautismo, hay que desarrollar la condición de hijo de Dios. El ámbito en el que se desarrolla todo esto, es en la familia. Este es el ambiente propicio en el que el ser humano ha llegado a su plenitud.

Requiere unas condiciones preestablecidas por Dios para que pueda suceder esto. Dios ha establecido un modo concreto de tener hijos. Dios es Padre y tiene un plan. Los hijos no se “echan” al mundo. La plenitud del ser humano  -y por tanto de la sociedad-, es la que respeta el plan de Dios.

 

Un segundo apartado: hay que mirar a Jesucristo, no a ningún código. Para configurar una familia, hay que fijarse en su Familia: la Sagrada Familia.

Sabemos muchísimo de la Sagrada Familia, pues está explicitada perfectamente en el Evangelio. Para tener un modelo, no hay más que mirar el hogar de Nazaret.

Primera luz: el amor esponsal. Cuando María recibió al Arcángel San Gabriel, Ella estaba con un verdadero compromiso matrimonial, aunque S. José y Ella no cohabitaran. No eran una pareja de hecho. Se nos muestra a un José amando profundamente a la Virgen.

Jesús amaba a José y a María. El Evangelio nos muestra que vivían juntos. Es un espacio de amor, de generosidad, de valentía, de responsabilidad… Nos muestra el Señor unas características esenciales, y otras no esenciales.

No esenciales: el relieve social, la comodidad, la seguridad anclada en circunstancias humanas…Vete a Egipto –le pidió Dios- y se fue. No le dijo: pregunta por Jesua y te dará trabajo…Tampoco son obstáculos las dificultades, ni el dolor, ni la enfermedad, ni la muerte. Eso tampoco rompe el camino de plenitud.

 

El matrimonio y la familia como vocación divina.

 

Dios tiene un plan para cada uno. Cada uno somos hijos únicos de Dios. Cada ser humano tiene un camino diseñado por Dios desde toda la eternidad.

En una vida, los elementos fundamentales que me han sido dados, son vocacionales. Por ej, la artrosis. Hay otras que -desde que las acepto-, son vocacionales. Por ej, el marido. Es o con él, o con nadie… Por querer de Dios que ha pasado por mi libertad, eso es mi camino de plenitud. No se puede desesperar porque no se alcanzan aspiraciones. Las estructuras vocacionales son las cosas inmutables, El camino divino es de transformación. La felicidad es un don que se nos ofrece y que hay que saber recibir, cambiando mi propia manera de ser. Cuando uno va al matrimonio esperando recibir, lo que hay que hacer es cambiar. El amor es asimétrico, y nos empeñamos en hacerlo simétrico. Uno da “x”, y espera “x” o dos “x”.

Yo te quiero porque te quiero, no te quiero porque me quieres. He invertido mi libertad y mi capacidad de amar, en ti. Supone una transformación en capacidad de amar porque me he comprometido a amarte. Si no puedes todavía, esperaré. Hay que creerse que el matrimonio es un camino de santidad. El abc del amor, es el desinterés. Dejar que la gracia de Dios macere mi corazón para transformarme. Santa Mónica estaba casada con un sinvergüenza, y después de llorar y rezar toda su vida, consiguió que se convirtiera en su lecho de muerte. Ante el defecto de la felicidad, la respuesta no es apartarse sino conformarse. Tengo derecho a la felicidad, pero no la voy a encontrar en otra parte. La felicidad máxima está en lo vocacional. El sentimiento no es una fuente que mana siempre. La lealtad es fundamental para el amor. Cuando nos ponemos en el centro de todo, se echa todo a perder.

El matrimonio es cosa de tres: es un compromiso de Dios con los hombres para enseñarnos a amarnos siempre. Entre una piscina olímpica y una fuente, es mejor una fuente. El amor de unión de hecho, es amor piscina. El amor cristiano, es un amor fuente. Mi amor a Dios, se convierte en amor a mi marido. Dos personas casadas que están cerca de Dios, tienen mucha garantía. En la medida en que mi amor espiritual mejora, mejora el amor a mi marido.

 

Construir el amor conyugal

Algo tan grande no es gratis. Nada de lo que es fácil vale mucho, por tanto el amor hay que cultivarlo. Dios quiere que nos queramos, que se cultive el amor mutuo. Hay que ir reconstruyendo el amor.

Hay que defender el amor mutuo. El amor lo pueden robar, es frágil. Hay que mantener al marido enamorado, y mantenerse enamorada del marido. Quien pierde el enamoramiento, no lo ha defendido culpablemente, pero todo tiene arreglo

Cuando pensamos que lo más importante es el amor a los hijos, estamos equivocados. La primera necesidad de los hijos, es ver el amor entre su padre y su madre.

Tener realismo: a este marido es al que tengo que amar. No seré capaz de amar verdaderamente, nada más que a este, a esta…Eso sí, arreglada. A veces tenemos gastritis por no conformarme con lo que me ha tocado.

Buscar siempre un proyecto común, buscar lo que une.

Aprender a compartir el cuerpo como expresión de amor a otro. A cualquier edad, sabiendo otorgar la corporalidad desde el punto de vista de la necesidad del otro. Se trata de donación, de compartir. Esto tiene un papel muy importante en el plan de Dios

Amor a los hijos.

Pensar en el término de mi maternidad, ¿tiene una dimensión espiritual? Llevo a término mi maternidad, cuando les he enseñado el camino del cielo. Hoy falta deseo de transmitir el amor de Dios a los hijos. O lo enseña una madre, o no se aprende ni se transmite la fe.

“Descubriendo el arte de danzar juntos”: Una propuesta para matrimonios

Para una gran mayoría nos es conocida la película Kramer contra Kramer, donde un matrimonio se plantea el divorcio y por ende se enfrentan en los juzgados por la custodia de su hijo pequeño. Hace unos años podríamos pensar que lo vivido por los personajes de esta película nos tocaba de lejos. Sin embargo a día de hoy es más frecuente de lo que quisiéramos creer.

¿Qué les pasa pues a las parejas que un día concreto en sus vidas se prometieron amor eterno? Muchos matrimonios por muy diversas casusas van distanciándose a lo largo del tiempo y puede que muchos alcancen la separación o el divorcio. Así mismo influenciados por una mentalidad emotivista y divorcista todo les aboca a no ver otras alternativas posibles para solucionar sus dificultades como pareja. Y es que ser fiel a esa primera promesa cuesta lo suyo a medida que la convivencia, los cambios y las cosas menos pensadas van surgiendo. En ese tiempo la pareja se olvida de cuidar un espacio para ella, ¡han dejado de bailar! Y no me refiero a que se tengan que apuntarse  a clases de bailes o salir a bailar. Pero sí que es cierto que en la mayoría de los casos las parejas se conocieron bailando, bailaban juntas, bailaban abrazados, bailaban al compás o lo intentaban poniendo todo su empeño. Ahora si “bailan” les cuesta recuperar esa sincronía, han olvidado  la esencia de lo que supone los primeros encuentros, los ritmos, la melodía que pusieron a sus vidas, y muchas otras cosas quizás que les gustaba hacer antes y que ahora o bien no se acuerdan o la han descuidado por el camino porque han dejado que el ritmo de la vida les domine.

Todas estas ideas me venían a la cabeza a la hora de idear un taller para parejas y darle forma, me lo sugirió la melodía de una canción que volví  a recordar gracias también a una película de actualidad; esta canción se llama shall we dance (bailamos). Sí que nos suenan también películas con ese título y como una de las más famosas parejas de baile Fred Astaire y Ginger Rogers,  danzaban al ritmo de esta canción en perfecta sincronía.

Así es, el baile es movimiento, es ritmo, un arte que quizá todo el mundo no pueda alcanzar pero si recuperar en la vida. Y más aún las parejas, pues ¿que  no es su vida sino el de llevar un equilibrio en su relación donde uno aporta unas cosas y el otro otras  favoreciendo esa complementariedad que ayuda a que la relación crezca? Cada miembro en la relación de pareja en unos determinados momentos o bien se apoya y se sostiene o bien guía y levanta, el peligro viene cuando uno solo mantiene una posición, cuando uno se cansa de bailar de la misma manera, con los mismos zapatos, o por qué no con la misma pareja. Así uno de los miembros de la pareja claudica de sus responsabilidades y lo deja todo en manos de otro, y se va olvidando el reconocimiento mutuo. Y es que como ocurre con la música cuando uno baila, que hay que pararse y  escuchar  primeramente para saber posicionarse; Así ocurre también con la pareja,  ambos tienen que escuchar mucho al otro, y no darlo ya todo por sabido, reconocerse, valorarse y dedicar ese espacio en el que de nuevo comiencen poco a poco a bailar juntos. Es por este motivo que desde la Fundación Cooperación y Misión queremos proponer  una escuela para matrimonios, que pueda ser un lugar de encuentro, diálogo, reflexión para muchas parejas y con ello puedan madurar su amor. Porque es necesario la construcción de nuevas ideas que favorezcan una visión positiva del matrimonio, nosotros sin lugar a dudas lo contemplamos también como nuestra misión porque en palabras de Kierkegard. “El matrimonio es y seguirá siendo el viaje de descubrimiento más importante que el hombre pueda emprender”. Sabemos que vale la pena trabajar para que muchas parejas se sientan acompañadas y se les ayude a resolver dificultades y por su puesto a encontrase. ¡Porque tu matrimonio merece la pena, no lo descuides!, nosotros podemos ayudarte participa en nuestros talleres de psicología familiar para matrimonios.

Mª Del Carmen Gonzalez Rivas

Más información:
FUNDACIÓN COOPERACIÓN Y MISIÓN
C/ Cañada de las Carreras 2, oeste.
28223. Pozuelo de Alarcón.
www.cooperacionymision.org
fundacion@cooperacionymision.org

Me lo pido… ideas para regalar a nuestros hijos

Como bien sabemos toda Navidad llega cargada de ilusiones para los más
pequeños de la casa. Gracias a ellos por su capacidad de asombro son capaces de
contagiarnos su alegría y ayudarnos como padres a adentrarnos en el misterio de
la Navidad. Por eso mismo tiene tanta importancia como los padres eduquen a sus
hijos entorno al significado de los regalos y que valores vienen asociados a
ellos.

Por ese motivo os dejamos algunas ideas para regalar esta Navidad. Para ello es importante:

- Intentar hacer regalos que puedan ser menos materiales, que supongan el poder pasar un tiempo con ellos, a modo de alguna invitación, ir a ver un partido de futbol
juntos o ir a algún espectáculo infantil. Esto nos ayudará a ser creativos y
poner un mayor esfuerzo. Y no caer siempre en los mismos regalos materiales.

- Si tenemos que hacer algún reglado material, que no sea muy costoso. Que quizás sea mejor dos cosas que no una y se puedan dar cierto uso a largo plazo, y a su vez que pueda compartirlo con otros amigos, o hermanos.

- Si hacemos regalos materiales necesitan ser juegos que favorezcan su actividad física y permita el contacto con la naturaleza como por ejemplo: una bicicleta ounos patines, etc.

- No regalarles siempre lo que esperan o han pedido porque a veces hacemos nuestros hijos muy exigentes y nosotros como padres nos desvivimos por ir de tienda en tienda en su búsqueda. Recordemos que no es lo importante el regalo sino como lo valoremos y ayudemos a nuestros hijos a tal fin.

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Hacemos familia también en Navidad

Estamos a un tris de la Navidad, realmente estas son fechas que en gran parte del mundo parecen vivirse. La Navidad representa todo un acontecimiento, y es esa novedad la que da sentido verdadero a este tiempo. Sin embargo todo transcurre tan deprisa, que en nuestras familias a veces la Navidad entre tantas vacaciones para los niño, las comidas, los regalos perdemos los mejores momentos para dedicarlos a la familia.
Seamos más creyentes o menos ¿quien no pone un motivo navideño en sus casa? Para empezar en cada casa sería muy bonito que podamos comenzar a hablar de la Navidad, a través de los pequeños signos y símbolos que esta nos muestra. Los hijos en este tiempo también necesitan que se les eduque, no les podemos dejar en manos de la televisión, del ordenador para que sean estos quienes les cuenten y le enseñen el porqué del motivo de la Navidad. Como decimos no hay vacaciones para la educación. Puede que a través del colegio les introduzcan pero estáen nuestra mano, en nuestra familia el poder continuar esa labor. Por lo tanto vamos a hacer también familia en Navidad.
¿Qué nos puede servir?
- Implicar a nuestros hijos en la decoración de nuestra casa, que nos ayuden a poner el Belén, el árbol, y a partir de ahí podámosle contar en función de cada una de sus edades lo que representa.
- Favorecer en esos días un clima de acogida en la familia, el mostrarnos con los otros miembros de la familia a gusto, evitando confrontaciones delante de nuestros hijos.
- Hacerles partícipe de la importancia de compartir, de ser solidarios con aquellos que no tienen regalos. Y de ahí reforzarles su generosidad.
- Ayudarnos en la preparación de las comidas, de poner la mesa, etc
- Crear ilusión y un clima de alegría.
- Poder contar cuentos de Navidad o cantar villancicos juntos.
- Seleccionar actividades para hacer con otros niños que tengan que ver con la Navidad.

 

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¿Es tu relación de pareja tu producto estrella?

Hace unos años David Suriol y Miguel Janer publicaron un pequeño libro: Marketing de pareja aplicando las estrategias de marketing a la relación de pareja.
Estos autores recomiendan un buen análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades)te atreves a realizarlo? Aquí te dejamos unas pistas

1. Debilidades. Entendidas como aspectos que sabemos que son frágiles en mi relación de pareja. Así por ejemplo: Si yo que cuando llego a casa cansado/a no me gusta que nada mas abrir la puerta me comenten problemas, voy a decirlo para no hacer de esa entrada en el hogar solo un lugar en donde den cabida los problemas.

2. Amenazas. Son aquellos factores que precipitan que haya una mayor inestabilidad en la pareja. Así por ejemplo, si cuando hay algún tema dentro de la pareja que no me gusta tratar y yo lo esquivo continuamente; puede producir la sensación de no prestar atención a algo que es importante para la relación de pareja. Con lo cual podríamos acordar que determinados temas que nos agobian en lo que respecta a la pareja podemos plantearlos de forma abierta, en un momento concreto y después no volverlo a tocar una vez resuelto.

3. Fortalezas. Son aquellos aspectos que ambos sabemos que benefician a nuestra relación. Así por ejemplo: tanto a mi marido o a mi mujer o viceversa nos gusta hacer una actividad juntos y es lo que echamos de menos. Podríamos dedicarnos a recuperar eso que antes nos gustaba tanto.

4. Oportunidades. Son aquellos momentos que a veces se nos presentan y podemos servirnos de ellos para ver cómo va nuestra relación. Pues a veces dentro de mi relación de pareja considero que se me presentan ciertos momentos que desaprovecho. Así por ejemplo: cuando tenemos un rato juntos sin que estén nuestros hijos, u otras personas podemos charlar de nosotros, de lo que afecta a nuestra pareja en términos positivos.

Todo esto mantenido en tiempo, junto con sorpresas o momentos extraordinarios que podamos aprovechar es lo que enriquece la relación de pareja.

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¿Cómo afrontar las crisis conyugales?

En toda relación de pareja se viven en determinados momentos las llamadas “crisis” es cierto que estos momentos son difíciles en ocasiones, conseguiremos superarlas si en la medida de nuestras posibilidades nos ayudamos de pequeños consejos como los siguientes:

 Encontrar espacios para la comunicación en la pareja.
 Mantener actitudes de respeto y admiración mutuas.
 No rehuir de las dificultades y no insistir en las diferencias
 Dedicarse tiempo, paciencia y ternura.
 Cuidar la vida sexual en la pareja. Es necesario para el matrimonio pues es una dimensión que les une como pareja. Es propio también matizar que cada pareja vive distintos momentos evolutivos, en los cuales ambos tendrán que ir adaptándose.
 Establecer y respetar los “espacios personales”. En el matrimonio ambos son “una sola carne” pero no entendido esto como una fusión, sino que ambos se encaminan hacia un proyecto común pero que necesitan mantener sus distancias personales.
 Mantener un reparto equilibrado y flexible de tareas y roles. Los cónyuges atendiendo a sus cualidades es importante que distribuyan sus funciones.
 Fomentar la complicidad. Es muy importante abrirse a la intimidad aprender a ser compañeros de vida.

“La pareja no está constituida para restar; está para multiplicar en lugar de dividir, para tener más en cuenta lo que les une que lo que les separa” A. Polaino

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Redes sociales:La generación interactiva

En  nuestra sociedad actual, nuestra forma de vida ha cambiado, en gran medida, debido la  influencia de las nuevas tecnologías. A nivel general, y especialmente en la adolescencia, los medios de comunicación han adoptado un papel determinante en su formación y educación. Y más concretamente las redes sociales en internet.

El concepto de Red Social es muy antiguo, pues como seres humanos que somos siempre tendemos a la relación con el otro. Así todo psicólogo para realizar una buena evaluación psicológica intenta sondear cuál es grado de relaciones sociales que tiene la persona que busca ayuda. Pues bien cuando hoy por hoy mencionamos una red social se nos enciende enseguida una bombilla y hablamos de las comunes en internet: faceboock y tuenti. Estas redes sociales son páginas que permiten
a las personas conectarse con sus amigos e incluso realizar nuevas amistades, a fin de compartir contenidos, interactuar y crear comunidades sobre intereses similares: trabajo, lecturas, juegos, amistad, relaciones amorosas, etc. Su método de uso es muy fácil acceso pues tan sólo se requiere para entrar  un nombre de usuario y un email de  contacto.

Sin embargo se plantea nuestro dilema como padres y educadores ¿son las redes sociales
peligrosas? Digamos que como decía San Ignacio de Loyola: uno debe servirse de las cosas tanto y cuanto me ayuden para el fin para el que hemos sido creados.

Las nuevas tecnologías que, inicialmente, surgen con el objetivo de mejorar y hacer
nuestra vida más fácil y cómoda, pueden llegar a generarnos problemas. Sin embargo por un lado conviene que valoremos sus riesgos y por otros sus beneficios para a partir de ahí tomar las postura ante ellas más conveniente.

Sus riegos son que: favorecen el aislamiento y su uso excesivo puedo llevarnos a la incomunicación; puede que gusten demasiado y producir enganches: se le dedica mucho tiempo y se puede
llegar a prescindir de otras actividades importantes; conexión compulsiva: Poco control de los impulsos, ansiedad, elevada inquietud o aumento de la agresividad;  Se vierten contenidos no aptos;
Publicación de perfiles personales. En ellos nuestros chavales introducen fotos. Comentarios, información. A veces se utilizan mensajes para acosar, envío de imágenes (con contenido sexual por medio del móvil).

Sin embargo también como padres y educadores debemos conocer sus beneficios. Así hemos de saber que las redes sociales en internet nos permiten tener contacto con la gente. Permite
comunicarnos con otras personas desde cualquier lugar
; Ofrecen una gran cantidad de material para la diversión y el entretenimiento: nos permite subir música, fotos, videos; permite mayor independencia y autonomía a las personas discapacitadas e incapacitadas; Pueden ser utilizadas como medio educativo y ayudar a promover buenas ideas.

Y Ante todo esto ¿qué podemos hacer? Los padres deben ser conscientes de controlar, educar y enseñar a sus hijos el  buen uso de internet en general. Y para ello antes de poner en práctica técnicas, pautas, tenemos que interrogarnos por cómo soy yo modelo para mi hijo, como exijo yo unas cosas que a veces no llevo a cabo y como es mi relación en la relación que yo tengo con mi hijo. Porque si caemos en reducir la educación paterno filial a un conjunto de técnicas, de fórmulas y
de conductas es ignorar lo esencial. Sin embargo sí que ayudaran las siguientes recomendaciones específicas:

  1. Que nuestros hijos no encuentren la única satisfacción en Internet. Es conveniente alentarles en el cultivo de otras actividades lúdicas o formativas.
  2. No dar datos identificativos personales.
  3. No solo consumir o ser receptores pasivos, alentar y motivar para crear y para interrogarse. Mostrarles que de ben ser críticos en la red.
  4. Colocar el ordenador en una zona común de la casa.
  5. Si ven algo extraño, o desagradable o se siente intimidados, han de avisar a sus padres.
  6. No enviar fotografías o videos de  otras personas que le hagan sentir mal por su
    carácter vejatorio o comprometedor.
  7. Marcar un horario de uso y hacer hincapié en que se entre en internet cuando se tenga
    un objetivo concreto.
  8. También existen programas de “control parental” el acceso a páginas de contenido no
    apropiado para su edad.
  9. No permitir que los niños tengan acceso a Internet sin que una
    persona mayor
    esté con ellos o bajo su control.

10. Y en todo hacer en la medida de lo posible un seguimiento de nuestros hijos: detectar actitudes y comportamientos no habituales en ellos, así como comportamientos sintomáticos de posibles
“enganches” a la Red.

Por Mª Carmen González Rivas

Os añadimos una de la intervenvenciones del presidente de Tuenti, en el Congreso CREO EN INTERNET celebrado en Madrid en este mes de Noviembre. Dará algunas pistas para poder saber utilizarlas de manera más conveniente.

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